Poemas de Leonard Cohen (1934-2016)

Versiones de Alejandro Bajarlia
Mayo-Junio, 2022

El único poema

Este es el único poema
que puedo leer
yo soy el único
que puede escribirlo
no me suicidé
cuando las cosas salieron mal
no recurrí
a las drogas ni a la docencia
intenté dormir
pero cuando no podía dormir
aprendí a escribir
aprendí a escribir
lo que podría leer
en noches como esta
alguien como yo

§

The Only Poem*

This is the only poem
I can read
I am the only one
can write it
I didn’t kill myself
when things went wrong
I didn’t turn
to drugs or teaching
I tried to sleep
but when I couldn’t sleep
I learned to write
I learned to write
what might be read
on nights like this
by one like me


Me pregunto cuánta gente de esta ciudad

Me pregunto cuánta gente de esta ciudad
vive en cuartos amueblados.
En la madrugada, cuando miro los edificios,
juro que veo un rostro en cada ventana
devolviéndome la mirada
y cuando me alejo
me pregunto cuántos vuelven a sus escritorios
y escriben esto.

§

I Wonder How Many People in This City*

I wonder how many people in this city
live in furnished rooms.
Late at night when I look out at the buildings
I swear I see a face in every window
looking back at me
and when I turn away
I wonder how many go back to their desks
and write this down.


Una noche quemé la casa que amaba

Una noche quemé la casa que amaba,
irradió un círculo perfecto
en el que vi algunos hierbajos y piedra
y más allá: no cualquier cosa.

Ciertas criaturas del aire
asustadas por la noche
se acercaron a ver el mundo otra vez
y perecieron en la luz.

Ahora navego de cielo en cielo
y toda la negrura canta
contra el barco que he construido
con alas mutiladas.

§

One Night I Burned the House I Loved*

One night I burned the house I loved,
It lit a perfect ring
In which I saw some weeds and stone
Beyond—not anything.

Certain creatures of the air
Frightened by the night
They came to see the world again
And perished in the light.

Now I sail from sky to sky
And all the blackness sings
Against the boat that I have made
Of mutilated wings.


Poema

Escuché de un hombre
que dice las palabras con tal belleza
que con sólo pronunciar sus nombres
las mujeres se entregan a él.

Si soy torpe junto a tu cuerpo
mientras el silencio brota como tumores en nuestros labios,
es porque escucho un hombre subir las escaleras y aclararse la garganta al otro lado de la puerta.

§

Poem*

I heard of a man
who says words so beautifully
that if he only speaks their name
women give themselves to him.

If I am dumb beside your body
while silence blossoms like tumors on our lips,
it is because I hear a man climb stairs and clear his throat outside the door.


El siguiente

Las cosas son mejores en Milán.
Las cosas son mucho mejores en Milán.
Mi aventura se ha dulcificado.
Conocí a una muchacha y a un poeta.
Uno de ellos ha muerto
y uno de ellos está vivo.
El poeta era de Perú
y la muchacha era doctora.
Ella tomaba antibióticos.
Nunca la olvidaré.
Me llevó a una iglesia oscura
consagrada a María.
Vivan los caballos y las monturas.
El poeta me devolvió el espíritu
que había perdido al rezar.
Era un gran hombre que venía de la guerra civil.
Dijo que su muerte estaba en mis manos
porque yo era el siguiente
en explicar la debilidad del amor.
El poeta era César Vallejo
quien yace en el suelo de su frente.
Acompáñame ahora, gran guerrero,
cuya fuerza sólo dependía
de los favores de una mujer.

§

The Next One*

Things are better in Milan.
Things are a lot better in Milan.
My adventure has sweetened.
I met a girl and a poet.
One of them was dead
and one of them was alive.
The poet was from Peru
and the girl was a doctor.
She was taking antibiotics.
I will never forget her.
She took me into a dark church
consecrated to Mary.
Long live the horses and the saddles.
The poet gave me back my spirit
which I had lost in prayer.
He was a great man out of the civil war.
He said his death was in my hands
because I was the next one
to explain the weakness of love.
The poet was Cesar Vallejo
who lies at the floor of his forehead.
Be with me now great warrior
whose strength depends solely
on the favours of a woman.


Canción

Casi me fui a dormir
sin recordar
las cuatro violetas blancas
que puse en el ojal
de tu suéter verde

y cómo te besé después
y tú me besaste
con timidez como si
nunca hubiera sido tu amante

§

Song*

I almost went to bed
without remembering
the four white violets
I put in the button-hole
of your green sweater

and how I kissed you then
and you kissed me
shy as though I’d
never been your lover


Siempre estoy pensando en una canción

Siempre estoy pensando en una canción
para que Anjani cante
Será sobre nuestra vida juntos
Será muy ligera o muy profunda
pero nada a medias
Yo escribiré la letra
y ella escribirá la melodía
Yo no seré capaz de cantarla
porque se elevará muy alto
Ella la cantará bellamente
y yo corregiré su canto
y ella corregirá mi escritura
hasta hacerla más que bella
Luego la escucharemos
no a menudo
no siempre juntos
sino de vez en cuando
por el resto de nuestras vidas

§

I’m Always Thinking of a Song**

I’m always thinking of a song
For Anjani to sing
It will be about our lives together
It will be very light o very deep
But nothing in between
I will write the words
And she will write the melody
I won’t be able to sing it
Because it will climb too high
She will sing it beautifully
And I’ll correct her singing
And she’ll correct my writing
Until it is better than beautiful
Then we’ll listen to it
Not often
Not always together
But now and then
For the rest of our lives


Dueño de todo

Te preocupa que te deje.
Nunca te dejaré.
Sólo los extraños viajan.
Siendo dueño de todo,
no tengo adónde ir.

§

Owning Everything*

You worry that I will leave you.
I will not leave you.
Only strangers travel.
Owning everything
I have nowhere to go.


No tienes que amarme

No tienes que amarme
sólo porque
eres todas las mujeres
que siempre he deseado
Nací para seguirte
cada noche
mientras aún sea
los muchos hombres que te aman

Te encuentro ante una mesa
Tomo tu puño entre mis manos
en un taxi solemne
Despierto solo
con mi mano sobre tu ausencia
en el Hotel Disciplina

Escribí todas esas canciones para ti
Hice arder velas rojas y negras
con las formas de un hombre y una mujer
Me casé con el humo
de dos pirámides de sándalo
Recé por ti
Recé para que me amaras
y para que no me amaras

§

You Do Not Have to Love Me*

You do not have to love me
just because
you are all the women
I have ever wanted
I was born to follow you
every night
while I am still
the many men who love you

I meet you at a table
I take your fist between my hands
in a solemn taxi
I wake up alone
my hand on your absence
in Hotel Discipline

I wrote all these songs for you
I burned red and black candles
shaped like a man and a woman
I married the smoke
of two pyramids of sandalwood
I prayed for you
I prayed that you would love me
and that you would not love me


Regalo

           Me dices que el silencio
está más cerca de la paz que los poemas
pero si de regalo
te trajera silencio
(pues conozco el silencio)
tú dirías
Esto no es silencio
esto es otro poema
y me lo devolverías.

§

Gift*

           You tell me that silence
is nearer to peace than poems
but if for my gift
I brought you silence
(for I know silence)
you would say
This is not silence
this is another poem
and you would hand it back to me.


En el camino

para C. C.

           En el camino de la soledad
llegué al lugar de la canción
y me quedé ahí
la mitad de mi vida
Ahora dejo mi guitarra
y mis teclados
mis amigos y mis compañeras de s-o
y salgo tropezando de nuevo
al camino de la soledad
Soy viejo pero no me arrepiento
de nada
a pesar de estar enojado y solo
y colmado de miedo y deseo

           Inclínate hacia mí
desde tu neblina y tus vides
oh, espigada de largos dedos
y profunda mirada
Inclínate hacia este saco de veneno
y dientes podridos
y empuja tus labios
a la luz de mi corazón

§

On the Path*

for C. C.

           On the path of loneliness
I came to the place of song
and tarried there
for half my life
Now I leave my guitar
and my keyboards
my friends and my s-x companions
and I stumble out again
on the path of loneliness
I am old but I have no regrets
not one
even though I am angry and alone
and filled with fear and desire

           Bend down to me
from your mist and vines
O high one, long-fingered
and deep-seeing
Bend down to this sack of poison
and rotting teeth
and press your lips
to the light of my heart


Hay
una grieta
en todo.
Así es cómo
entra
la luz.

§

There is
a crack
in everything.
That’s how
the light
gets in.

Leonard Cohen (2012), Fred Marsh

Leonard Cohen lee su poesía

*Colección de poemas de Leonard Cohen

**Leonard Cohen, The Flame. Poems, Notebooks, Lyrics, Drawings. Eds. Robert Faggen y Alexandra Pleshoyano. Nueva York: Farrar, Straus & Giroux, 2018.

Poemas de Theodore Roethke (1908-1963)

Versiones de Alejandro Bajarlia
Febrero-Marzo, 2022

Lo mínimo

Estudio las vidas en una hoja: los pequeños
durmientes, enzimas entumidas en frías dimensiones,
escarabajos en cuevas, tritones, sordos peces,
piojos atados a hierbas largas, flácidas, subterráneas,
larvas en pantanos
y bacterias trepadoras
que se retuercen en heridas
como angulas en estanques,
con bocas lánguidas que besan las cálidas suturas,
limpiando y acariciando,
reptando y curando.

§

The Minimal*

I study the lives on a leaf: the little
Sleepers, numb nudgers in cold dimensions,
Beetles in caves, newts, stone-deaf fishes,
Lice tethered to long limp subterranean weeds,
Squirmers in bogs,
And bacterial creepers
Wriggling through wounds
Like elvers in ponds,
Their wan mouths kissing the warm sutures,
Cleaning and caressing,
Creeping and healing.


Dolor

He conocido la inexorable tristeza de los lápices,
ordenados en sus cajas, el dolor de la libreta y el peso del papel,
toda la pena de las carpetas de manila y del mucílago,
la desolación de espacios públicos inmaculados,
la sala de recepción solitaria, el sanitario, el conmutador,
el patetismo inalterable del lavabo y de la jarra,
el ritual del multígrafo, el clip del papel, la coma,
la interminable duplicación de vidas y objetos.
Y he visto el polvo en los muros de instituciones,
más fino que la harina, vivo, más peligroso que la sílice,
tamizado, casi invisible, durante largas tardes de tedio,
soltando una fina capa sobre uñas y cejas delicadas, glaseando
el pálido cabello, los rostros duplicados, grises, ordinarios.

§

Dolor*

I have known the inexorable sadness of pencils,
Neat in their boxes, dolor of pad and paper weight,
All the misery of manilla folders and mucilage,
Desolation in immaculate public places,
Lonely reception room, lavatory, switchboard,
The unalterable pathos of basin and pitcher,
Ritual of multigraph, paper-clip, comma,
Endless duplicaton of lives and objects.
And I have seen dust from the walls of institutions,
Finer than flour, alive, more dangerous than silica,
Sift, almost invisible, through long afternoons of tedium,
Dropping a fine film on nails and delicate eyebrows,
Glazing the pale hair, the duplicate grey standard faces.


Despensa en el sótano

Nada dormía en ese sótano, húmedo como una zanja,
los tubérculos huían de las cajas rastreando grietas en la oscuridad,
los capullos colgaban y desfallecían,
pendiendo obscenamente de cajones mohosos,
largos cuellos caídos, amarillos, malvados, como serpientes tropicales.
¡Y vaya congreso de hedores!
Las raíces maduran como carnada vieja,
tallos pulposos, rancios, abundantes en los silos,
moho de hojas, estiércol, limo, acumulados en tablones viscosos.
Nada renunciaba a la vida:
aun la suciedad seguía exhalando un leve aliento.

§

Root Cellar*

Nothing would sleep in that cellar, dank as a ditch,
Bulbs broke out of boxes hunting for chinks in the dark,
Shoots dangled and drooped,
Lolling obscenely from mildewed crates,
Hung down long yellow evil necks, like tropical snakes.
And what a congress of stinks!
Roots ripe as old bait,
Pulpy stems, rank, silo-rich,
Leaf-mold, manure, lime, piled against slippery planks.
Nothing would give up life:
Even the dirt kept breathing a small breath.


Macabro epidérmico

Descortés es aquel que aborrece
el aspecto de su ropa carnal:
la tela volátil cosida a los huesos,
las vestiduras del esqueleto,
el traje que no es pelaje ni pelo,
el capote de maldad y desesperación,
el velo tantas veces violado por
las caricias de la mano y la mirada.
Pero tal es mi falta de decoro:
odio mi atuendo epidérmico,
la obscenidad de la sangre salvaje,
los andrajos de mi anatomía,
y por voluntad propia me despojaría
de los falsos accesorios del sentido,
para dormir sin pudicia, un fantasma
muy encarnado y carnal.

§

Epidermal Macabre*

Indelicate is he who loathes
The aspect of his fleshy clothes—
The flying fabric stitched on bone,
The vesture of the skeleton,
The garment neither fur nor hair,
The cloak of evil and despair,
The veil long violated by
Caresses of the hand and eye.
Yet such is my unseemliness:
I hate my epidermal dress,
The savage blood’s obscenity,
The rags of my anatomy,
And willingly would I dispense
With false accouterments of sense,
To sleep immodestly, a most
Incarnadine and carnal ghost.


Viva la maleza

¡Viva la maleza que abruma
mi estrecho reino vegetal!:
la roca amarga, el suelo árido,
que obligan al hijo del hombre a trabajar;
todas las cosas profanas, marcadas
por la maldición, lo feo del universo.
Lo áspero, lo retorcido y lo salvaje,
que mantienen el espíritu inmaculado.
Con ellos combino mi poco ingenio
y me gano el derecho a levantarme o a sentarme.
Tener esperanza, mirar, crear, o beber y morir:
ellos forman la criatura que soy.

§

Long Live the Weeds*

Long live the weeds that overwhelm
My narrow vegetable realm!—
The bitter rock, the barren soil
That force the son of man to toil;
All things unholy, marked by curse,
The ugly of the universe.
The rough, the wicked, and the wild
That keep the spirit undefiled.
With these I match my little wit
And earn the right to stand or sit.
Hope, look, create, or drink and die:
These shape the creature that is I.


El sobreviviente

Tengo veinticuatro años
fui llevado a la masacre
sobreviví.

Los siguientes son sinónimos vacíos:
hombre y bestia
amor y odio
amigo y enemigo
oscuridad y luz.

El modo de matar hombres y bestias es el mismo
lo he visto:
camiones llenos de hombres mutilados
que no serán salvados.

Las ideas son sólo palabras:
virtud y crimen
verdad y mentiras
belleza y fealdad
valentía y cobardía.

