Poemas de W. S Merwin (1927-2019)

Versiones de Alejandro Bajarlia
Julio, 2021

Para el aniversario de mi muerte

Cada año sin saberlo habré pasado el día
cuando las últimas llamas se despidan de mí
y el silencio se ponga en marcha
viajero incansable
como el haz de una estrella sin luz

Entonces ya no me sentiré
en la vida como en un traje ajeno
sorprendido por la tierra
y el amor de una mujer
y el descaro de los hombres
como hoy al escribir después de tres días de lluvia
oyendo al chochín cantar y la precipitación cesar
e inclinándome sin saber a qué

§

For the Anniversary of My Death*

Every year without knowing it I have passed the day
When the last fires will wave to me
And the silence will set out
Tireless traveller
Like the beam of a lightless star

Then I will no longer
Find myself in life as in a strange garment
Surprised at the earth
And the love of one woman
And the shamelessness of men
As today writing after three days of rain
Hearing the wren sing and the falling cease
And bowing not knowing to what


El llamado bajo la respiración

Durante el anochecer
las montañas avanzan sobre el desierto
naves desde un reino sin viento

el silencio corre entre las aves
sus sombras se congelan

dónde estás

dónde estás dónde estás
he zarpado en una veloz montaña
cuya sombra está en todos lados

§

The Calling under the Breath*

Through the evening
the mountains approach over the desert
sails from a windless kingdom

silence runs through the birds
their shadows freeze

where are you

where are you where are you
I have set sail on a fast mountain
whose shadow is everywhere


Alguna vez más tarde

No es sino hasta después
que tienes que ser joven

es una de las cosas
que quisiste hacer más tarde

pero para entonces hay
alguien más viviendo ahí

con las persianas corridas
cómo pudiste ser joven ahí

en ese tiempo
con todo lo que se esperaba

y qué le ocurrió a
las expectativas

no hay señal de ellas ahí
una sombra cruza la persiana de la ventana

qué saben los que están ahí dentro
sean quienes sean

§

Once Later*

It is not until later
that you have to be young

it is one of the things
you meant to do later

but by then there is
someone else living there

with the shades rolled down
how could you have been young there

at that time
with all that was expected

then what happened to
the expectations

there is no sign of them there
a shadow passes across the window shade

what do they know in there
whoever they are


Una puerta

En este lugar podría haber una puerta
aquí donde estoy parado
En la luz al otro lado de los muros

habría una sombra aquí
todo el día
y una puerta dentro de ella
donde ahora estoy yo

y alguien vendría a tocar
en este aire
mucho después de que me haya ido
y ahí frente a mí
se abriría una vida

§

A Door*

This is a place where a door might be
here where I am standing
In the light outside all the walls

there would be a shadow here
all day long
and a door into it
where now there is me

and somebody would come and knock
on this air
long after I have gone
and there in front of me
a life would open


Ahora está claro

Ahora está claro para mí que ninguna hoja es mía
ninguna raíz es mía
que adonde vaya seré una una columna de humo en el bosque
y el bosque lo sabrá
ambos lo sabremos

y que las aves desaparecen por algo
que recuerdo
volando a través de mí como si fuera yo un gran viento
mientras las piedras se asientan en la tierra
y los árboles en ellos mismos
mirando como si fuera yo un gran viento
que es por lo que imploro

está claro para mí que no puedo regresar
pero que algo de nosotros se volverá a encontrar
incluso aquí
como nuestras estatuas
y algunos de nosotros aun después sin nombres
y algunos de nosotros arderemos con la velocidad
de interminables partidas

y seremos hallados y ya no estaremos perdidos

§

Now It Is Clear*

Now it is clear to me that no leaves are mine
no roots are mine
that wherever I go I will be a spine of smoke in the forest
and the forest will know it
we will both know it

and that birds vanish because of something
that I remember
flying through me as though I were a great wind
as the stones settle into the ground
the trees into themselves
staring as though I were a great wind
which is what I pray for

it is clear to me that I cannot return
but that some of us will meet once more
even here
like our own statues
and some of us still later without names
and some of us will burn with the speed
of endless departures

and be found and lost no more


El museo del cometa

Entonces la sensación llega después
algo de ella quizá nos alcance sólo
mucho después cuando el momento
mismo esté más allá de lo calculado

más allá del tiempo y de la memoria
como si no se estuviera moviendo en
el cielo ni ardiendo a través de
algún pasado más lejano ni volviera
jamás a llegar a tiempo para ser
cuando se ha ido los sentidos despiertan

y lo esperan a lo largo del día
aquí están las fotos que alguien tomó
de lo que en el momento se nos escapó
sólo ahora podemos recordar

§

The Comet Museum*

So the feeling comes afterward
some of it may reach us only
long afterward when the moment
itself is beyond reckoning

beyond time beyond memory
as though it were not moving in
heaven neither burning farther
through any past nor ever to
arrive again in time to be
when it has gone the senses wake

all through the day they wait for it
here are the pictures that someone took
of what escaped us at the time
only now can we remember


Caída

Mucho antes del alba
sin ningún pájaro aún despierto
cae la lluvia con el sonido
de un enorme viento que corre
a través de los árboles del valle
cae en torno a nosotros
toda al mismo tiempo
y más allá de ella no hay nada
cae sin escucharse a sí misma
sin saber
que hay alguien aquí
sin ver dónde está
o adónde se dirige
como un momento de gran
felicidad que nos pertenece
sin poder recordarlo
rodando con las luces apagadas

§

Falling*

Long before daybreak
none of the birds yet awake
rain comes down with the sound
of a huge wind rushing
through the valley trees
it comes down around us
all at the same time
and beyond it there is nothing
it falls without hearing itself
without knowing
there is anyone here
without seeing where it is
or where it is going
like a moment of great
happiness of our own
that we cannot remember
coasting with the lights off


Árboles

Estoy mirando los árboles
quizá sean una de las cosas que más
extrañaré de la tierra
aunque muchos de los que he visto
ya no puedo recordarlos
y aunque rara vez abrazo a los que veo
y jamás he sido capaz de hablar
con uno
los escucho con ternura
sus nombres jamás los han tocado
se han alzado en torno a mi sueño
y cuando estaba prohibido escalarlos
ellos me han cargado entre sus ramas

§

Trees*

I am looking at trees
they may be one of the things I will miss
most from the earth
though many of the ones I have seen
already I cannot remember
and though I seldom embrace the ones I see
and have never been able to speak
with one
I listen to them tenderly
their names have never touched them
they have stood round my sleep
and when it was forbidden to climb them
they have carried me in their branches


Lluvia en la noche

Esto es lo que he escuchado

por fin la lluvia de diciembre
que azota los viejos árboles con lluvia
inadvertida lluvia que corre a lo largo de las tejas
bajo la luna
viento que asciende y cae
viento con muchas nubes
árboles bajo el viento nocturno

después de una época de hojas y plumas
algún muerto
pensó en la montaña como dinero
y cortó los árboles
que estaban aquí entre el viento
entre la lluvia de la noche
es difícil decirlo
pero cortaron el sagrado ‘ohias luego
el sagrado koas luego
el sándalo y el hala
que sostenían en lo alto sus verdes llamas
y algún muerto soltó el ganado
entre los tocones hasta matar al tiempo

pero los árboles se han alzado una vez más
y el viento nocturno los hace sonar
como el mar que es aún desconocido
las negras nubes corren sobre la luna
la lluvia está cayendo en el último lugar

§

Rain at Night*

This is what I have heard

at last the wind in December
lashing the old trees with rain
unseen rain racing along the tiles
under the moon
wind rising and falling
wind with many clouds
trees in the night wind

after an age of leaves and feathers
someone dead
thought of this mountain as money
and cut the trees
that were here in the wind
in the rain at night
it is hard to say it
but they cut the sacred ‘ohias then
the sacred koas then
the sandalwood and the halas
holding aloft their green fires
and somebody dead turned cattle loose
among the stumps until killing time

but the trees have risen one more time
and the night wind makes them sound
like the sea that is yet unknown
the black clouds race over the moon
the rain is falling on the last place


Lugar

En el último día del mundo
quisiera plantar un árbol

para qué
no por la fruta

el árbol que da la fruta
no es el que fue plantado

quiero el árbol que se levanta
en la tierra por vez primera

con el sol ya
descendiendo

y el agua
tocando sus raíces

en la tierra llena de muertos
y las nubes pasando

una por una
sobre sus hojas

§

Place*

On the last day of the world
I would want to plant a tree

what for
not for the fruit

the tree that bears the fruit
is not the one that was planted

I want the tree that stands
in the earth for the first time

with the sun already
going down

and the water
touching its roots

in the earth full of the dead
and the clouds passing

one by one
over its leaves


Después de los alfabetos

Estoy tratando de descifrar el lenguaje de los insectos
ellos son las lenguas del futuro
sus vocabularios describen los edificios como alimento
pueden instruir acerca del agua oscura y las venas de los árboles
pueden expresar lo que no conocen
y lo que se conoce a la distancia
y lo que nadie sabe
tienen términos para hacer música con las patas
pueden relatar la variación de un sueño como la muerte
pueden cantar con las alas
los hablantes son su propio significado en una gramática sin horizontes
son absolutamente elocuentes
ellos jamás son importantes son todo