La virtud y el crimen pesan lo mismo
lo he visto:
en un hombre que era a la vez
criminal y virtuoso.

Busco un profesor y maestro
que restaure mi visión, mi oído, mi discurso
que vuelva a nombrar los objetos y las ideas
que separe la oscuridad de la luz.

Tengo veinticuatro años
fui llevado a la masacre
sobreviví.

§

The Survivor*

I am twenty-four
led to slaughter
I survived.

The following are empty synonyms:
man and beast
love and hate
friend and foe
darkness and light.

The way of killing men and beasts is the same
I’ve seen it:
truckfuls of chopped-up men
who will not be saved.

Ideas are mere words:
virtue and crime
truth and lies
beauty and ugliness
courage and cowardice.

Virtue and crime weigh the same
I’ve seen it:
in a man who was both
criminal and virtuous.

I seek a teacher and a master
may he restore my sight hearing and speech
may he again name objects and ideas
may he separate darkness from light.

I am twenty-four
led to slaughter
I survived.


La flor del geranio

Cuando la puse, una vez, junto al bote de basura,
lucía tan débil y desaliñada,
tan ingenua y confiada, como un caniche enfermo
o un áster marchito a finales de septiembre,
que la volví a meter
para renovar la rutina:
vitaminas, agua, cualquier
sustento parecía prudente
en aquel entonces: había vivido tanto tiempo
de ginebra, pasadores, puros a medio fumar, cerveza pasada,
que sus pétalos marchitos caían
sobre la alfombra desteñida, la grasa
rancia del bistec se pegaba a sus hojas velludas.
(Reseca, crujía como un tulipán).

¡Las cosas que sobrevivió!:
las damas tontas que chillaban durante la noche
o nosotros dos, solitarios, desastrados,
yo le exhalaba alcohol,
ella se inclinaba desde su maceta hacia la ventana.

Hacia el final, casi parecía escucharme —
y eso era aterrador—
así que cuando la cretina jadeante de la criada
la tiró, con maceta y todo, al bote de la basura,
no dije nada.

Pero la siguiente semana despedí a esa bruja presuntuosa,
así de solo estaba.

§

The Geranium*

When I put her out, once, by the garbage pail,
She looked so limp and bedraggled,
So foolish and trusting, like a sick poodle,
Or a wizened aster in late September,
I brought her back in again
For a new routine—
Vitamins, water, and whatever
Sustenance seemed sensible
At the time: she’d lived
So long on gin, bobbie pins, half-smoked cigars, dead beer,
Her shriveled petals falling
On the faded carpet, the stale
Steak grease stuck to her fuzzy leaves.
(Dried-out, she creaked like a tulip.)

The things she endured!—
The dumb dames shrieking half the night
Or the two of us, alone, both seedy,
Me breathing booze at her,
She leaning out of her pot toward the window.

Near the end, she seemed almost to hear me—
And that was scary—
So when that snuffling cretin of a maid
Threw her, pot and all, into the trash-can,
I said nothing.

But I sacked the presumptuous hag the next week,
I was that lonely.

Geranium (c. 1930), Peggy Rankin

*Poemas tomados de All Poetry.

Lectura de cinco poemas de Theodore Roethke («Root Cellar»: 1:49)

Poemas de John Burnside (1955)

Versiones de Alejandro Bajarlia
Enero, 2022

Septuagésima

Sueño con el silencio
del día anterior al que Adán llegó
a nombrar los animales,

las doradas pieles recién caídas
de los brillantes dedos de Dios, aún
implícitos en la luz.

Un día como este, quizá:
una blancura invernal
que hechizó la creación,

como a veces nosotros somos
hechizados por el espacio
que llenamos, o por las formas

que pudimos haber conocido
antes de los nombres,
más allá del lustre de las cosas.

§

Septuagesima*

I dream of the silence
the day before Adam came
to name the animals,

The gold skins newly dropped
from God’s bright fingers, still
implicit with the light.

A day like this, perhaps:
a winter whiteness
haunting the creation,

as we are sometimes
haunted by the space
we fill, or by the forms

we might have known
before the names,
beyond the gloss of things.


Llegando a los sesenta

Ahora que mi escalera ha desaparecido,
debo acostarme donde empiezan todas las escaleras
en la inmunda trapería del corazón.
—W. B. Yeats

En el Café Central
de Innsbruck,
una chica de vestido azul marino
libera su cabello del broche
y le cae a la cintura,
luego se sienta con sus amigas
frente al café y el pastel sacher,
volteando la cabeza una sola vez
para mirarme,
y en todo ese momento se amarra el cabello
en nudos y lo levanta
para dejar ver la nuca
de su cuello, esbelto y pálido
por momentos, antes que el derrame
de luz y color castaño
caiga a su cintura: cae
a su cintura a través de la tela azul marino,
mientras me esfuerzo por no mirar:
un hombre que envejece, con un toque
de ciática, artritis
moderada
e hipertensión,
luchando por parecer una especie de plácido
espantapájaros, no tan cegado por el deseo
que hace del corazón un nido de harapos,
y aun así, si ella pudiera verlo,
no muy inmundo,
solo uno de esos
que saben lo que es la belleza
y se aferran al dolor,
para seguir vivos.

§

Approaching Sixty*

Now that my ladder’s gone,
I must lie down where all the ladders start
In the foul rag and bone shop of the heart.
—W. B. Yeats

In the Central Café
in Innsbruck,
a girl in a dark-blue dress
unlooses her hair from its clasp
so it falls to her waist,
then sits with her friends
to coffee and Sachertorte,
turning her head just once
to look at me,
and all the while winding her hair
in knots and raising it high
so the nape of her neck
is visible, slender and pale
for moments, before the spill
of light and russet
falls down to her waist: falls
back down to her waist across the dark-blue
fabric, while I try hard not to stare:
a man growing old, with a touch
of sciatica, mild
arthritis
and hypertension,
striving to seem a comfortable kind
of scarecrow, not so blinded by desire
as makes the heart a nest of rag and bone,
and still, if she could see it,
not quite foul,
just one of those
who knows what beauty is
and lingers on the ache,
to stay alive.


Vida después de la muerte

Cuando hayamos partido
nuestras vidas seguirán sin nosotros

…o así lo creemos y,
a veces, hemos tratado de imaginar

los vacíos que dejaremos siendo llenados
con el brillo de otros:

alguien que recolecta ciruelas
de ese árbol en el jardín,

alguien que piensa este pensamiento
en una habitación colmada de estrellas

sin llegar a ninguna otra conclusión
más que esta…

esta alegría embustera, esta inarticulada
convicción de que el futuro no puede llegar

sin la gracia
de apartar las cosas,

de renunciar
al fantasma de un alma

que sólo parecía existir
mientras pasaba.

§

Afterlife*

When we are gone
our lives will continue without us

– or so we believe and,
at times, we have tried to imagine

the gaps we will leave being filled
with the brilliance of others:

someone else gathering plums
from this tree in the garden,

someone else thinking this thought
in a room filled with stars

and coming to no conclusion
other than this –

this bungled joy, this inarticulate
conviction that the future cannot come

without the grace
of setting things aside,

of giving up
the phantom of a soul

that only seemed to be
while it was passing.


Programa nocturno

Ahora sólo veo repeticiones
o documentales sobre gansos,

pero sigo esperando el milagro
que solía hallar en el viejo blanco y negro

donde todos se parecían a nosotros y al final
eran felices, en un lugar que aprendían

a nunca dar
por hecho.

En el norte de Canadá
ahora es verano

y los pájaros que se parecen a amigos que tenía
en la escuela danzan en un campo de musgo y deshielo,

y mientras miro, la oscuridad se concentra en torno a mí
lentamente, con su regalo de calidez y quietud

que se extiende hasta que los pájaros
alzan el vuelo o Lucille Bell

ilumina la pantalla
como alguien que siempre ha estado ahí.

§

Late Show*

I only watch reruns now,
or films about geese,

and yet I’m waiting for the miracle
I used to find in early black and white

where everyone looks like us and ends up
happy, in a place they’re learning

never to take
for granted.

In Northern Canada,
it’s summer now

and birds that look like friends I had in school
are dancing in a field of moss and thaw

and, as I watch, the darkness gathers round me
slowly, warmth and quiet in its gift

for as long as the birds
take flight, or Lucille Ball

lights up the screen
like someone who’s been there forever.


Base

I

Todo el día los aviones. En la mañana,
luego en la tarde.

El vaivén de la marea
la canción de la tierra
ahogada
por el grito de motores
ese
alarido de Nagasaki.

II

Junto a la estación de Leuchars
los capullos de un cerezo japonés
se comienzan a abrir,
la luz de mayo florece y se acumula
en el muro de un arenisco
y en la hierba que palidece,
al final de la plataforma
un escribano revolotea a lo largo del seto,
su trino es mitad canción, mitad
fragmento de conversación
tejidos entre las ramas,
insistentes y puros
como una pregunta que nadie puede responder.
Se repite con pequeñas variaciones
una y otra vez,
lanzada al viento
que sigue el hervor de las vías
hasta el puente en medio de los campos
y esa quietud al otro lado
donde un zorro despierta en la tierra
al olor del anochecer
y pequeños búhos flotan bajo una luna
que se siente tan cerca que con un pequeño paso podríamos
abandonar este mundo en ruinas y comenzar de nuevo
en El Mar de la Tranquilidad, Carmen, El Lago del Tiempo.

III

Primavera y todo. Una sombra en la yerba
que no es la sombra que se forma
bajo el declive de la luz
ni la oscuridad que merodea una hora
bajo el azul del día
sino algo raído: un vacío; un hueco;
una rasgadura en el tejido del mundo
que se oscurece conforme se extiende, como petróleo o sangre,
como petróleo o sangre, con cada grito programado.

§

Base*

I

All day the planes. Morning,
then afternoon.

The roll of the tide
the song of the earth
drowned out
by the screaming of engines
that
Nagasaki howl.

II

By the station at Leuchars
the buds of a Japanese cherry
are starting to break,
the March light flowers and pools
on a sandstone wall
and out in the yellowing grass
at the end of the platform
a yellowhammer flits along the hedge
its call half song, half
fragment of conversation
threaded between the twigs,
insistent and pure
like a question that no one can answer.
It’s repeated with small variations
again and again,
thrown to the wind
that follows the simmer of tracks
to the bridge in the midst of the fields
and that quiet beyond
where a dog fox wakes in the earth
to the scent of the evening
and little owls float out beneath a moon
that feels so close we might, with one small step
abandon this wreck of a world and begin anew
in The Sea of Tranquility, Carmen, The Lake of Time.

III

Spring and all. A shadow in the grass
is neither the shadow that forms
in a slant of light
or the darkness that lingers an hour
in the blue of day
but something worn: a vacancy; a gap;
a slow tear in the fabric of the world
that blackens as it spreads, like oil, or blood,
like oil, or blood, with every scheduled scream.


Paisajes

Detrás de rostros y gestos
guardamos silencio
y las palabras dichas, cargadas
de lo que ignoramos o callamos,
nos traicionan

No me atrevo a hablar por la humanidad
tan poco sé de mí mismo

Pero el Paisaje

lo veo como un reflejo,
es también una mentira que asalta
mis palabras

Hablo sin remordimiento
de esta imagen mía
y de la humanidad, mi inigualable tormento

Hablo del Desierto sin reposo
esculpido por implacables vientos
desgarrado desde las entrañas

cegado por arenas
desprotegido solitario
amarillo como la muerte
arrugado como pergamino
con el rostro vuelto al sol.

Hablo
de los hombres que pasan,
tan raros en esta tierra árida
que es preciada como un estribillo
hasta que vuelve
el celoso viento

Y del pájaro, tan raro,
cuya sombra fugaz
alivia las heridas que produce el sol

Y del árbol y del agua
nombrados Oasis
por el amor de una mujer

Hablo del Mar voraz
que reclama conchas de las playas,
olas de los niños

El Mar sin rostro,
sus cientos de rostros ahogados
envueltos en algas
resbalosas y verdes
como criaturas de la profundidad

El Mar temerario, historia inconclusa,
apartado de la angustia
colmado de relatos de muerte

Hablo de valles abiertos
fértiles a los pies de los hombres
invadidos de flores

de cumbres cautivas
de montañas, de cielos claros
devorados por indómitas hojas perennes

Y de árboles que conocen
la bienvenida de los lagos
de la negra tierra
de senderos errantes

ecos de rostros
que hechizan nuestros días.

§

Landscapes*

Behind faces and gestures
We remain mute
And spoken words heavy
With what we ignore or keep silent
Betray us

I dare not speak for mankind
I know so little of myself

But the Landscape

I see as a reflection
Is also a lie stealing into
My words

I speak without remorse
Of this image of myself
And mankind my unequaled torment

I speak of Desert without repose
Carved by relentless winds
Torn up from its bowels

Blinded by sands
Unsheltered solitary
Yellow as death
Wrinkled like parchment
Face turned to the sun.

I speak
Of men’s passing
So rare in this arid land
That it is cherished like a refrain
Until the return
Of the jealous wind

And of the bird, so rare,
Whose fleeting shadow
Soothes the wounds made by the sun

And of the tree and the water
Named Oasis
For a woman’s love

I speak of the voracious Sea
Reclaiming shells from beaches
Waves from children

The faceless Sea
Its hundreds of drowned faces
Wrapped in seaweed
Slippery and green
Like creatures of the deep

The reckless Sea, unfinished story,
Removed from anquish
Full of death tales

I speak of open valleys
Fertile at men’s feet
Overgrown with flowers

Of captive summits
Of mountains, of clear skies
Devoured by untamed evergreens

And of trees that know
The welcome of lakes
Black earth
Errant pathways

Echoes of the faces
Haunting our days.


El buen vecino

En algún lugar de esta calle, desconocido para mí,
detrás de un laberinto de manzanos y estrellas,
él se levanta de madrugada, toma un libro
y se sienta ante una ventana o un escritorio
para ver entrar la mañana, solo esta vez,
anónimo, aliviado, feliz consigo mismo.

No sé quién es; jamás lo he visto
caminar a la pescadería o al banco,
y sin embargo pienso en él, en noches como esta,
al despertar solo en mi casa, los otros vecinos
tranquilos en sus camas, como moscas somnolientas.

Él mira lo que yo miro, prueba lo que yo pruebo:
en noches de invierno, la nieve; en verano, el cielo.
Escucha las hileras de pájaros en las nubes
y, como esa compañía fantasma en los antiguos
relatos de exploradores, como ese espectro bajo la aguanieve,
el quinto en un grupo de cuatro, él no está del todo ahí,
pero no es del todo inexistente, sin embargo;

y cuando deja el libro, consulta la hora
y llena una tetera, algo embozado se detiene
como la célula junto a la célula, con un latido a la vez,
entonces mi buen vecino se aparta
y se convierte en alguien que he conocido:
un extraño que pasa por el camino hacia el dolor,
marido y padre; hombre rico; hombre pobre; ladrón.