§

After the Alphabets*

I am trying to decipher the language of insects
they are the tongues of the future
their vocabularies describe buildings as food
they can depict dark water and the veins of trees
they can convey what they do not know
and what is known at a distance
and what nobody knows
they have terms for making music with the legs
they can recount changing in a sleep like death
they can sing with wings
the speakers are their own meaning in a grammar without horizons
they are wholly articulate
they are never important they are everything

The Hidden Life of Insects (2017), Yener Ozer

Lectura y comentario de “For the Anniversary of my Death” de W. S. Merwin

*W. S. Merwin, The Merwin Conservancy

Más poemas de W. S. Merwin en Poetry Foundation

Poemas de Edwin Morgan (1920-2010)

Versiones de Alejandro Bajarlia
Junio, 2021

Un cigarrillo

No hay humo sin ti, llama mía.
Después de que te fuiste,
tu cigarrillo siguió ardiendo en mi cenicero
y despedía una larga hebra de grisura tan serena
que sonreí al preguntarme quién podría creer
en esa señal de tanto amor. Un cigarrillo
en el cenicero del no fumador.
Cuando la última espiral
se estremece, una súbita ráfaga
sopla para enredarla en mi rostro.
¿Es olor? ¿Es sabor?
Estás aquí otra vez y yo me embriago en tus labios de tabaco.
Apaga la luz.
Deja que el humo se tienda en la oscuridad.
Cuando escuche la ceniza
suspirar entre las flores de latón,
inhalaré, mucho después de medianoche, tu último beso.

§

One Cigarette*

No smoke without you, my fire.
After you left,
your cigarette glowed on in my ashtray
and sent up a long thread of such quiet grey
I smiled to wonder who would believe its signal
of so much love. One cigarette
in the non-smoker’s tray.
As the last spire
trembles up, a sudden draught
blows it winding into my face.
Is it smell, is it taste?
You are here again, and I am drunk on your tobacco lips.
Out with the light.
Let the smoke lie back in the dark.
Till I hear the very ash
sigh down among the flowers of brass
I’ll breathe, and long past midnight, your last kiss.


A los ochenta

Empujen el bote, compañeros,
empujen el bote, a cualquier mar.
Quién dice que no podemos guiarnos
entre los agitados arrecifes, por oscuros que sean,
¡nuestro enemigo lo asegura!
Marineros, mantengan bien vigilado
ese último pasaje de agua azul
del que hemos escuchado y al que anhelamos llegar
(¡no importa si no podemos, no importa!)
en nuestras tablas de ochenta años,
con fisuras parchadas, pero dulces,
bien curadas con la esencia de bosques
hace mucho fenecidos, útiles aún
en la vigorosa acritud de la sal
y de la ardiente luz del sol. ¡Vamos,
empujen todos hacia lo desconocido!
Lo desconocido es lo mejor, lo más atrayente,
como barcos distantes en la neblina o campanas
implacables que tañen desde boyas tempestuosas.

§

At Eighty*

Push the boat out, compañeros,
push the boat out, whatever the sea.
Who says we cannot guide ourselves
through the boiling reefs, black as they are,
the enemy of us all makes sure of it!
Mariners, keep good watch always
for that last passage of blue water
we have heard of and long to reach
(no matter if we cannot, no matter!)
in our eighty-year-old timbers
leaky and patched as they are but sweet
well seasoned with the scent of woods
long perished, serviceable still
in unarrested pungency
of salt and blistering sunlight. Out,
push it all out into the unknown!
Unknown is best, it beckons best,
like distant ships in mist, or bells
clanging ruthless from stormy buoys.


Hiena

Te estoy esperando.
He viajado toda la mañana entre la maleza
y no he comido.
Estoy acostada a la orilla del bosque
sobre un camino polvoriento que viene desde el corral calcinado.
Estoy jadeando, es mediodía, no encontré ningún abrevadero.
Soy muy feroz cuando no he comido y aunque mis ojos
se han vuelto rendijas por el sol
debes saber que estoy lista para saltar.

¿Qué piensas de mí?
Tengo un abrigo áspero como África.
Soy ladina y con manchas negras
como las planicies de hirsutos matorrales de África.
Me extiendo como un bulto desgreñado de energía acumulada
como África se extiende en sus aguas.
Troto, galopo, esclavizo, soy rastreadora.
Arqueo los hombros. Devoro muertos.

¿Te gusta mi canción?
Cuando la luna fría y dura se derrama sobre el altiplano,
yo canto y soy esclava de la oscuridad.
Sobre muros de piedra, muros de lodo, sitios en ruinas
y búhos, cae la luz de la luna.
Olfateo un tambor roto. Me erizo. Mi pelaje es de plata.
Aúllo mi canción a la luna — allá va.
¿Te gustaría encontrarme en yermos parajes?

Se dice que soy un buen partido
para el león muerto. Llevo mi hocico
a sus dorados flancos y desgarro.
Es mi cena de oro, pero soy fácil de complacer.
Tengo una multitud de colmillos y los utilizo.
Oh, y mi lengua: ¿te agrado
cuando sale colgando de mi quijada
con tal largura y estoy riendo?
No estoy riendo.
Pero tampoco estoy gruñendo, sólo
jadeo bajo el sol y te muestro
con qué sujeto
la carroña.

Estoy esperando
el pie que resbala,
el corazón que se detiene,
los tendones que se aflojan al saltar,
la pelea a muerte para pelearla a muerte,
la mirada vidriosa y el rumor de la sangre.
Estoy agazapada en mis áridas sombras
hasta que estés listo para mí.
Mi lugar es desmenuzarte
y dejar tus huesos al viento.

§

Hyena*

I am waiting for you.
I have been travelling all morning through the bush
and not eaten.
I am lying at the edge of the bush
on a dusty path that leads from the burnt-out kraal.
I am panting, it is midday, I found no water-hole.
I am very fierce without food and although my eyes
are screwed to slits against the sun
you must believe I am prepared to spring.

What do you think of me?
I have a rough coat like Africa.
I am crafty with dark spots
like the bush-tufted plains of Africa.
I sprawl as a shaggy bundle of gathered energy
like Africa sprawling in its waters.
I trot, I lope, I slaver, I am a ranger.
I hunch my shoulders. I eat the dead.

Do you like my song?
When the moon pours hard and cold on the veldt
I sing, and I am the slave of darkness.
Over the stone walls and the mud walls and the ruined places
and the owls, the moonlight falls.
I sniff a broken drum. I bristle. My pelt is silver.
I howl my song to the moon – up it goes.
Would you meet me there in the waste places?

It is said I am a good match
for a dead lion. I put my muzzle
at his golden flanks, and tear. He
is my golden supper, but my tastes are easy.
I have a crowd of fangs, and I use them.
Oh and my tongue – do you like me
when it comes lolling out over my jaw
very long, and I am laughing?
I am not laughing.
But I am not snarling either, only
panting in the sun, showing you
what I grip
carrion with.

I am waiting
for the foot to slide,
for the heart to seize,
for the leaping sinews to go slack,
for the fight to the death to be fought to the death,
for a glazing eye and the rumour of blood.
I am crouching in my dry shadows
till you are ready for me.
My place is to pick you clean
and leave your bones to the wind.


Mi primer pulpo

“¿Qué recomienda? ¿Algo especial?”, pregunté al mesero
que se balanceaba con pericia a lo largo del pasillo
del expreso Estambul-Ankara.
Su negro mostacho y sus ojos oscuros y alegres
eran locuaces: “Hoy tenemos pulpo, pruébelo.
No el pulpo griego que parece hule,
el auténtico turco. Vea a nuestros luchadores,
son fuertes, se alimentan de pulpo”.
“Muy bien, lo probaré”. Y debo decir
que las tiras eran suaves y suculentas,
bañadas con hierbas y mantequilla, sí señor.
Una buena propina y regresé a mirar por la ventana.
Dos horas después, sentí que el pulpo
se desenroscaba, enviándome mensajes.
El retrete era un hoyo en el piso.
Sentarse en cuclillas a los sesenta no es tan fácil,
pero descendí, Moisés, descendí.
¿Alguna vez volvería a levantarme?
Pude ver los titulares: POETA EXTRANJERO
RESCATADO POR LOS BOMBEROS TRAS QUEDAR
ATORADO EN EL HOYO DEL RETRETE. Hilarante.
Pero todo salió bien. La fuerza de voluntad
me llevó a ponerme de pie y pronto
seguimos rugiendo hacia Ankara,
dejando un pequeño depósito de pulpo
para cualquier pájaro o bestia que llegue a olisquear
a lo largo de las vías y vea lo que desechan
las majestuosas contracciones de la humanidad.