§

The Good Neighbour*

Somewhere along this street, unknown to me,
behind a maze of apple trees and stars,
he rises in the small hours, finds a book,
and settles at a window or a desk
to see the morning in, alone for once,
unnamed, unburdened, happy in himself.

I don’t know who he is; I’ve never met him
walking to the fish-house, or the bank,
and yet I think of him, on nights like these,
waking alone in my own house, my other neighbours
quiet in their beds, like drowsing flies.

He watches what I watch, tastes what I taste:
on winter nights, the snow; in summer, sky.
He listens for the bird lines in the clouds
and, like that ghost companion in the old
explorers’ tales, that phantom in the sleet,
fifth in a party of four, he’s not quite there,
but not quite inexistent, nonetheless;

and when he lays his book down, checks the hour
and fills a kettle, something hooded stops
as cell by cell, a heartbeat at a time,
my one good neighbour set himself aside,
and alters into someone I have known:
a passing stranger on the road to grief,
husband and father; rich man; poor man; thief.


Naturaleza muerta con cosmonauta perdido

Si te imagino muerto, no hay amor
tan inmenso para traerte de regreso a la tierra;

pero aquí, en este tazón de manzanas, sobre la mesa
de esta cocina, dorada

y carmesí en un espacio
que no podría ser más amplio o preciso

te veo flotando bajo la misma luz
que habito, sin deseo

de ocupar, liberar o poseer,
siendo la vida para mí más de lo que alguna vez

pude desear, el color, la forma, las sutilezas
de la sombra, y cuando muerdo la fruta,

su sabor es mucho más de lo que pude
desear; aunque deseo que pudieras estar aquí.

§

Still Life with Lost Cosmonaut*

If I imagine you dead, there is no love
immense enough to bring you back to earth;

but here, in this bowl of apples, on this kitchen
table, gold

and crimson in a space
that could not be more ample or precise

I see you drifting in the selfsame light
that I inhabit, wishing not

to occupy, or slip loose, or possess,
life being more to me than I could ever

wish for, colour, shape, the subtleties
of shade, and when I bite into the fruit,

the taste of it, much more than I could
wish for; though I wish you could be here.


En el funeral de mi padre

La idea de que el cuerpo y el alma eran inmortales probablemente se vinculaba a una creencia muy primitiva que compartían muchos pueblos, según la cual los muertos seguían viviendo en la tumba. Esta concepción nunca fue olvidada, ni siquiera en regiones donde evolucionó la teoría de que había una tierra distante para los muertos o de que el cuerpo era consumido por el fuego antes del entierro. Parece que proviene de prácticas como atar a los muertos con cuerdas, colocar piedras pesadas o un montículo de tierra sobre la tumba, probablemente para evitar que regresen, o alimentar a los muertos con sacrificios, o de la creencia que los muertos no se aparecen como espíritus, sino con el cuerpo que yace en la tumba.
—J. A. MacCulloch, La religión de los antiguos celtas

Queríamos sellar su boca
con un puñado de barro,
cubrir sus ojos
con la ceniza de la última

fogata que hizo
en el confín más lluvioso
del jardín

y no pensamos, ni por un momento,
en triturarle los pies
para que no pudiera regresar a la casa
en Halloween

a pararse junto a la ventana,
a fumar y observar,
con una expresión semejante

a ese error en el poder del mundo
donde falla el dominio
y un gozne se abre
en la mente: la aflicción

o el horror se libera
y se deja llevar, como una hoja,
hacia las llamas.

§

At My Father’s Funeral*

The idea that the body as well as the soul was immortal was probably linked on to a very primitive belief regarding the dead, and one shared by many peoples, that they lived on in the grave. This conception was never forgotten, even in regions where the theory of a distant land of the dead was evolved, or where the body was consumed by fire before burial. It appears from such practices as binding the dead with cords, or laying heavy stones or a mound of earth on the grave, probably to prevent their egress, or feeding the dead with sacrificial food at the grave, or from the belief that the dead come forth not as spirits, but in the body from the grave.
—J.A. MacCulloch, The Religion of the Ancient Celts

We wanted to seal his mouth
with a handful of clay,
to cover his eyes
with the ash of the last

bonfire he made
at the rainiest edge
of the garden

and didn’t we think, for a moment,
of crushing his feet
so he couldn’t return to the house
at Halloween,

to stand at the window,
smoking and peering in,
the look on his face

like that flaw in the sway of the world
where mastery fails
and a hinge in the mind
swings open – grief

or terror coming loose
and drifting, like a leaf,
into the flames.

Funeral, Anónimo

John Burnside lee poemas de su libro All One Breath

*Poemas tomados de los sitios Scottish Poetry Library, Best Poems, Poetry Archive y The Guardian.

Poemas de Paul Muldoon (1951)

Versiones de Alejandro Bajarlia
Diciembre, 2021

Erizo

El caracol se mueve como un
aerodeslizador, sostenido por su
propio colchón de hule,
compartiendo su secreto

con el erizo. El erizo no comparte
su secreto con nadie.
Decimos: Erizo, sal
de ti mismo y te amaremos.

No te haremos daño. Sólo
queremos escuchar lo que
tienes que decir. Queremos
que respondas nuestras preguntas.

El erizo no revela nada,
él mismo se guarda a sí mismo.
Nos preguntamos qué puede ocultar
un erizo, por qué desconfía tanto.

Olvidamos al dios
bajo esa corona de espinas.
Olvidamos que un dios jamás
volverá a confiar en el mundo.

§

Hedgehog*

The snail moves like a
Hovercraft, held up by a
Rubber cushion of itself,
Sharing its secret

With the hedgehog. The hedgehog
Shares its secret with no one.
We say, Hedgehog, come out
Of yourself and we will love you.

We mean no harm. We want
Only to listen to what
You have to say. We want
Your answers to our questions.

The hedgehog gives nothing
Away, keeping itself to itself.
We wonder what a hedgehog
Has to hide, why it so distrusts.

We forget the god
Under this crown of thorns.
We forget that never again
Will a god trust in the world.


Anseo

Cuando el maestro pasaba lista
en la escuela primaria de Collegelands,
tenías que responder Anseo
y alzar la mano
cuando sonaba tu nombre.
Anseo, que significa aquí y ahora,
presente y todo en orden,
fue la primera palabra en irlandés que pronuncié.
El último nombre en el cuaderno
era el de Joseph Mary Plunkett Ward,
seguido, la mitad de las veces,
de un silencio, miradas de complicidad,
un guiño y un gesto, la broma del maestro:
“¿Dónde está nuestro pequeño aristócrata Ward?”

Recuerdo la primera vez que regresó:
el maestro lo había enviado
a los setos
para ponderar sus actos y cortar
una rama con la que sería azotado.
Después de un tiempo, nadie decía nada;
como de costumbre, él llegaba
con una planta de fresno o una vara de sauce.
O, al final, con una varita de avellano
que talló en forma de látigo,
con el nudo barnizado en rojo y amarillo,
lijada y pulida,
y en general tan delicadamente trabajada
que grabó en ella sus iniciales.

Hace poco vi a Joseph Mary Plunkett Ward
en un bar, justo en la frontera irlandesa.
Vivía a la intemperie,
en un campamento secreto
al otro lado de la montaña.
Luchaba por Irlanda,
hacía que las cosas cambiaran.
Y el buen Joe Ward me contó
que había ascendido de rango
a intendente, a comandante:
que en el desfile de cada mañana
sus voluntarios respondían Anseo
y alzaban las manos
cuando sonaban sus nombres.

§

Anseo*

When the master was calling the roll
At the primary school in Collegelands,
You were meant to call back Anseo
And raise your hand
As your name occurred.
Anseo, meaning here, here and now,
All present and correct,
Was the first word of Irish I spoke.
The last name on the ledger
Belonged to Joseph Mary Plunkett Ward
And was followed, as often as not,
By silence, knowing looks,
A nod and a wink, the master’s droll
‘And where’s our little Ward-of-court?’

I remember the first time he came back
The master had sent him out
Along the hedges
To weigh up for himself and cut
A stick with which he would be beaten.
After a while, nothing was spoken;
He would arrive as a matter of course
With an ash-plant, a salley-rod.
Or, finally, the hazel-wand
He had whittled down to a whip-lash,
Its twist of red and yellow lacquers
Sanded and polished,
And altogether so delicately wrought
That he had engraved his initials on it.

I last met Joseph Mary Plunkett Ward
In a pub just over the Irish border.
He was living in the open,
in a secret camp
On the other side of the mountain.
He was fighting for Ireland,
Making things happen.
And he told me, Joe Ward,
Of how he had risen through the ranks
To Quartermaster, Commandant:
How every morning at parade
His volunteers would call back Anseo
And raise their hands
As their names occurred.


La avenida

Ahora que hemos llegado al final
he estado tratando de reconstruir esto,
no es que la distancia aclare más las cosas.
Comenzó a media luz
mientras cruzábamos el coro del amanecer
luego de una fiesta que duró toda la noche,
con el mirlo, la tórtola,
el tordo cantor que apaleaba
a un caracol, tú y yo tomados de la mano
como si el mundo se extendiera ante nosotros.

§

The Avenue*

Now that we’ve come to the end
I’ve been trying to piece it together,
Not that distance makes anything clearer.
It began in the half-light
While we walked through the dawn chorus
After a party that lasted all night,
With the blackbird, the wood-pigeon,
The song-thrush taking a bludgeon
To a snail, our taking each other’s hand
As if the whole world lay before us.


Por qué Brownlee se marchó

Por qué Brownlee se marchó, y adónde fue,
es un misterio aun ahora.
Pues si un hombre debía estar contento
ese era él; dos acres de cebada,
una de papas, cuatro bueyes,
una ordeñadora, una hacienda tejada.
La última vez se le vio salir a labrar
una mañana de mayo, temprana y brillante.

A mediodía Brownlee ya era famoso;
hallaron todo abandonado, el
último aparejo intacto, sus dos caballos
negros, como marido y mujer,
apoyando el peso en una pata y en
la otra, y mirando hacia el futuro.

§

Why Brownlee Left*

Why Brownlee left, and where he went,
Is a mystery even now.
For if a man should have been content
It was him; two acres of barley,
One of potatoes, four bullocks,
A milker, a slated farmhouse.
He was last seen going out to plough
On a March morning, bright and early.

By noon Brownlee was famous;
They had found all abandoned, with
The last rig unbroken, his pair of black
Horses, like man and wife,
Shifting their weight from foot to
Foot, and gazing into the future.


Cuba

Esa mañana mi hermana mayor llegó a casa
con su vestido de noche de muselina blanca.
“¿Quién carajos te crees que eres
saliendo a los bailes casi desnuda?
Como si no tuviéramos suficiente
con el mundo en guerra, o al borde del fin”.
Mi padre manoteaba sobre el desayunador.

“Esos yanquis vinieron y se fueron como si nada —
si hubieras escuchado a Patton en Armagh—
pero ese Kennedy es casi irlandés,
así que no es mucho mejor que nosotros.
Y sólo él puede decir algo.
Si tienes algo en la cabeza
quizá deberías hacer las paces con Dios”.

Escuché a May desde el otro lado de la cortina.
“Bendíceme, Padre, porque he pecado.
Una vez dije una mentira, una vez desobedecí.
Y, Padre, un muchacho me tocó una vez”.
“Dime, hija, ¿te tocó con impudicia?
¿Te tocó los pechos, por ejemplo?”
“Me rozó, Padre. Con mucha dulzura”.

§

Cuba*

My eldest sister arrived home that morning
In her white muslin evening dress.
‘Who the hell do you think you are
Running out to dances in next to nothing?
As though we hadn’t enough bother
With the world at war, if not at an end.’
My father was pounding the breakfast-table.

‘Those Yankees were touch and go as it was—
If you’d heard Patton in Armagh—
But this Kennedy’s nearly an Irishman
So he’s not much better than ourselves.
And him with only to say the word.
If you’ve got anything on your mind
Maybe you should make your peace with God.’

I could hear May from beyond the curtain.
‘Bless me, Father, for I have sinned.
I told a lie once, I was disobedient once.
And, Father, a boy touched me once.’
‘Tell me, child. Was this touch immodest?
Did he touch your breasts, for example?’
‘He brushed against me, Father. Very gently.’


Bran

Mientras mira los ojos de las mujeres
que se han dejado llevar,
mientras suspiran y gimen
de pura alegría,
él llora por el niño de aquella pequeña granja,
aquel que lleva un Labrador color avena
en sus brazos,
aquel que conoce todo acerca del éxtasis.

§

Bran*

While he looks into the eyes of women
Who have let themselves go,
While they sigh and they moan
For pure joy,
He weeps for the boy on that small farm
Who takes an oatmeal Labrador
In his arms,
Who knows all there is of rapture.


La princesa y el guisante

Este no es el sueño
de Dulac extraído de los hermanos Grimm,
la inquietud de una niña,
su boca traviesa,
el edredón sobre el edredón bordado
de satín y seda tornasolada,
ella recostada ahí, extravagante, apartada,
como nata sobre leche.
Este es el sueño de su hermana mayor,
quien está extendida en la tumba abierta
de todos los hombres que ha conocido.
En lo profundo, algo se queja. El espasmo
de alguien aún vivo.
Luego un grito, en lo profundo. Es tuyo.

§

The Princess and the Pea*

This is no dream
By Dulac out of the Brothers Grimm,
A child’s disquiet,
Her impish mouth,
The quilt upon embroidered quilt
Of satin and shot silk,
Her lying there, extravagant, aloof,
Like cream on milk.
This is the dream of her older sister,
Who is stretched on the open grave
Of all the men she has known.
Far down, something niggles. The stir
Of someone still alive.
Then a cry, far down. It is your own.


Whiskey Kate

Yo guardaba el whiskey en las cuevas,
en lo alto de las colinas. Nunca fue seguro
tenerlo cerca de las casas,
siempre plagadas de impuestos y policías.

La gente aún podía conseguir la bebida
tan seguido como quisiera, con bastante facilidad,
pues aquellos eran los días
cuando hacer whiskey no rompía ley alguna.

Venderlo, sin embargo, era una ofensa
tan grave como enseñar a esa gente a amar,
a padres, maridos y niños.

El agua corría por mis cuevas con un ruido
que me decía cómo debía siempre vivir.
Vendía el agua, el whiskey lo regalaba.

§

Kate Whiskey*

I kept the whiskey in the caves
Well up in the hills. It was never safe
To have it about the houses,
Always crawling with excise and police.