§

My First Octopus**

“What’s good? What’s special?’ I asked the waiter
swaying expertly along the corridor
of the Istanbul-Ankara express.
His black moustache and merry black eyes
were voluble: ‘Oc’pus today, you try.
Not Greek oc’pus like rubber,
real Turkish, you see our wrestlers,
they strong, they live on oc’pus.’
‘OK I’ll try it.’ And I must say
the strips were soft and succulent,
soused in herbs and butter, yes sir.
A good tip, and back to my window-watching.
Two hours later, I felt the octopus
uncurling, sending me messages.
The toilet was a hole in the floor.
Squatting at sixty is not so easy
but I got down, Moses, I got down.
Would I ever get up again?
I could see the headlines: FOREIGN POET
FREED BY FIREMEN AFTER BEING STUCK
IN TOILET-HOLE. Hilarious.
But all was well. Will-power
pushed me to my feet, and soon
we were roaring down to Ankara,
leaving a little oc’pus deposit
for whatever birds and beasts come sniffing
along the tracks to see what’s discarded
by the majestic hunkers of humanity.


Gasómetro

¡No te importa la fiereza del cielo,
viejo gasómetro mío! La ventana de la cocina
enmarca tu adusta estructura, los negros puntales cruzados
se alzan con firmeza, se destacan, sin ceder a la pasión
de los rojos y los púrpuras del agónico día.
He visto tu austero anillo tomar la luz del sol
hasta quedar algo derretido, difuso,
mágico… y cuando el momento pasaba
eras fuerte y oscuro como tus herreros muertos.
(¡Escúchalos silbar en los talleres desaparecidos!)
No puedes ocultar de dónde proviene tu fuerza.
Eres constructivista hasta la médula.
¿Querías gárgolas agazapadas en tus ángulos?
No lo creo. Tuyo es el arte de la utilización.
Podrías ser pintado, iluminado, arqueologizado,
pero prefiero la implacable actitud
de lo que eras en lo que eres, no más.
Eres guardia de hierro o talismán,
y escucho que a esos que hablan de monstruosidades
los has enviado, bendito seas, a un lugar terrible.

Día de la demolición, día del reciclaje,
¡esperen un momento! Dejen que el viento silbe
a través de esos brazos indefensos y que la luna sesgue
un mínimo de su glamorosa luz sobre
ti, pariente mío, armatoste mío… ¡por un momento!

§

Gasometer*

You don’t care about the wildness of the sky,
my old gasometer! The kitchen window
frames your gaunt frame, the black cross-struts
stand firm, stand out, unyielding to the passion
of reds and purples in the dying day.
I have seen your stark ring taking sunlight
till you were something molten, vanishing,
magical – and when the moment passed
you were strong and dark as your dead hammermen.
(They whistle in the long-gone sheds. Listen!)
You cannot hide where your strength comes from.
You are constructivist to the core.
Did you want gargoyles to crouch in your angles?
I don’t think so. Yours is the art of use.
You could be painted, floodlit, archeologized,
but I prefer the unremitting stance
of what you were in what you are, no more.
You are an iron guard or talisman,
and I hear that those who talk of eyesores
you have consigned, bless you, to the bad place.

Day of tearing down, day of recycling,
wait a while! Let the wind whistle
through those defenceless arms and the moon bend
a modicum of its glamorous light upon
you, my familiar, my stranded hulk – a while!


Invierno (EM)

El año se va, los bosques decaen y, después,
mueren infinidad de veranos. El cisne en
el estanque de Bingham, un fantasma, viene y se va.
Se va y el hielo aparece, resiste,
sostiene a las gaviotas que se paran alrededor, sorprendidas,
parpadeando bajo la densa luz; sostiene a los niños
cuando los patines toman el rastro del cisne perdido.
Tras los tintes de infinidad de veranos, el blanco cisne del hielo
es sólo un cristal de blancura aun más destellante. Ni el azul
más distinguido está ahí, aunque los poetas lo encontrarían.
Yo encuentro una escena desolada, cortada
por los gritos del atardecer, por el aire combativo.
El tenue siseo de los patines escapa hacia la respiración,
se suspende en ella un momento, se desvanece.
Se desvanece, se va, la escena y las voces se desvanecen,
la franja de árboles, los bosques que caen, decaen
y se rompen, la oscuridad desciende, los gritos
huyen hacia ella y desaparecen.
Al final también las lámparas se van, cuando la monstruosa
niebla empuja la carretera
hacia el oeste, e incluso en mi habitación
y sobre este papel no tengo idea
de ese cristal de hielo gris y muerto
que nada ve y que la nada ve.

§

Winter (EM)*

The year goes, the woods decay, and after,
many a summer dies. The swan
on Bingham’s pond, a ghost, comes and goes.
It goes, and ice appears, it holds,
bears gulls that stand around surprised,
blinking in the heavy light, bears boys
when skates take over swan-tracks gone.
After many summer dyes, the swan-white ice
glints only crystal beyond white. Even
dearest blue’s not there, though poets would find it.
I find one stark scene
cut by evening cries, by warring air.
The muffled hiss of blades escapes into breath,
hangs with it a moment, fades off.
Fades off, goes, the scene, the voices fade,
the line of trees, the woods that fall, decay
and break, the dark comes down, the shouts
run off into it and disappear.
At last the lamps go too, when fog
drives monstrous down the dual carriageway
out to the west, and even in my room
and on this paper I do not know
about that grey dead pane
of ice that sees nothing and that nothing sees.


Cuando te vayas

Cuando te vayas,
si te vas,
y yo quiera morir,
no habrá nada que me salve
más que el momento
cuando caíste dormida en mis brazos,
con una confianza tan apacible
que dejé a la penumbra del cuarto
beber el anochecer, hasta
que el reposo o la nueva lluvia
te despertó con liviandad.
Te pregunté si oíste la lluvia en tus sueños
y aún entre sueños sólo dijiste: Te amo.

§

When You Go*

When you go,
if you go,
and I should want to die,
there’s nothing I’d be saved by
more than the time
you fell asleep in my arms
in a trust so gentle
I let the darkening room
drink up the evening, till
rest, or the new rain
lightly roused you awake.
I asked if you heard the rain in your dream
and half dreaming still you only said, I love you.


La canción del monstruo del lago Ness

Sssnnnwhuffffll?
Hnwhuffl hhnnwfl hnfl hfl?
Gdroblboblhobngbl gbl gl g g g g glbgl.
Drublhaflablhaflubhafgabhaflhafl fl fl –
gm grawwwww grf grawf awfgm graw gm.
Hovoplodok – doplodovok – plovodokot-doplodokosh?
Splgraw fok fok splgrafhatchgabrlgabrl fok splfok!
Zgra kra gka fok!
Grof grawff gahf?
Gombl mbl bl –
blm plm,
blm plm,
blm plm,
blp.

§

The Loch Ness Monster’s Song*

Sssnnnwhuffffll?
Hnwhuffl hhnnwfl hnfl hfl?
Gdroblboblhobngbl gbl gl g g g g glbgl.
Drublhaflablhaflubhafgabhaflhafl fl fl –
gm grawwwww grf grawf awfgm graw gm.
Hovoplodok – doplodovok – plovodokot-doplodokosh?
Splgraw fok fok splgrafhatchgabrlgabrl fok splfok!
Zgra kra gka fok!
Grof grawff gahf?
Gombl mbl bl –
blm plm,
blm plm,
blm plm,
blp.

Loch Ness Monster (1999), Hugo Heikenwaelder

Tom Hiddlestone leyendo “One Cigarette”, de Edwin Morgan.

*Edwin Morgan, Collected Poems. Manchester: Carcanet, 1990.

**Edwin Morgan, A Book of Lives. Manchester: Carcanet, 2007.

Poemas de W. H. Auden (1907-1973)

Versiones de Alejandro Bajarlia
Mayo, 2021

El Laberinto

Antropo áptero caminó silbando
varios días alrededor y alrededor del Laberinto,
confiando felizmente en
su carácter para continuar.

Pero a la centésima ocasión advirtió
un arbusto que había pasado una hora antes,
se detuvo donde cuatro caminos se cruzaban
y reconoció que estaba perdido.

“¿Dónde estoy? Dice la Metafísica
que no se puede formular una pregunta a menos
que haya respuesta, así que puedo
asumir que este laberinto tiene un orden.

Si los teólogos están en lo correcto,
un Orden implica un Arquitecto: estoy seguro
de que sería un laberinto construido por Dios,
el Universo en miniatura.

En tal caso, ¿los datos del mundo Sensorial
son una evidencia válida?
¿Lo que conozco del universo
puede darme las indicaciones para seguir?

Todos los Matemáticos sugieren
que lo mejor es una línea recta y constante,
pero la alternancia de la izquierda y la derecha
coincide con la Historia.

La Estética, empero, cree que todo Arte
busca satisfacer el corazón:
al rechazar aquella clase de disciplinas,
¿debo entonces seguir el camino que me plazca?

Tal razonamiento sólo es verdad
si aceptamos la visión clásica,
la cual no tenemos derecho a reivindicar,
de acuerdo con el Introvertido.

Su presuposición absoluta
es: el Hombre crea su propia condición:
este laberinto no fue construido por una divinidad,
sino que mi culpa lo segrega.

El centro que no puedo hallar
lo conoce mi Mente inconsciente;
no tengo razón para desesperar
porque ya estoy ahí.

Mi problema es cómo no desear;
más rápido se mueven los que están en reposo;
sólo estoy perdido hasta advertir que
estoy perdido porque lo quiero estar.

Si esto fuera falso, quizá debería,
como lo hacen ciertos profesores,
contentarme con la conclusión;
en teoría no hay solución.