The people could still get the stuff
As often as they liked, and easily enough,
For those were still the days
When making whiskey broke nobody’s laws.

Selling it, though, was as grave
An offence as teaching those people to love,
Fathers and husbands and boys.

Water rushed through my caves with a noise
To tell me how I should always live.
I sold the water, the whiskey I would give.


Pie Grande

Llega, si es que llega, entre la hiedra
y los abedules, se detiene a medio
camino al cruzar el claro… Humo de leña,
la cabaña donde lloras la muerte de tu esposa,
donde cuelga, oscureciendo la pequeña ventana,
el abrigo de piel
que le prometiste cuando tenía veinte
o veintiún años, no recuerdas.

§

Big Foot*

Comes, if he comes at all, among sumach
and birches, stops half-
way across the clearing … Wood-smoke,
the cabin where you mourn your wife,
where, darkening the tiny window,
is the fur coat
you promised her when she was twenty
or twenty-one, you forget.


Vidas de los santos

Otros han buscado publicidad
pero los santos buscaban cosas más elevadas.
Las personas que se disponía a volar
desde los techos de edificios públicos
tenían la mirada en el cielo real,
y habrían extendido sus alas de lino o bambú

por un instante para morir en público,
si en realidad hubieran sido santos de la vieja escuela.
Esos santos al final se reían
de los reporteros de las Crónicas
y de la gente que tomaba fotografías.
Pienso sobre todo en Brendan, quien zarpó

un día que el mar era azul oscuro
como su cuerpo golpeado durante la noche,
dejándose llevar a donde Dios quisiera
y la gente que sólo vivía de pan
gritaba Buena Suerte, Buena Suerte.
Todas las Crónicas coincidieron. El bote era piedra.

§

Lives of the Saints*

Others have sought publicity
But the saints looked for higher things.
The people getting ready to fly
Off the roofs of public buildings
Had their eyes on the actual sky,
Never spreading their linen or bamboo wings

So briefly for a public death
Had they really been saints of the old school.
Those saints have the last laugh
At the reporters for the Chronicles
And the people taking photographs.
I think especially of Brendan setting sail

One day the sea was blueblack
As his body that overnight he had beaten,
Drifting along wherever God liked
And the people living by bread alone
Shouting after Good Luck, Good Luck.
All the Chronicles agreed. The boat was stone.


Dolor

Si llego a pensar en la carroza fúnebre destartalada
que estaba en el patio de la plaza Moy,
pienso en un caballo negro de altas zancadas
detenido a medio paso
a la mitad del camino, digamos en la calle Charlemont;
la familia más cercana miraba con horror.
Él se arrodilla para sacudirse las piedras del riñón
donde una turba de gusanos
devora con rapidez tanta sangre y tripas.
La carroza ni siquiera ha sido desenganchada.
Su esqueleto luminoso, azul rosáceo,
simplemente se desintegra.
Hasta que no queda nada de nuestro caballo negro
más que la pluma que adornaba su arnés,
un zarcillo, una fronda
que vacila entre los adoquines;
la familia más cercana, y los amigos de la familia,
están hojeando sus Biblias.

§

Grief*

If I think at all of the broken-down hearse
In the yard off the Moy square,
I think of a high-stepping black horse
Stopped in mid-stride
Half-way up, say, Charlemont Street;
The immediate family looking on in horror.
He jolts to his knees on the kidney-stones
Where a frenzy of maggots
Make short work of so much blood and guts.
The hearse hasn’t even been uncoupled.
His luminous, blue-pink skeleton
Simply disintegrates.
Till there’s nothing left of our black horse
But the plume of his ornamental harness,
A tendril, a frond
Wavering among the cobbles;
The immediate family, and the family friends,
Leafing through their Bibles.

Study for Dead Horse (1823), Théodore Géricault

Paul Muldoon lee su poema «Hedgehog»

*Paul Muldoon, Poems 1968-1998. Londres: Faber & Faber, 2011.

«Los hacedores», de Howard Nemerov y «Los realmente grandes», de Stephen Spender

Versiones de Alejandro Nájera
Octubre, 2021

Los hacedores
Howard Nemerov (1920-1991)

¿Quién puede recordar a los primeros poetas,
a los más grandes, más grandes aun que Orfeo?
Nadie ha recordado ese tiempo tan lejano
o ahora nadie considera, entre los artefactos,
los huesos y la inferencia sin soportes que dan
forma al pasado, a los primeros y más grandes poetas,
tan altivos y displicentes con la fama,
no nos dejaron ningún nombre para conocerlos.

Fueron ellos los que en alguna lengua
nombraron el mundo, los primeros en decir
estrella, agua, piedra, los que enunciaron
lo visible y pusieron a la vista lo invisible,
en el viento, en el tiempo, en el cambio, y en la mente
misma que hasta ahora ha pensado el mundo idiota,
y ha expresado el silencio del mundo y ha cantado las torres
de la ciudad en el firmamento pasmado.

Fueron los primeros grandes escuchas, afines
al intervalo, la relación y la escala,
los primeros en decir arriba, abajo, más allá,
conjuradores del amor, la muerte, el sueño, el pan y el vino,
los que habiendo enunciado se desvanecieron del mundo
sin dejar más recuerdo que los elementos
prodigiosos, mágicos, las formas del aliento
y los ceses del aliento con que erigimos nuestras Babeles.

§

The Makers

Who can remember back to the first poets,
The greatest ones, greater even than Orpheus?
No one has remembered that far back
Or now considers, among the artifacts
And bones and cantilevered inference
The past is made of, those first and greatest poets,
So lofty and disdainful of renown
They left us not a name to know them by.

They were the ones that in whatever tongue
Worded the world, that were the first to say
Star, water, stone, that said the visible
And made it bring invisibles to view
In wind and time and change, and in the mind
Itself that minded the hitherto idiot world
And spoke the speechless world and sang the towers
Of the city into the astonished sky.

They were the first great listeners, attuned
To interval, relationship, and scale,
The first to say above, beneath, beyond,
Conjurors with love, death, sleep, with bread and wine,
Who having uttered vanished from the world
Leaving no memory but the marvelous
Magical elements, the breathing shapes
And stops of breath we build our Babels of.


Los realmente grandes
Stephen Spender (1909-1995)

Pienso a menudo en los que fueron realmente grandes.
Aquellos que, desde el vientre, recordaban la historia del alma
entre corredores de luz donde las horas son soles
interminables que cantan. Aquellos cuya hermosa ambición
era que sus labios, aún acariciados por el fuego,
hablaran del Espíritu ataviado de pies a cabeza por el canto.
Aquellos que de las ramas de la Primavera atesoraron
los deseos que caían como flores a través de sus cuerpos.

Lo valioso es jamás olvidar
el deleite esencial de la sangre extraída de eternos manantiales
que corren entre rocas de mundos anteriores a nuestra tierra.
Jamás negar su placer bajo la sencilla luz de la mañana
ni su grave exigencia de amor al anochecer.
Jamás permitir que el ruido y la bruma del tráfico
asfixien gradualmente el florecer del Espíritu.

Cerca de la nieve, cerca del sol, en los más altos campos,
mira la forma en que estos nombres son celebrados
por la hierba que ondea, por las serpentinas de nubes blancas
y los murmullos del viento en el cielo que escucha.
Los nombres de aquellos que en sus vidas lucharon por la vida,
que en sus corazones llevaron el centro del fuego.
Nacidos del sol, viajaron por un breve tiempo hacia el sol
y rubricaron el aire vívido con su honor.

§

The Truly Great

I think continually of those who were truly great.
Who, from the womb, remembered the soul’s history
Through corridors of light where the hours are suns
Endless and singing. Whose lovely ambition
Was that their lips, still touched with fire,
Should tell of the Spirit clothed from head to foot in song.
And who hoarded from the Spring branches
The desires falling across their bodies like blossoms.

What is precious is never to forget
The essential delight of the blood drawn from ageless springs
Breaking through rocks in worlds before our earth.
Never to deny its pleasure in the morning simple light
Nor its grave evening demand for love.
Never to allow gradually the traffic to smother
With noise and fog the flowering of the spirit.

Near the snow, near the sun, in the highest fields
See how these names are feted by the waving grass
And by the streamers of white cloud
And whispers of wind in the listening sky.
The names of those who in their lives fought for life
Who wore at their hearts the fire’s centre.
Born of the sun they travelled a short while towards the sun,
And left the vivid air signed with their honour.

Caos. La creación del mundo (1840), Ivan Aivazovsky

«The Makers», Howard Nemerov, in English Poetry

«The Truly Great», Stephen Spender, in Poetry Foundation

Poemas de Simon Armitage (1963)

Versiones de Alejandro Bajarlia
Septiembre, 2021

El grito

Salimos
al patio de la escuela juntos, yo y el niño
cuyo nombre y cara

no recuerdo. Estábamos probando el alcance
de la voz humana:
él tenía que gritar con todo su ser,

yo tenía que alzar el brazo
desde el otro lado de la línea divisoria para indicar
que el sonido había llegado.

Él llamó desde el parque — yo alcé el brazo.
Fuera del límite,
él gritó desde el borde del camino,

desde el pie de la colina,
desde más allá del mirador de la granja de Fretwell —
yo alzaba el brazo.

Él salió del pueblo, se fue a cumplir veinte años muerto
por un disparo que le perforó
el paladar, al oeste de Australia.

Niño del nombre y la cara que no recuerdo,
ya puedes dejar de gritar, aún te escucho.

§

The Shout*

We went out
into the school yard together, me and the boy
whose name and face

I don’t remember. We were testing the range
of the human voice:
he had to shout for all he was worth

I had to raise an arm
from across the divide to signal back
that the sound had carried.

He called from over the park – I lifted an arm.
Out of bounds,
he yelled from the end of the road,

from the foot of the hill,
from beyond the look-out post of Fretwell’s Farm –
I lifted an arm.

He left town, went on to be twenty years dead
with a gunshot hole
in the roof of his mouth, in Western Australia.

Boy with the name and face I don’t remember,
you can stop shouting now, I can still hear you.


Me molesta mucho

Me molesta mucho pensar
en las cosas malas que he hecho en mi vida.
Sobre todo aquella vez en el laboratorio de química
cuando tomé unas tijeras por las cuchillas
y puse los anillos
en la llama violácea del quemador Bunsen;
luego dije tu nombre y te las pasé.

Oh, el incomparable hedor de la piel herrada
cuando metiste el pulgar y el dedo medio
y no te pudiste sacudir los ardientes anillos. Marcada,
dijo el médico, para la eternidad.

Por favor, no me creas si digo
que, a mis trece años, era la torpe manera
de pedirte que te casaras conmigo.

§

I Am very Bothered*

I am very bothered when I think
of the bad things I have done in my life.
Not least that time in the chemistry lab
when I held a pair of scissors by the blades
and played the handles
in the naked lilac flame of the Bunsen burner;
then called your name, and handed them over.

O the unrivalled stench of branded skin
as you slipped your thumb and middle finger in,
then couldn’t shake off the two burning rings. Marked,
the doctor said, for eternity.

Don’t believe me, please, if I say
that was just my butterfingered way, at thirteen,
of asking you if you would marry me.


Mi truco de fiesta

Lo enciendo, y desde el momento en que el cerillo
hace aparecer la luz, hasta que el fulgor se mueve
más allá de sus posibilidades y muere, yo cuento la historia
de mi vida…

fechas y lugares, los ardores que experimenté,
un elenco de nombres y rostros, aquellos
que me amaron o casi me amaron,
los cambios que hice, las lecciones que aprendí…

y de algún modo aún me da tiempo de callar y sonrojarme
antes de que la llama muerda y me queme.

Pero una advertencia para cualquiera que conserve
un poco de tristeza, cualquier solitario:
no intenten esto en casa; es peligroso,
una locura.

§

My Party Piece*

I strike, then from the moment when the matchstick
conjures up its light, to when the brightness moves
beyond its means, and dies, I say the story
of my life –

dates and places, torches I carried,
a cast of names and faces, those
who showed me love, or came close,
the changes I made, the lessons I learnt –

then somehow still find time to stall and blush
before I’m bitten by the flame, and burnt.

A warning, though, to anyone nursing
an ounce of sadness, anyone alone:
don’t try this on your own; it’s dangerous,
madness.


¡Zoom!

Empieza como una casa, con terraza adosada
en este caso,
pero no será todo. Pronto es
una avenida
que se curva con arrogancia frente al Instituto de Mecánica,
sin siquiera mirar
dobla a la izquierda en la calle principal
y de repente es
un pueblo con cuatro grandes bancos de compensación,
un periódico
y un equipo de futbol que lucha por el ascenso.

Continúa, ajena a las Leyes de Planificación,
a las zonas verdes
y antes de que lo notemos se sale de control:
ciudad, nación,
hemisferio, universo, se expande en todas direcciones,
hasta que de súbito,
por compasión, el ojo de un hoyo negro
lo aparta
y lo dispara a la galaxia vecina, tornándose
más pequeño y más liso
que una bola de billar, pero más pesado que Saturno.

La gente me detiene en la calle, me importuna
en la fila de la caja
y pregunta “¿Qué es eso, esa cosa tan pequeña
y tan lisa
pero de masa más densa que el planeta con anillos?”.
Son sólo palabras,
les aseguro. Pero ellos no lo creen.

§

Zoom!*

It begins as a house, an end terrace
in this case
but it will not stop there. Soon it is
an avenue
which cambers arrogantly past the Mechanics’ Institute,
turns left
at the main road without even looking
and quickly it is
a town with all four major clearing banks,
a daily paper
and a football team pushing for promotion.

On it goes, oblivious of the Planning Acts,
the green belts,
and before we know it it is out of our hands:
city, nation,
hemisphere, universe, hammering out in all directions
until suddenly,
mercifully, it is drawn aside through the eye
of a black hole
and bulleted into a neighbouring galaxy, emerging
smaller and smoother
than a billiard ball but weighing more than Saturn.

People stop me in the street, badger me
in the check-out queue
and ask «What is this, this that is so small
and so very smooth
but whose mass is greater than the ringed planet?»
It’s just words
I assure them. But they will not have it.


El astronauta inglés

Cayó en los turbulentos mares de Spurn Point.
A través de un telescopio de monedas, sostenido
con un palito de paleta, vi cuando una trainera lo pescó
de las olas y lo condujo de regreso a Mission Control
en una propiedad comercial cerca del puente Humber.
Hablaba con voz apacible: sí, era bueno estar en casa;
había extrañado a su esposa, a sus hijos, no podía esperar
para afeitarse y bañarse con agua caliente. “¿Hay más
preguntas?”. No, no había.

Lo seguí en su Honda Accord hasta un Little
Chef sobre la A1, me senté en la mesa opuesta y lo vi
ordenar el desayuno del día y una jarra de té.
“Para hacer eso debe salir”, dijo la mesera
cuando él encendió un cigarrillo. Leía el diario,
empezó el crucigrama, picaba la morcilla
con el tenedor. Luego miraba a través de la ventana
durante largos minutos sin interrupción, pero sólo
veía la calle transitada, jamás el cielo. Y su rostro no era
la luna. Y sus manos no eran las manos de un hombre
que había sostenido el planeta azul entre el pulgar
y el índice para llevarlo hasta su ojo de relojero.

§

The English Astronaut*

He splashed down in rough seas off Spurn Point.
I watched through a coin-op telescope jammed
with a lollipop stick as a trawler fished him out
of the waves and ferried him back to Mission
Control on a trading estate near the Humber Bridge.
He spoke with a mild voice: yes, it was good to be
home; he’d missed his wife, the kids, couldn’t wait
for a shave and a hot bath. ‘Are there any more
questions?’ No, there were not.

I followed him in his Honda Accord to a Little
Chef on the A1, took the table opposite, watched
him order the all-day breakfast and a pot of tea.
‘You need to go outside to do that,’ said the
waitress when he lit a cigarette. He read the paper,
started the crossword, poked at the black pudding
with his fork. Then he stared through the window
for long unbroken minutes at a time, but only at the
busy road, never the sky. And his face was not
the moon. And his hands were not the hands of a man
who had held between finger and thumb the blue
planet, and lifted it up to his watchmaker’s eye.


Camera Obscura

Sentado a los ocho años en el parque Bramhall,
con los zapatos rayados por patear una piedra,
muy pequeño para tener una llave, pero bastante grande
para caminar una escasa milla al regresar de la escuela.

Has espiado a tu madre en el pueblo mientras
ella cruza la calle con el bolso en su puño.
En la otra mano, la bolsa de compras que guarda
cuatro feas papas cubiertas de lodo,

chícharos hervidos, trozos de carne o una cola de pescado
en papel vegetal, con la suma del precio escrito
a lápiz en columnas de chelines y centavos.
¿Tiene calor con ese abrigo de invierno?

En la calle Old Mount, entre más se acerca
más pequeña se ve, hasta que la alcanzas
para llevarla a casa en la palma de tu mano
o en la punta de tu dedo, y ella no existe.

§

Camera Obscura**

Eight-year-old sitting in Bramhall’s field,
shoes scuffed from kicking a stone,
too young for a key but old enough now
to walk the short mile back from school.

You’ve spied your mother down in the village
crossing the street, purse in her fist.
In her other hand her shopping bag nurses
four ugly potatoes caked in mud,

a boiling of peas, rags of meat, or a tail of fish
in grease-proof paper, the price totted up
in penciled columns of shillings and pence.
How warm must she be in that winter coat?

On Old Mount Road the nearer she gets
the smaller she shrinks, until you reach out
to carry her home on the flat of your hand
or your fingertip, and she doesn’t exist.


Una visión

El futuro fue un lugar hermoso, alguna vez.
Recuerda el próspero pueblo de madera de balsa
que se exhibía al público en la Sala Cívica.
Las maquetas enmarcadas, impresiones de artistas,

planos de cristal ahumado y acero tubular,
suburbios de juego de mesa, medios de transporte
como atracciones de feria o juguetes ejecutivos.
Ciudades como sueños, sostenidos por la luz.

Y gente como nosotros en contenedores de vidrio
junto a la ruta para ciclistas o paseando perros
sobre cuidadas franjas de césped mullido,
o conductores modelo que manejan a casa en

autos eléctricos, o paseando por el bulevar
después del show nocturno. Esos eran los planes,
todos aprobados por la pulcra mano izquierda
de los arquitectos: una letra genuina y legible.

Extraigo ese futuro del viento boreal
en el basurero, sellado con la fecha de hoy,
viajando en el aire con otros futuros semejantes,
ninguno de ellos vivido, ahora totalmente extintos.

§

A Vision*

The future was a beautiful place, once.
Remember the full-blown balsa-wood town
on public display in the Civic Hall.
The ring-bound sketches, artists’ impressions,

blueprints of smoked glass and tubular steel,
board-game suburbs, modes of transportation
like fairground rides or executive toys.
Cities like dreams, cantilevered by light.

And people like us at the bottle-bank
next to the cycle-path, or dog-walking
over tended strips of fuzzy-felt grass,
or model drivers, motoring home in

electric cars, or after the late show –
strolling the boulevard. They were the plans,
all underwritten in the neat left-hand
of architects – a true, legible script.

I pulled that future out of the north wind
at the landfill site, stamped with today’s date,
riding the air with other such futures,
all unlived in and now fully extinct.


La atrapada

Olvida
la tarde larga
y calurosa. Es

ese momento
cuando la pelota sale
desde el borde

del bat; hacia arriba,
hacia abajo, cayendo
al parecer

más allá de él,
pero llega
y la saca

de
su curva
como
una manzana
de la rama,
la primera de la temporada.

§

The Catch*

Forget
the long, smouldering
afternoon. It is

this moment
when the ball scoots
off the edge

of the bat; upwards,
backwards, falling
seemingly

beyond him
yet he reaches
and picks it

out
of its loop
like
an apple
from a branch,
the first of the season.


Tarea

Anochece otra vez, es tarde.
Salgo al callejón
y garabateo una barba y un bigote
en la cara de la luna
con una pluma roja.

En lo alto de la siguiente colina
mi vieja maestra
se quita los anteojos
y limpia los lentes con un paño suave.
No da crédito
a lo que acaba de ver.

§

Homework*

It’s evening again, late.
I go out into the lane
and doodle a beard and mustache
on the face of the moon
with a red pen.

Over the next hill
an old teacher of mine
takes off her glasses
and wipes the lenses with a soft cloth.
She can’t believe
what she’s just seen.


Neblina

¿Por quién llora?
¿Qué quiere decir, tal
cercanía,
al concentrarse en esta tierra alta
mientras dabas la espalda,
extendiendo sus velos en torno?
Pantalla monótona y plateada, la neblina
es agua en estado fantasmal,
interioridad absoluta,
que contiene su láctea respiración,
velando las máquinas que palpitan
en las grandes ciudades bajo tus pies,
cercándote en estos momentos,
en este anti-jardín
de arenisca y turba.
Llegado el tiempo, el borde de
tu ser se filtrará
en su pelaje sin fibras;
estás perdido,
a la deriva en agua suspendida
y aire difuso,
pero estás aquí.

§

Mist*

Who does it mourn?
What does it mean, such
nearness,
gathering here on high ground
while your back was turned,
drawing its net curtains around?
Featureless silver screen, mist
is water in its ghost state,
all inwardness,
holding its milky breath,
veiling the pulsing machines
of great cities under your feet,
walling you into these moments,
into this anti-garden
of gritstone and peat.
Given time the edge of
your being will seep
into its fibreless fur;
You are lost,
adrift in hung water
and blurred air,
but you are here.

Walker, Anónimo

*Simon Armitage, en Best Poems

**Simon Armitage, en Poetry Foundation

Simon Armitage lee poemas de su libro Zoom!

Poemas de W. S Merwin (1927-2019)

Versiones de Alejandro Bajarlia
Julio, 2021

Para el aniversario de mi muerte

Cada año sin saberlo habré pasado el día
cuando las últimas llamas se despidan de mí
y el silencio se ponga en marcha
viajero incansable
como el haz de una estrella sin luz

Entonces ya no me sentiré
en la vida como en un traje ajeno
sorprendido por la tierra
y el amor de una mujer
y el descaro de los hombres
como hoy al escribir después de tres días de lluvia
oyendo al chochín cantar y la precipitación cesar
e inclinándome sin saber a qué

§

For the Anniversary of My Death*

Every year without knowing it I have passed the day
When the last fires will wave to me
And the silence will set out
Tireless traveller
Like the beam of a lightless star

Then I will no longer
Find myself in life as in a strange garment
Surprised at the earth
And the love of one woman
And the shamelessness of men
As today writing after three days of rain
Hearing the wren sing and the falling cease
And bowing not knowing to what


El llamado bajo la respiración

Durante el anochecer
las montañas avanzan sobre el desierto
naves desde un reino sin viento

el silencio corre entre las aves
sus sombras se congelan

dónde estás

dónde estás dónde estás
he zarpado en una veloz montaña
cuya sombra está en todos lados

§

The Calling under the Breath*

Through the evening
the mountains approach over the desert
sails from a windless kingdom

silence runs through the birds
their shadows freeze

where are you

where are you where are you
I have set sail on a fast mountain
whose shadow is everywhere


Alguna vez más tarde

No es sino hasta después
que tienes que ser joven

es una de las cosas
que quisiste hacer más tarde

pero para entonces hay
alguien más viviendo ahí

con las persianas corridas
cómo pudiste ser joven ahí

en ese tiempo
con todo lo que se esperaba

y qué le ocurrió a
las expectativas

no hay señal de ellas ahí
una sombra cruza la persiana de la ventana

qué saben los que están ahí dentro
sean quienes sean

§

Once Later*

It is not until later
that you have to be young

it is one of the things
you meant to do later

but by then there is
someone else living there

with the shades rolled down
how could you have been young there

at that time
with all that was expected

then what happened to
the expectations

there is no sign of them there
a shadow passes across the window shade

what do they know in there
whoever they are


Una puerta

En este lugar podría haber una puerta
aquí donde estoy parado
En la luz al otro lado de los muros

habría una sombra aquí
todo el día
y una puerta dentro de ella
donde ahora estoy yo

y alguien vendría a tocar
en este aire
mucho después de que me haya ido
y ahí frente a mí
se abriría una vida

§

A Door*

This is a place where a door might be
here where I am standing
In the light outside all the walls

there would be a shadow here
all day long
and a door into it
where now there is me

and somebody would come and knock
on this air
long after I have gone
and there in front of me
a life would open


Ahora está claro

Ahora está claro para mí que ninguna hoja es mía
ninguna raíz es mía
que adonde vaya seré una una columna de humo en el bosque
y el bosque lo sabrá
ambos lo sabremos

y que las aves desaparecen por algo
que recuerdo
volando a través de mí como si fuera yo un gran viento
mientras las piedras se asientan en la tierra
y los árboles en ellos mismos
mirando como si fuera yo un gran viento
que es por lo que imploro

está claro para mí que no puedo regresar
pero que algo de nosotros se volverá a encontrar
incluso aquí
como nuestras estatuas
y algunos de nosotros aun después sin nombres
y algunos de nosotros arderemos con la velocidad
de interminables partidas

y seremos hallados y ya no estaremos perdidos

§

Now It Is Clear*

Now it is clear to me that no leaves are mine
no roots are mine
that wherever I go I will be a spine of smoke in the forest
and the forest will know it
we will both know it

and that birds vanish because of something
that I remember
flying through me as though I were a great wind
as the stones settle into the ground
the trees into themselves
staring as though I were a great wind
which is what I pray for

it is clear to me that I cannot return
but that some of us will meet once more
even here
like our own statues
and some of us still later without names
and some of us will burn with the speed
of endless departures

and be found and lost no more


Caída

Mucho antes del alba
sin ningún pájaro aún despierto
cae la lluvia con el sonido
de un enorme viento que corre
a través de los árboles del valle
cae en torno a nosotros
toda al mismo tiempo
y más allá de ella no hay nada
cae sin escucharse a sí misma
sin saber
que hay alguien aquí
sin ver dónde está
o adónde se dirige
como un momento de gran
felicidad que nos pertenece
sin poder recordarlo
al conducir con las luces apagadas

§

Falling*

Long before daybreak
none of the birds yet awake
rain comes down with the sound
of a huge wind rushing
through the valley trees
it comes down around us
all at the same time
and beyond it there is nothing
it falls without hearing itself
without knowing
there is anyone here
without seeing where it is
or where it is going
like a moment of great
happiness of our own
that we cannot remember
coasting with the lights off


Árboles

Estoy mirando los árboles
quizá sean una de las cosas que más
extrañaré de la tierra
aunque muchos de los que he visto
ya no puedo recordarlos
y aunque rara vez abrazo a los que veo
y jamás he sido capaz de hablar
con uno
los escucho con ternura
sus nombres jamás los han tocado
se han alzado en torno a mi sueño
y cuando estaba prohibido escalarlos
ellos me han cargado entre sus ramas

§

Trees*

I am looking at trees
they may be one of the things I will miss
most from the earth
though many of the ones I have seen
already I cannot remember
and though I seldom embrace the ones I see
and have never been able to speak
with one
I listen to them tenderly
their names have never touched them
they have stood round my sleep
and when it was forbidden to climb them
they have carried me in their branches


Lluvia en la noche

Esto es lo que he escuchado

por fin el viento de diciembre
que azota los viejos árboles con lluvia
inadvertida lluvia que corre a lo largo de las tejas
bajo la luna
viento que asciende y cae
viento con muchas nubes
árboles bajo el viento nocturno

después de una época de hojas y plumas
algún muerto
pensó en la montaña como dinero
y cortó los árboles
que estaban aquí entre el viento
entre la lluvia de la noche
es difícil decirlo
pero cortaron el sagrado ‘ohias luego
el sagrado koas luego
el sándalo y el hala
que sostenían en lo alto sus verdes llamas
y algún muerto soltó el ganado
entre los tocones hasta matar al tiempo

pero los árboles se han alzado una vez más
y el viento nocturno los hace sonar
como el mar que es aún desconocido
las negras nubes corren sobre la luna
la lluvia está cayendo en el último lugar

§

Rain at Night*

This is what I have heard

at last the wind in December
lashing the old trees with rain
unseen rain racing along the tiles
under the moon
wind rising and falling
wind with many clouds
trees in the night wind

after an age of leaves and feathers
someone dead
thought of this mountain as money
and cut the trees
that were here in the wind
in the rain at night
it is hard to say it
but they cut the sacred ‘ohias then
the sacred koas then
the sandalwood and the halas
holding aloft their green fires
and somebody dead turned cattle loose
among the stumps until killing time

but the trees have risen one more time
and the night wind makes them sound
like the sea that is yet unknown
the black clouds race over the moon
the rain is falling on the last place


Lugar

En el último día del mundo
quisiera plantar un árbol

para qué
no por la fruta

el árbol que da la fruta
no es el que fue plantado

quiero el árbol que se levanta
en la tierra por vez primera

con el sol ya
descendiendo

y el agua
tocando sus raíces

en la tierra llena de muertos
y las nubes pasando

una por una
sobre sus hojas

§

Place*

On the last day of the world
I would want to plant a tree

what for
not for the fruit

the tree that bears the fruit
is not the one that was planted

I want the tree that stands
in the earth for the first time

with the sun already
going down

and the water
touching its roots

in the earth full of the dead
and the clouds passing

one by one
over its leaves


Después de los alfabetos

Estoy tratando de descifrar el lenguaje de los insectos
ellos son las lenguas del futuro
sus vocabularios describen los edificios como alimento
pueden instruir acerca del agua oscura y las venas de los árboles
pueden expresar lo que no conocen
y lo que se conoce a la distancia
y lo que nadie sabe
tienen términos para hacer música con las patas
pueden relatar la variación de un sueño como la muerte
pueden cantar con las alas
los hablantes son su propio significado en una gramática sin horizontes
son absolutamente elocuentes
ellos jamás son importantes son todo

§

After the Alphabets*

I am trying to decipher the language of insects
they are the tongues of the future
their vocabularies describe buildings as food
they can depict dark water and the veins of trees
they can convey what they do not know
and what is known at a distance
and what nobody knows
they have terms for making music with the legs
they can recount changing in a sleep like death
they can sing with wings
the speakers are their own meaning in a grammar without horizons
they are wholly articulate
they are never important they are everything

The Hidden Life of Insects (2017), Yener Ozer

Lectura y comentario de «For the Anniversary of my Death» de W. S. Merwin

*W. S. Merwin, The Merwin Conservancy

Más poemas de W. S. Merwin en Poetry Foundation

Poemas de Edwin Morgan (1920-2010)

Versiones de Alejandro Bajarlia
Junio, 2021

Un cigarrillo

No hay humo sin ti, llama mía.
Después de que te fuiste,
tu cigarrillo siguió ardiendo en mi cenicero
y despedía una larga hebra de grisura tan serena
que sonreí al preguntarme quién podría creer
en esa señal de tanto amor. Un cigarrillo
en el cenicero del no fumador.
Cuando la última espiral
se estremece, una súbita ráfaga
sopla para enredarla en mi rostro.
¿Es olor? ¿Es sabor?
Estás aquí otra vez y yo me embriago en tus labios de tabaco.
Apaga la luz.
Deja que el humo se tienda en la oscuridad.
Cuando escuche la ceniza
suspirar entre las flores de latón,
inhalaré, mucho después de medianoche, tu último beso.