Toda las afirmaciones acerca de lo que siento,
como Yo-estoy-perdido, son más bien irreales:
mi conocimiento termina donde inició;
un seto es más alto que un hombre”.

Antropo áptero, perplejo
por saber qué vuelta debía tomar,
alzó la mirada y deseó ser un pájaro
al que tales dudas deben parecer absurdas.

§

The Labyrinth*

Anthropos apteros for days
Walked whistling round and round the Maze,
Relying happily upon
His temperment for getting on.

The hundredth time he sighted, though,
A bush he left an hour ago,
He halted where four alleys crossed,
And recognized that he was lost.

“Where am I? Metaphysics says
No question can be asked unless
It has an answer, so I can
Assume this maze has got a plan.

If theologians are correct,
A Plan implies an Architect:
A God-built maze would be, I’m sure,
The Universe in minature.

Are data from the world of Sense,
In that case, valid evidence?
What in the universe I know
Can give directions how to go?

All Mathematics would suggest
A steady straight line as the best,
But left and right alternately
Is consonant with History.

Aesthetics, though, believes all Art
Intends to gratify the heart:
Rejecting disciplines like these,
Must I, then, go which way I please?

Such reasoning is only true
If we accept the classic view,
Which we have no right to assert,
According to the Introvert.

His absolute pre-supposition
Is – Man creates his own condition:
This maze was not divinely built,
But is secreted by my guilt.

The centre that I cannot find
Is known to my unconscious Mind;
I have no reason to despair
Because I am already there.

My problem is how not to will;
They move most quickly who stand still;
I’m only lost until I see
I’m lost because I want to be.

If this should fail, perhaps I should,
As certain educators would,
Content myself with the conclusion;
In theory there is no solution.

All statements about what I feel,
Like I-am-lost, are quite unreal:
My knowledge ends where it began;
A hedge is taller than a man.”

Anthropos apteros, perplexed
To know which turning to take next,
Looked up and wished he were a bird
To whom such doubts must seem absurd.


Quién es quién

Una vida miserable ofrece todos los hechos:
cómo lo golpeaba el padre, cómo escapó,
qué batallas libró en la juventud, qué actos
lo convirtieron en la figura más grande de su época;
cómo luchaba, pescaba, cazaba, trabajaba toda la noche,
aun mareado, escaló nuevas montañas; nombró un mar;
investigadores más recientes incluso escribieron
que el amor lo hacía llorar a cántaros como tú y yo.

Con todo y sus honores, suspiraba por alguien
que, según los pasmados críticos, vivía en casa;
hacía con diligencia los pequeños quehaceres del hogar
y nada más; sabía silbar; se quedaba sentada
o pasaba el rato en el jardín; respondía algunas
de sus largas y esplendidas cartas, pero no guardaba ninguna.

§

Who’s Who*

A shilling life will give you all the facts:
How Father beat him, how he ran away,
What were the struggles of his youth, what acts
Made him the greatest figure of his day;
Of how he fought, fished, hunted, worked all night,
Though giddy, climbed new mountains; named a sea;
Some of the last researchers even write
Love made him weep his pints like you and me.

With all his honours on, he sighed for one
Who, say astonished critics, lived at home;
Did little jobs about the house with skill
And nothing else; could whistle; would sit still
Or potter round the garden; answered some
Of his long marvellous letters but kept none.


Padres cazadores

Nuestros padres cazadores contaron
la historia de la tristeza de las criaturas,
lamentaron los límites y las carencias
que había en sus acabados rasgos;
en la mirada intolerante del león,
tras la mirada agónica de la presa, vieron
la rabia del amor, la gloria personal
que confería el don de la razón,
el apetito liberal y el poder,
la pertinencia de un dios.
¿Quién, criado en esa refinada tradición,
predijo el resultado, adivinó
que por naturaleza el Amor se ajustaba a
las intrincadas formas de la culpa,
que los ligamentos humanos podían así
modificar los gestos del sureño
y volverla su madura ambición
para no pensar más idea que la nuestra,
para desear, trabajar ilegalmente
y ser anónimo?

§

Hunting Fathers*

Our hunting fathers told the story
Of the sadness of the creatures,
Pitied the limits and the lack
Set in their finished features;
Saw in the lion’s intolerant look,
Behind the quarry’s dying glare,
Love raging for, the personal glory
That reason’s gift would add,
The liberal appetite and power,
The rightness of a god.
Who, nurtured in that fine tradition,
Predicted the result,
Guessed Love by nature suited to
The intricate ways of guilt,
That human ligaments could so
His southern gestures modify
And make it his mature ambition
To think no thought but ours,
To hunger, work illegally,
And be anonymous?