§

One Cigarette*

No smoke without you, my fire.
After you left,
your cigarette glowed on in my ashtray
and sent up a long thread of such quiet grey
I smiled to wonder who would believe its signal
of so much love. One cigarette
in the non-smoker’s tray.
As the last spire
trembles up, a sudden draught
blows it winding into my face.
Is it smell, is it taste?
You are here again, and I am drunk on your tobacco lips.
Out with the light.
Let the smoke lie back in the dark.
Till I hear the very ash
sigh down among the flowers of brass
I’ll breathe, and long past midnight, your last kiss.


A los ochenta

Empujen el bote, compañeros,
empujen el bote, a cualquier mar.
Quién dice que no podemos guiarnos
entre los agitados arrecifes, por oscuros que sean,
¡nuestro enemigo lo asegura!
Marineros, mantengan bien vigilado
ese último pasaje de agua azul
del que hemos escuchado y al que anhelamos llegar
(¡no importa si no podemos, no importa!)
en nuestras tablas de ochenta años,
con fisuras parchadas, pero dulces,
bien curadas con la esencia de bosques
hace mucho fenecidos, útiles aún
en la vigorosa acritud de la sal
y de la ardiente luz del sol. ¡Vamos,
empujen todos hacia lo desconocido!
Lo desconocido es lo mejor, lo más atrayente,
como barcos distantes en la neblina o campanas
implacables que tañen desde boyas tempestuosas.

§

At Eighty*

Push the boat out, compañeros,
push the boat out, whatever the sea.
Who says we cannot guide ourselves
through the boiling reefs, black as they are,
the enemy of us all makes sure of it!
Mariners, keep good watch always
for that last passage of blue water
we have heard of and long to reach
(no matter if we cannot, no matter!)
in our eighty-year-old timbers
leaky and patched as they are but sweet
well seasoned with the scent of woods
long perished, serviceable still
in unarrested pungency
of salt and blistering sunlight. Out,
push it all out into the unknown!
Unknown is best, it beckons best,
like distant ships in mist, or bells
clanging ruthless from stormy buoys.


Hiena

Te estoy esperando.
He viajado toda la mañana entre la maleza
y no he comido.
Estoy acostada a la orilla del bosque
sobre un camino polvoriento que viene desde el corral calcinado.
Estoy jadeando, es mediodía, no encontré ningún abrevadero.
Soy muy feroz cuando no he comido y aunque mis ojos
se han vuelto rendijas por el sol
debes saber que estoy lista para saltar.

¿Qué piensas de mí?
Tengo un abrigo áspero como África.
Soy ladina y con manchas negras
como las planicies de hirsutos matorrales de África.
Me extiendo como un bulto desgreñado de energía acumulada
como África se extiende en sus aguas.
Troto, galopo, esclavizo, soy rastreadora.
Arqueo los hombros. Devoro muertos.

¿Te gusta mi canción?
Cuando la luna fría y dura se derrama sobre el altiplano,
yo canto y soy esclava de la oscuridad.
Sobre muros de piedra, muros de lodo, sitios en ruinas
y búhos, cae la luz de la luna.
Olfateo un tambor roto. Me erizo. Mi pelaje es de plata.
Aúllo mi canción a la luna — allá va.
¿Te gustaría encontrarme en yermos parajes?

Se dice que soy un buen partido
para el león muerto. Llevo mi hocico
a sus dorados flancos y desgarro.
Es mi cena de oro, pero soy fácil de complacer.
Tengo una multitud de colmillos y los utilizo.
Oh, y mi lengua: ¿te agrado
cuando sale colgando de mi quijada
con tal largura y estoy riendo?
No estoy riendo.
Pero tampoco estoy gruñendo, sólo
jadeo bajo el sol y te muestro
con qué sujeto
la carroña.

Estoy esperando
el pie que resbala,
el corazón que se detiene,
los tendones que se aflojan al saltar,
la pelea a muerte para pelearla a muerte,
la mirada vidriosa y el rumor de la sangre.
Estoy agazapada en mis áridas sombras
hasta que estés listo para mí.
Mi lugar es desmenuzarte
y dejar tus huesos al viento.

§

Hyena*

I am waiting for you.
I have been travelling all morning through the bush
and not eaten.
I am lying at the edge of the bush
on a dusty path that leads from the burnt-out kraal.
I am panting, it is midday, I found no water-hole.
I am very fierce without food and although my eyes
are screwed to slits against the sun
you must believe I am prepared to spring.

What do you think of me?
I have a rough coat like Africa.
I am crafty with dark spots
like the bush-tufted plains of Africa.
I sprawl as a shaggy bundle of gathered energy
like Africa sprawling in its waters.
I trot, I lope, I slaver, I am a ranger.
I hunch my shoulders. I eat the dead.

Do you like my song?
When the moon pours hard and cold on the veldt
I sing, and I am the slave of darkness.
Over the stone walls and the mud walls and the ruined places
and the owls, the moonlight falls.
I sniff a broken drum. I bristle. My pelt is silver.
I howl my song to the moon – up it goes.
Would you meet me there in the waste places?

It is said I am a good match
for a dead lion. I put my muzzle
at his golden flanks, and tear. He
is my golden supper, but my tastes are easy.
I have a crowd of fangs, and I use them.
Oh and my tongue – do you like me
when it comes lolling out over my jaw
very long, and I am laughing?
I am not laughing.
But I am not snarling either, only
panting in the sun, showing you
what I grip
carrion with.

I am waiting
for the foot to slide,
for the heart to seize,
for the leaping sinews to go slack,
for the fight to the death to be fought to the death,
for a glazing eye and the rumour of blood.
I am crouching in my dry shadows
till you are ready for me.
My place is to pick you clean
and leave your bones to the wind.


Mi primer pulpo

“¿Qué recomienda? ¿Algo especial?”, pregunté al mesero
que se balanceaba con pericia a lo largo del pasillo
del expreso Estambul-Ankara.
Su negro mostacho y sus ojos oscuros y alegres
eran locuaces: “Hoy tenemos pulpo, pruébelo.
No el pulpo griego que parece hule,
el auténtico turco. Vea a nuestros luchadores,
son fuertes, se alimentan de pulpo”.
“Muy bien, lo probaré”. Y debo decir
que las tiras eran suaves y suculentas,
bañadas con hierbas y mantequilla, sí señor.
Una buena propina y regresé a mirar por la ventana.
Dos horas después, sentí que el pulpo
se desenroscaba, enviándome mensajes.
El retrete era un hoyo en el piso.
Sentarse en cuclillas a los sesenta no es tan fácil,
pero descendí, Moisés, descendí.
¿Alguna vez volvería a levantarme?
Pude ver los titulares: POETA EXTRANJERO
RESCATADO POR LOS BOMBEROS TRAS QUEDAR
ATORADO EN EL HOYO DEL RETRETE. Hilarante.
Pero todo salió bien. La fuerza de voluntad
me llevó a ponerme de pie y pronto
seguimos rugiendo hacia Ankara,
dejando un pequeño depósito de pulpo
para cualquier pájaro o bestia que llegue a olisquear
a lo largo de las vías y vea lo que desechan
las majestuosas contracciones de la humanidad.

§

My First Octopus**

“What’s good? What’s special?’ I asked the waiter
swaying expertly along the corridor
of the Istanbul-Ankara express.
His black moustache and merry black eyes
were voluble: ‘Oc’pus today, you try.
Not Greek oc’pus like rubber,
real Turkish, you see our wrestlers,
they strong, they live on oc’pus.’
‘OK I’ll try it.’ And I must say
the strips were soft and succulent,
soused in herbs and butter, yes sir.
A good tip, and back to my window-watching.
Two hours later, I felt the octopus
uncurling, sending me messages.
The toilet was a hole in the floor.
Squatting at sixty is not so easy
but I got down, Moses, I got down.
Would I ever get up again?
I could see the headlines: FOREIGN POET
FREED BY FIREMEN AFTER BEING STUCK
IN TOILET-HOLE. Hilarious.
But all was well. Will-power
pushed me to my feet, and soon
we were roaring down to Ankara,
leaving a little oc’pus deposit
for whatever birds and beasts come sniffing
along the tracks to see what’s discarded
by the majestic hunkers of humanity.


Gasómetro

¡No te importa la fiereza del cielo,
viejo gasómetro mío! La ventana de la cocina
enmarca tu adusta estructura, los negros puntales cruzados
se alzan con firmeza, se destacan, sin ceder a la pasión
de los rojos y los púrpuras del agónico día.
He visto tu austero anillo tomar la luz del sol
hasta quedar algo derretido, difuso,
mágico… y cuando el momento pasaba
eras fuerte y oscuro como tus herreros muertos.
(¡Escúchalos silbar en los talleres desaparecidos!)
No puedes ocultar de dónde proviene tu fuerza.
Eres constructivista hasta la médula.
¿Querías gárgolas agazapadas en tus ángulos?
No lo creo. Tuyo es el arte de la utilización.
Podrías ser pintado, iluminado, arqueologizado,
pero prefiero la implacable actitud
de lo que eras en lo que eres, no más.
Eres guardia de hierro o talismán,
y escucho que a esos que hablan de monstruosidades
los has enviado, bendito seas, a un lugar terrible.

Día de la demolición, día del reciclaje,
¡esperen un momento! Dejen que el viento silbe
a través de esos brazos indefensos y que la luna sesgue
un mínimo de su glamorosa luz sobre
ti, pariente mío, armatoste mío… ¡por un momento!

§

Gasometer*

You don’t care about the wildness of the sky,
my old gasometer! The kitchen window
frames your gaunt frame, the black cross-struts
stand firm, stand out, unyielding to the passion
of reds and purples in the dying day.
I have seen your stark ring taking sunlight
till you were something molten, vanishing,
magical – and when the moment passed
you were strong and dark as your dead hammermen.
(They whistle in the long-gone sheds. Listen!)
You cannot hide where your strength comes from.
You are constructivist to the core.
Did you want gargoyles to crouch in your angles?
I don’t think so. Yours is the art of use.
You could be painted, floodlit, archeologized,
but I prefer the unremitting stance
of what you were in what you are, no more.
You are an iron guard or talisman,
and I hear that those who talk of eyesores
you have consigned, bless you, to the bad place.

Day of tearing down, day of recycling,
wait a while! Let the wind whistle
through those defenceless arms and the moon bend
a modicum of its glamorous light upon
you, my familiar, my stranded hulk – a while!


Invierno (EM)

El año se va, los bosques decaen y, después,
mueren infinidad de veranos. El cisne en
el estanque de Bingham, un fantasma, viene y se va.
Se va y el hielo aparece, resiste,
sostiene a las gaviotas que se paran alrededor, sorprendidas,
parpadeando bajo la densa luz; sostiene a los niños
cuando los patines toman el rastro del cisne perdido.
Tras los tintes de infinidad de veranos, el blanco cisne del hielo
es sólo un cristal de blancura aun más destellante. Ni el azul
más distinguido está ahí, aunque los poetas lo encontrarían.
Yo encuentro una escena desolada, cortada
por los gritos del atardecer, por el aire combativo.
El tenue siseo de los patines escapa hacia la respiración,
se suspende en ella un momento, se desvanece.
Se desvanece, se va, la escena y las voces se desvanecen,
la franja de árboles, los bosques que caen, decaen
y se rompen, la oscuridad desciende, los gritos
huyen hacia ella y desaparecen.
Al final también las lámparas se van, cuando la monstruosa
niebla empuja la carretera
hacia el oeste, e incluso en mi habitación
y sobre este papel no tengo idea
de ese cristal de hielo gris y muerto
que nada ve y que la nada ve.

§

Winter (EM)*

The year goes, the woods decay, and after,
many a summer dies. The swan
on Bingham’s pond, a ghost, comes and goes.
It goes, and ice appears, it holds,
bears gulls that stand around surprised,
blinking in the heavy light, bears boys
when skates take over swan-tracks gone.
After many summer dyes, the swan-white ice
glints only crystal beyond white. Even
dearest blue’s not there, though poets would find it.
I find one stark scene
cut by evening cries, by warring air.
The muffled hiss of blades escapes into breath,
hangs with it a moment, fades off.
Fades off, goes, the scene, the voices fade,
the line of trees, the woods that fall, decay
and break, the dark comes down, the shouts
run off into it and disappear.
At last the lamps go too, when fog
drives monstrous down the dual carriageway
out to the west, and even in my room
and on this paper I do not know
about that grey dead pane
of ice that sees nothing and that nothing sees.


Cuando te vayas

Cuando te vayas,
si te vas,
y yo quiera morir,
no habrá nada que me salve
más que el momento
cuando caíste dormida en mis brazos,
con una confianza tan apacible
que dejé a la penumbra del cuarto
beber el anochecer, hasta
que el reposo o la nueva lluvia
te despertó con liviandad.
Te pregunté si oíste la lluvia en tus sueños
y aún entre sueños sólo dijiste: Te amo.

§

When You Go*

When you go,
if you go,
and I should want to die,
there’s nothing I’d be saved by
more than the time
you fell asleep in my arms
in a trust so gentle
I let the darkening room
drink up the evening, till
rest, or the new rain
lightly roused you awake.
I asked if you heard the rain in your dream
and half dreaming still you only said, I love you.


La canción del monstruo del lago Ness

Sssnnnwhuffffll?
Hnwhuffl hhnnwfl hnfl hfl?
Gdroblboblhobngbl gbl gl g g g g glbgl.
Drublhaflablhaflubhafgabhaflhafl fl fl –
gm grawwwww grf grawf awfgm graw gm.
Hovoplodok – doplodovok – plovodokot-doplodokosh?
Splgraw fok fok splgrafhatchgabrlgabrl fok splfok!
Zgra kra gka fok!
Grof grawff gahf?
Gombl mbl bl –
blm plm,
blm plm,
blm plm,
blp.

§

The Loch Ness Monster’s Song*

Sssnnnwhuffffll?
Hnwhuffl hhnnwfl hnfl hfl?
Gdroblboblhobngbl gbl gl g g g g glbgl.
Drublhaflablhaflubhafgabhaflhafl fl fl –
gm grawwwww grf grawf awfgm graw gm.
Hovoplodok – doplodovok – plovodokot-doplodokosh?
Splgraw fok fok splgrafhatchgabrlgabrl fok splfok!
Zgra kra gka fok!
Grof grawff gahf?
Gombl mbl bl –
blm plm,
blm plm,
blm plm,
blp.

Loch Ness Monster (1999), Hugo Heikenwaelder

Tom Hiddlestone leyendo «One Cigarette», de Edwin Morgan.

*Edwin Morgan, Collected Poems. Manchester: Carcanet, 1990.

**Edwin Morgan, A Book of Lives. Manchester: Carcanet, 2007.

Poemas de W. H. Auden (1907-1973)

Versiones de Alejandro Bajarlia
Mayo, 2021

El Laberinto

Antropo áptero caminó silbando
varios días alrededor y alrededor del Laberinto,
confiando felizmente en
su carácter para continuar.

Pero a la centésima ocasión advirtió
un arbusto que había pasado una hora antes,
se detuvo donde cuatro caminos se cruzaban
y reconoció que estaba perdido.

“¿Dónde estoy? Dice la Metafísica
que no se puede formular una pregunta a menos
que haya respuesta, así que puedo
asumir que este laberinto tiene un orden.

Si los teólogos están en lo correcto,
un Orden implica un Arquitecto: estoy seguro
de que sería un laberinto construido por Dios,
el Universo en miniatura.

En tal caso, ¿los datos del mundo Sensorial
son una evidencia válida?
¿Lo que conozco del universo
puede darme las indicaciones para seguir?

Todos los Matemáticos sugieren
que lo mejor es una línea recta y constante,
pero la alternancia de la izquierda y la derecha
coincide con la Historia.

La Estética, empero, cree que todo Arte
busca satisfacer el corazón:
al rechazar aquella clase de disciplinas,
¿debo entonces seguir el camino que me plazca?

Tal razonamiento sólo es verdad
si aceptamos la visión clásica,
la cual no tenemos derecho a reivindicar,
de acuerdo con el Introvertido.

Su presuposición absoluta
es: el Hombre crea su propia condición:
este laberinto no fue construido por una divinidad,
sino que mi culpa lo segrega.

El centro que no puedo hallar
lo conoce mi Mente inconsciente;
no tengo razón para desesperar
porque ya estoy ahí.

Mi problema es cómo no desear;
más rápido se mueven los que están en reposo;
sólo estoy perdido hasta advertir que
estoy perdido porque lo quiero estar.

Si esto fuera falso, quizá debería,
como lo hacen ciertos profesores,
contentarme con la conclusión;
en teoría no hay solución.

Toda las afirmaciones acerca de lo que siento,
como Yo-estoy-perdido, son más bien irreales:
mi conocimiento termina donde inició;
un seto es más alto que un hombre”.

Antropo áptero, perplejo
por saber qué vuelta debía tomar,
alzó la mirada y deseó ser un pájaro
al que tales dudas deben parecer absurdas.

§

The Labyrinth*

Anthropos apteros for days
Walked whistling round and round the Maze,
Relying happily upon
His temperment for getting on.

The hundredth time he sighted, though,
A bush he left an hour ago,
He halted where four alleys crossed,
And recognized that he was lost.

“Where am I? Metaphysics says
No question can be asked unless
It has an answer, so I can
Assume this maze has got a plan.

If theologians are correct,
A Plan implies an Architect:
A God-built maze would be, I’m sure,
The Universe in minature.

Are data from the world of Sense,
In that case, valid evidence?
What in the universe I know
Can give directions how to go?

All Mathematics would suggest
A steady straight line as the best,
But left and right alternately
Is consonant with History.

Aesthetics, though, believes all Art
Intends to gratify the heart:
Rejecting disciplines like these,
Must I, then, go which way I please?

Such reasoning is only true
If we accept the classic view,
Which we have no right to assert,
According to the Introvert.

His absolute pre-supposition
Is – Man creates his own condition:
This maze was not divinely built,
But is secreted by my guilt.

The centre that I cannot find
Is known to my unconscious Mind;
I have no reason to despair
Because I am already there.

My problem is how not to will;
They move most quickly who stand still;
I’m only lost until I see
I’m lost because I want to be.

If this should fail, perhaps I should,
As certain educators would,
Content myself with the conclusion;
In theory there is no solution.

All statements about what I feel,
Like I-am-lost, are quite unreal:
My knowledge ends where it began;
A hedge is taller than a man.”

Anthropos apteros, perplexed
To know which turning to take next,
Looked up and wished he were a bird
To whom such doubts must seem absurd.


Quién es quién

Una vida miserable ofrece todos los hechos:
cómo lo golpeaba el padre, cómo escapó,
qué batallas libró en la juventud, qué actos
lo convirtieron en la figura más grande de su época;
cómo luchaba, pescaba, cazaba, trabajaba toda la noche,
aun mareado, escaló nuevas montañas; nombró un mar;
investigadores más recientes incluso escribieron
que el amor lo hacía llorar a cántaros como tú y yo.

Con todo y sus honores, suspiraba por alguien
que, según los pasmados críticos, vivía en casa;
hacía con diligencia los pequeños quehaceres del hogar
y nada más; sabía silbar; se quedaba sentada
o pasaba el rato en el jardín; respondía algunas
de sus largas y esplendidas cartas, pero no guardaba ninguna.

§

Who’s Who*

A shilling life will give you all the facts:
How Father beat him, how he ran away,
What were the struggles of his youth, what acts
Made him the greatest figure of his day;
Of how he fought, fished, hunted, worked all night,
Though giddy, climbed new mountains; named a sea;
Some of the last researchers even write
Love made him weep his pints like you and me.

With all his honours on, he sighed for one
Who, say astonished critics, lived at home;
Did little jobs about the house with skill
And nothing else; could whistle; would sit still
Or potter round the garden; answered some
Of his long marvellous letters but kept none.


Padres cazadores

Nuestros padres cazadores contaron
la historia de la tristeza de las criaturas,
lamentaron los límites y las carencias
que había en sus acabados rasgos;
en la mirada intolerante del león,
tras la mirada agónica de la presa, vieron
la rabia del amor, la gloria personal
que confería el don de la razón,
el apetito liberal y el poder,
la pertinencia de un dios.
¿Quién, criado en esa refinada tradición,
predijo el resultado, adivinó
que por naturaleza el Amor se ajustaba a
las intrincadas formas de la culpa,
que los ligamentos humanos podían así
modificar los gestos del sureño
y volverla su madura ambición
para no pensar más idea que la nuestra,
para desear, trabajar ilegalmente
y ser anónimo?

§

Hunting Fathers*

Our hunting fathers told the story
Of the sadness of the creatures,
Pitied the limits and the lack
Set in their finished features;
Saw in the lion’s intolerant look,
Behind the quarry’s dying glare,
Love raging for, the personal glory
That reason’s gift would add,
The liberal appetite and power,
The rightness of a god.
Who, nurtured in that fine tradition,
Predicted the result,
Guessed Love by nature suited to
The intricate ways of guilt,
That human ligaments could so
His southern gestures modify
And make it his mature ambition
To think no thought but ours,
To hunger, work illegally,
And be anonymous?


El ciudadano desconocido

(Para JS/07/M/378/ el Estado erige
este monumento de mármol)

La Oficina de Estadísticas encontró que era
alguien de quien no había quejas oficiales
y todos los reportes de su conducta concuerdan en
que, según el sentido moderno de una palabra antigua, era un
santo,
pues todo lo que hizo sirvió a la Gran Comunidad.
Salvo cuando fue a la Guerra, trabajó en una fábrica
hasta el día que se retiró y nunca fue despedido,
sino que complació a su empresa, Motores Embuste Inc.
Por lo demás, no era esquirol ni tenía ideas raras,
pues el sindicato reporta que pagaba sus cuotas
(el reporte que tenemos del sindicato demuestra ser sólido)
y nuestros trabajadores en Psicología Social hallaron
que era popular entre sus compañeros y le gustaba tomar un trago.
La Prensa está convencida de que compraba el periódico a diario
y de que su reacción ante los anuncios era normal en todos
los sentidos.
Las pólizas a su nombre comprueban que estaba plenamente asegurado
y su Carnet de Salud demuestra que una vez acudió al hospital, pero
salió curado.
Investigación de Productores y Vivienda de Alta Calidad declaran
que estaba muy consciente de las ventajas del Pago a Plazos
y que tenía todo lo necesario para el Hombre Moderno:
un fonógrafo, un radio, un auto y un refrigerador.
Nuestros investigadores en Opinión Pública están contentos
de que tuviera las opiniones adecuadas según la época del año:
cuando había paz, estaba por la paz; cuando hubo guerra,
él fue.
Se casó y sumó cinco hijos a la población,
lo cual, según nuestro Eugenista, era la cantidad idónea para un padre
de su generación.
Y nuestros profesores reportan que jamás interfirió en
su educación.
¿Era libre? ¿Era feliz? La pregunta es absurda:
si algo estaba mal, seguramente nos habríamos enterado.

§

The Unknown Citizen*

(To JS/07/M/378/ This Marble Monument
Is Erected by the State)

He was found by the Bureau of Statistics to be
One against whom there was no official complaint,
And all the reports on his conduct agree
That, in the modern sense of an old-fashioned word, he was a
saint,
For in everything he did he served the Greater Community.
Except for the War till the day he retired
He worked in a factory and never got fired
But satisfied his employers, Fudge Motors Inc.
Yet he wasn’t a scab or odd in his views,
For his Union reports that he paid his dues,
(Our report on his Union shows it was sound)
And our Social Psychology workers found
That he was popular with his mates and liked a drink.
The Press are convinced that he bought a paper every day
And that his reactions to advertisements were normal in every
way.
Policies taken out in his name prove that he was fully insured,
And his Health-card shows he was once in hospital but left it
cured.
Both Producers Research and High-Grade Living declare
He was fully sensible to the advantages of the Installment Plan
And had everything necessary to the Modern Man,
A phonograph, a radio, a car and a frigidaire.
Our researchers into Public Opinion are content
That he held the proper opinions for the time of year;
When there was peace, he was for peace: when there was war,
he went.
He was married and added five children to the population,
Which our Eugenist says was the right number for a parent of
his generation.
And our teachers report that he never interfered with their
education.
Was he free? Was he happy? The question is absurd:
Had anything been wrong, we should certainly have heard.


El sueño

Querida, aunque la noche ha partido,
su sueño todavía hoy me hechiza,
el que nos llevó a una habitación
cavernosa, elegante como
la terminal de un ferrocarril,
y hacinadas en esa oscuridad
había camas y nosotros tendidos
en una de ellas, en un lejano rincón.
Nuestro murmullo no despertaba los relojes,
nos besábamos y yo me sentía feliz
con todo lo que hacías,
indiferente a las parejas
que sentadas sobre las camas
nos miraban con hostilidad,
rodeando sus cuellos con los brazos,
inertes y vagamente tristes.
¿De qué oculto gusano de culpa
o de qué maligna duda
soy víctima?,
pues tú, entonces, con descaro,
hiciste lo que jamás deseé,
confesaste otro amor;
y yo, sumiso, me sentí
indeseado y salí.

§

The Dream*

Dear, though the night is gone,
Its dream still haunts to-day,
That brought us to a room
Cavernous, lofty as
A railway terminus,
And crowded in that gloom
Were beds, and we in one
In a far corner lay.
Our whisper woke no clocks,
We kissed and I was glad
At everything you did,
Indifferent to those
Who sat with hostile eyes
In pairs on every bed,
Arms round each other’s necks,
Inert and vaguely sad.
What hidden worm of guilt
Or what malignant doubt
Am I the victim of,
That you, then, unabashed,
Did what I never wished,
Confessed another love;
And I, submissive, felt
Unwanted and went out.


Paisaje marino

Mira, extraño, esta isla que ahora
la inquieta luz revela para deleitarte,
quédate parado aquí
y guarda silencio,
que a través de los cauces del oído
pase como un río
el oscilante sonido del mar.
El límite del pequeño campo se detiene aquí,
donde el muro de piedra caliza cae a la espuma
y sus altas cornisas se oponen al impulso
y al golpe de la marea,
los guijarros de revuelven tras el ole-
aje absorbente
y la gaviota se hospeda
un momento en su ladera escarpada.
A la distancia, como semillas flotantes, los barcos
se separan para llevar sus urgentes encargos;
y que todo el paisaje
se interne y se mueva
en la memoria como lo hacen ahora estas nubes,
que cruzan el espejo del puerto
y todo el verano a través del sereno andar de las aguas.

§

Seascape*

Look, stranger, at this island now
The leaping light for your delight discovers,
Stand stable here
And silent be,
That through the channels of the ear
May wander like a river
The swaying sound of the sea.
Here at the small field’s ending pause
Where the chalk wall falls to the foam, and its tall ledges
Oppose the pluck
And knock of the tide,
And the shingle scrambles after the suck-
ing surf,
and the gull lodges
A moment on its sheer side.
Far off like floating seeds the ships
Diverge on urgent voluntary errands;
And the full view
Indeed may enter
And move in memory as now these clouds do,
That pass the harbour mirror
And all the summer through the water saunter.


Epitafio de un tirano

Perfección, de algún tipo, era lo que él buscaba,
y la poesía que inventó era fácil de comprender;
conocía la estupidez humana como la palma de su mano
y tenía un enorme interés en ejércitos y flotas;
cuando reía, los respetables senadores reían a carcajadas,
y cuando lloraba, los niños pequeños morían en las calles.

§

Epitaph on A Tyrant*

Perfection, of a kind, was what he was after,
And the poetry he invented was easy to understand;
He knew human folly like the back of his hand,
And was greatly interested in armies and fleets;
When he laughed, respectable senators burst with laughter,
And when he cried the little children died in the streets.

 

The Dictator (2016), Artúr Várai

W. H. Auden leyendo «The Unknown Citizen»

*W. H. Auden, Collected Poems. New York: Vintage Books, 1991.

Poemas de Paul Durcan (1944)

Versiones de Alejandro Bajarlia
Abril, 2021

Deporte

No había muchos campos
en los que tuvieras esperanzas para mí,
pero el deporte era uno de ellos.
Cuando cumplí veintiún años
me eligieron para jugar
con el Sanatorio Mental de Grangegorman,
en un partido de visitante
contra el Sanatorio Mental de Mullingar.
Yo era paciente
del ala B.
Condujiste el auto a lo largo
de cincuenta millas
hasta Mullingar para verme
desde la banda de la cancha.

No sólo tenía miedo de decepcionar
al equipo, sino también a ti.
Era futbol gaélico.
Me pusieron de portero.
Había tipos enormes en el equipo
del Sanatorio Mental de Mullingar,
hombres de dientes separados, caras rojas,
cabello rizado y seboso, cejas tupidas.
Los de la línea delantera
medían más de uno ochenta
y pesaban unos 95 kilos.
Los tres, me informaron,
eran casos de esquizofrenia.

Se rumoraba
que el medio delantero
era un abogado alcohólico
que, en una discusión de cantina,
había castrado a su mejor amigo
pero no lo recordaba.
Lo hizo con buena intención… decían.
Su mejor amigo tuvo que emigrar
a Nigeria.

Para mi sorpresa,
no me achiqué ante los disparos.
Realicé tres o cuatro atajadas espectaculares,
estirándome al máximo para sacar
algún disparo hacia el córner,
saltando en lo alto para enviar algún otro disparo
sobre el travesaño y ganar un punto.
Yo estaba consciente
de que estabas parado en la banda
y eso me dio la motivación necesaria:
esa voluntad de morir
que es esencial para atletas y artistas.
Más que a nadie, eras tú a quien
quería hipnotizar, y después del juego —cuando
el Sanatorio Mental de Grangegorman
había derrotado al Sanatorio Mental de Mullingar
por 14 goles y 38 puntos contra 3 goles y 10 puntos—
olfateé tu aprobación cuando me diste la mano.
“Bien jugado, hijo”.

Quizá no fui hipnotizante,
pero tampoco fui mediocre.
Por fin había conseguido algo ante tu mirada.
Cuando cumplí veintiún años jugué en un
equipo ganador:
el equipo del Sanatorio Mental de Grangegorman.
Pocas veces, si acaso ocurrió, volvería
a elevarme a esas alturas ante tu mirada.

§

Sport*

There were not many fields
In which you had hopes for me
But sport was one of them.
On my twenty-first birthday
I was selected to play
For Grangegorman Mental Hospital
In an away game
Against Mullingar Mental Hospital.
I was a patient
In B Wing.
You drove all the way down,
Fifty miles,
To Mullingar to stand
On the sidelines and observe me.

I was fearful I would let down
Not only my team but you.
It was Gaelic football.
I was selected as goalkeeper.
There were big country men
On the Mullingar Mental Hospital team,
Men with gapped teeth, red faces,
Oily, frizzy hair, bushy eyebrows.
Their full forward line
Were over six foot tall
Fifteen stone in weight.
All three of them, I was informed,
Cases of schizophrenia.

There was a rumour
That their centre-half forward
Was an alcoholic solicitor
Who, in a lounge bar misunderstanding,
Had castrated his best friend
But that he had no memory of it.
He had meant well – it was said.
His best friend had to emigrate
To Nigeria.

To my surprise,
I did not flinch in the goals.
I made three or four spectacular saves,
Diving full stretch to turn
A certain goal around the corner,
Leaping high to tip another certain goal
Over the bar for a point.
It was my knowing
That you were standing on the sideline
That gave me the necessary motivation —
That will to die
That is as essential to sportsmen as to artists.
More than anybody it was you
I wanted to mesmerise, and after the game —
Grangegorman Mental Hospital
Having defeated Mullingar Mental Hospital
By 14 Goals and 38 points to 3 goals and 10 points –
Sniffing your approval, you shook hands with me.
‘Well played, son’.

I may not have been mesmeric
But I had not been mediocre.
In your eyes I had achieved something at last.
On my twenty-first birthday I had played on a winning team
The Grangegorman Mental Hospital team.
Seldom if ever again in your eyes
Was I to rise to these heights.


La chica que tenía las llaves de la cabaña de Pearse

Cuando tenía dieciséis años conocí a una chica morena;
su cabello oscuro era más oscuro por el brillo de su sonrisa;
era la chica que tenía las llaves de la cabaña de Pearse;
y su nombre era Cáit Killann.

La cabaña fue construida en la ladera de una colina;
recuerdo dos ventanas y una paz cósmica
de cuartos pardos y vacíos, y sobre las paredes encaladas
fotografías del apasionado y pálido Pearse.

Recuerdo la paja húmeda del tejado, vigas despellejadas
y que todo se veía mejor desde el fondo del campo;
yo me sentaba entre los juncos con mi lápiz y mi libro de cuentas
para compilar poemas de pasión para Cáit Killann.

Ella a menudo se paraba junto al alféizar de una ventana,
con las manos a los costados y las piernas separadas,
una falda roja como el sol y un bléiser negro como la luna,
mirando nuestro extraño mundo con los ojos bien abiertos.

Nuestro mundo era extraño porque no tenía futuro:
ella se iría a América al final del verano.
No tenía más opción que abandonar su casa,
la chica que tenía las llaves de la cabaña de Pearse.

Oh Cáit Killann, oh Cáit Killann,
te has marchado con las llaves de tu tierra natal.
Pero en esta mirada oscura como la del Greco, se refleja desde
tu Connemara el orgulloso rostro mortal de la hija del cartero.

§

The Girl with The Keys to Pearse’s Cottage*

When I was sixteen I met a dark girl;
Her dark hair was darker because her smile was so bright;
She was the girl with the keys to Pearse’s Cottage;
And her name was Cáit Killann.

The cottage was built into the side of a hill;
I recall two windows and a cosmic peace
Of bare brown rooms and on whitewashed walls
Photographs of the passionate and pale Pearse.

I recall wet thatch and peeling jambs
And how all was best seen from below in the field;
I used to sit in the rushes with ledger-book and pencil
Compiling poems of passion for Cáit Killann.

Often she used to linger on the sill of a window;
Hands by her side and brown legs akimbo;
In sun-red skirt and moon-black blazer;
Looking toward our strange world wide-eyed.

Our world was strange because it had no future;
She was America-bound at summer’s end.
She had no choice but to leave her home –
The girl with the keys to Pearse’s Cottage.

O Cáit Killann, O Cáit Killann,
You have gone with your keys from your own native place.
Yet here in this dark – El Greco eyes blaze back
From your Connemara postman’s daughter’s proudly mortal face.


Nessa

La conocí el primero de agosto
en el hotel Shangri-La,
me tomó del dedo índice
y me arrojó a su poza.
Y aquello fue un torbellino, un torbellino,
y poco faltó para ahogarme.

Quítate los pantalones, me dijo,
y lo hice a duras penas;
¿te importaría nadar?, me dijo,
y salté al Mar Irlandés.
Y aquello fue un torbellino, un torbellino,
y poco faltó para ahogarme.

Al regresar me caí en el campo
y ella cayó junto a mí.
Me habría quedado en el pasto junto a ella
toda mi vida, con Nessa:
Era un torbellino, un torbellino,
y poco faltó para ahogarme.

Oh, Nessa querida, Nessa querida,
¿te quedarás conmigo sobre las rocas?,
¿vendrás por mí al Mar Irlandés
y por mí soltarás tu cabello rojo?
Luego viajaremos a la ciudad de Dublín
en un taxi cubierto de polvo.
Oh, eres un torbellino, un torbellino,
y poco falta para ahogarme.

§

Nessa*

I met her on the First of August
In the Shangri-La Hotel,
She took me by the index finger
And dropped me in her well.
And that was a whirlpool, that was a whirlpool,
And I very nearly drowned.

Take off your pants, she said to me,
And I very nearly didn’t;
Would you care to swim? she said to me,
And I hopped into the Irish Sea.
And that was a whirlpool, that was a whirlpool,
And I very nearly drowned.

On the way back I fell in the field
And she fell down beside me.
I’d have lain in the grass with her all my life
With Nessa:
She was a whirlpool, she was a whirlpool,
And I very nearly drowned.

Oh Nessa my dear, Nessa my dear,
Will you stay with me on the rocks?
Will you come for me into the Irish Sea
And for me let your red hair down?
And then we will ride into Dublin City
In a taxi-cab wrapped-up in dust.
Oh you are a whirlpool, you are a whirlpool,
And I am very nearly drowned.


Camino a la casa de Mayo, invierno de 1949

Cuando dejamos atrás la ciudad ajena y extranjera de Dublín,
mi padre condujo el viejo Ford Anglia a través de la noche,
su hijo de cinco años viajaba en el asiento junto a él,
en el asiento rojo de piel sintética Rexine,
y una luna amarilla miraba a través del parabrisas.
“Papá, papá”, gritaba, “rebasa la luna”,
pero por muy rápido que fuera no podía rebasar la luna.
Cada pueblo que pasábamos era un hito
y sus nombres eran mágicas contraseñas a la eternidad:
Kilcock, Kinnegad, Strokestown, Elphin,
Tarmonbarry, Tulsk, Ballaghaderreen, Ballavarry;
Ahora estábamos en Mayo y la siguiente parada era Turlough,
el poblado de Turlough en el corazón de Mayo,
luego la casa de la madre de mi padre, llena de lámparas de aceite y mujeres,
y mi habitación sobre el bar que había abajo,
y en la mañana bramidos de ganado y cacareos de gallo:
la vida como un atuendo en apariencia impecable, espléndidamente rasgado
por sus chillidos y mujidos. Y al atardecer
caminaba con mi padre entre la alta yerba junto al río
platicando con él: algo inaudito en la ciudad.
Pero ese hogar no era el hogar y la luna no podía ser más rebasada
que la pesadilla diurna de la ciudad de Dublín:
de regreso avanzamos a lo largo del canal hasta la ciudad,
y en cada puerta cerrada resonaba nuestra mutua fatalidad;
vallas, empalizadas, asfalto y semáforos,
bloque tras bloque de los mentados condominios “modernos”:
miles de cruces de soledad plantadas
en la tumba cada vez más estrecha de la vida del padre;
en el vasto, vasto cementerio de la infancia del niño.

§

Going Home to Mayo, Winter, 1949*

Leaving behind us the alien, foreign city of Dublin
My father drove through the night in an old Ford Anglia,
His five-year-old son in the seat beside him,
The rexine seat of red leatherette,
And a yellow moon peered in through the windscreen.
‘Daddy, Daddy,’ I cried, ‘Pass out the moon,’
But no matter how hard he drove he could not pass out the moon.
Each town we passed through was another milestone
And their names were magic passwords into eternity:
Kilcock, Kinnegad, Strokestown, Elphin,
Tarmonbarry, Tulsk, Ballaghaderreen, Ballavarry;
Now we were in Mayo and the next stop was Turlough,
The village of Turlough in the heartland of Mayo,
And my father’s mother’s house, all oil-lamps and women,
And my bedroom over the public bar below,
And in the morning cattle-cries and cock-crows:
Life’s seemingly seamless garment gorgeously rent
By their screeches and bellowings. And in the evenings
I walked with my father in the high grass down by the river
Talking with him – an unheard-of thing in the city.
But home was not home and the moon could be no more outflanked
Than the daylight nightmare of Dublin city:
Back down along the canal we chugged into the city
And each lock-gate tolled our mutual doom;
And railings and palings and asphalt and traffic-lights,
And blocks after blocks of so-called ‘new’ tenements –
Thousands of crosses of loneliness planted
In the narrowing grave of the life of the father;
In the wide, wide cemetery of the boy’s childhood.


El trasplante de cabeza

El doctor me dijo: Tu padre necesita una nueva cabeza. Entonces dije al doctor: Puede darle mi cabeza.

Yo tenía los días contados —un matrimonio destruido, cáncer, dientes postizos, pesadillas—. “Sí”, fue su respuesta.

Ahora estoy acostado en la cama, pensando desde mi lejana cabeza cómo se verá mi padre con su nueva cabeza.

¿Se verá como un toro con la cabeza de un narciso

o como un obispo nonagenario con la cabeza de una ramera?

¿O como un halterófilo de peso completo con la cabeza de un zorro? ¿O como un árbol viejo y marchito con el sol entre sus ramas?

Mis sueños y recuerdos se escurrirán por sus piernas y sus brazos; mis ideas se filtrarán por su columna como las raíces de un árbol.

Y mis ojos girarán obedeciendo a quien ahora los hace rotar.

Sus amigos dirán: “Qué cambiado se ve el viejo Harry:

parece que su nueva cabeza le está haciendo mucho bien”.

Y cuando yo esté muerto, caminaré solo en el cementerio, un fantasma sin cabeza, un auténtico duende,

un irlandés absolutamente real, un giolla gan ceann.

§

The Head Transplant*

The doctor said to me: Your father needs a new head. So I said to the doctor: You can give him my head.

My days were numbered — broken marriage, cancer, False teeth, bad dreams — so ‘Yes’ was his answer.

Now I lie in my bed wondering away in my head What will my father look like with his new head?

Will he look like a bull with the head of a daffodil

Or like a nonagenarian pontiff with the head of a harlot?

Or like a heavyweight weightlifter with the head of a fox Or like a withered, aged, tree with the sun in its branches?

My dreams and memories will percolate down his legs and arms; My ideas will seep down his spine like the roots of a tree.

And my eyes will swivel in obeisance to their new rotator.

His friends will say: ‘Quite remarkable the change in Old Harry –

His new head seems to be doing him the world of good.

Jolly lucky that blackguard son of his snuffed it when he did.’

And I, when I’m dead, will walk alone in the graveyard, A ghost with no head, an authentic hobgoblin,

A truly real Irishman, a giolla gan ceann.

 

On the Move (Headless Man) (2001), Robert Chiarito

Una conversación con Paul Durcan.

*Paul Durcan, The Selected Paul Durcan. Saskatoon: Thistledown Press, 1989.