El ciudadano desconocido

(Para JS/07/M/378/ el Estado erige
este monumento de mármol)

La Oficina de Estadísticas encontró que era
alguien de quien no había quejas oficiales
y todos los reportes de su conducta concuerdan en
que, según el sentido moderno de una palabra antigua, era un
santo,
pues todo lo que hizo sirvió a la Gran Comunidad.
Salvo cuando fue a la Guerra, trabajó en una fábrica
hasta el día que se retiró y nunca fue despedido,
sino que complació a su empresa, Motores Embuste Inc.
Por lo demás, no era esquirol ni tenía ideas raras,
pues el sindicato reporta que pagaba sus cuotas
(el reporte que tenemos del sindicato demuestra ser sólido)
y nuestros trabajadores en Psicología Social hallaron
que era popular entre sus compañeros y le gustaba tomar un trago.
La Prensa está convencida de que compraba el periódico a diario
y de que su reacción ante los anuncios era normal en todos
los sentidos.
Las pólizas a su nombre comprueban que estaba plenamente asegurado
y su Carnet de Salud demuestra que una vez acudió al hospital, pero
salió curado.
Investigación de Productores y Vivienda de Alta Calidad declaran
que estaba muy consciente de las ventajas del Pago a Plazos
y que tenía todo lo necesario para el Hombre Moderno:
un fonógrafo, un radio, un auto y un refrigerador.
Nuestros investigadores en Opinión Pública están contentos
de que tuviera las opiniones adecuadas según la época del año:
cuando había paz, estaba por la paz; cuando hubo guerra,
él fue.
Se casó y sumó cinco hijos a la población,
lo cual, según nuestro Eugenista, era la cantidad idónea para un padre
de su generación.
Y nuestros profesores reportan que jamás interfirió en
su educación.
¿Era libre? ¿Era feliz? La pregunta es absurda:
si algo estaba mal, seguramente nos habríamos enterado.

§

The Unknown Citizen*

(To JS/07/M/378/ This Marble Monument
Is Erected by the State)

He was found by the Bureau of Statistics to be
One against whom there was no official complaint,
And all the reports on his conduct agree
That, in the modern sense of an old-fashioned word, he was a
saint,
For in everything he did he served the Greater Community.
Except for the War till the day he retired
He worked in a factory and never got fired
But satisfied his employers, Fudge Motors Inc.
Yet he wasn’t a scab or odd in his views,
For his Union reports that he paid his dues,
(Our report on his Union shows it was sound)
And our Social Psychology workers found
That he was popular with his mates and liked a drink.
The Press are convinced that he bought a paper every day
And that his reactions to advertisements were normal in every
way.
Policies taken out in his name prove that he was fully insured,
And his Health-card shows he was once in hospital but left it
cured.
Both Producers Research and High-Grade Living declare
He was fully sensible to the advantages of the Installment Plan
And had everything necessary to the Modern Man,
A phonograph, a radio, a car and a frigidaire.
Our researchers into Public Opinion are content
That he held the proper opinions for the time of year;
When there was peace, he was for peace: when there was war,
he went.
He was married and added five children to the population,
Which our Eugenist says was the right number for a parent of
his generation.
And our teachers report that he never interfered with their
education.
Was he free? Was he happy? The question is absurd:
Had anything been wrong, we should certainly have heard.


El sueño

Querida, aunque la noche ha partido,
su sueño todavía hoy me hechiza,
el que nos llevó a una habitación
cavernosa, elegante como
la terminal de un ferrocarril,
y hacinadas en esa oscuridad
había camas y nosotros tendidos
en una de ellas, en un lejano rincón.
Nuestro murmullo no despertaba los relojes,
nos besábamos y yo me sentía feliz
con todo lo que hacías,
indiferente a las parejas
que sentadas sobre las camas
nos miraban con hostilidad,
rodeando sus cuellos con los brazos,
inertes y vagamente tristes.
¿De qué oculto gusano de culpa
o de qué maligna duda
soy víctima?,
pues tú, entonces, con descaro,
hiciste lo que jamás deseé,
confesaste otro amor;
y yo, sumiso, me sentí
indeseado y salí.

§

The Dream*

Dear, though the night is gone,
Its dream still haunts to-day,
That brought us to a room
Cavernous, lofty as
A railway terminus,
And crowded in that gloom
Were beds, and we in one
In a far corner lay.
Our whisper woke no clocks,
We kissed and I was glad
At everything you did,
Indifferent to those
Who sat with hostile eyes
In pairs on every bed,
Arms round each other’s necks,
Inert and vaguely sad.
What hidden worm of guilt
Or what malignant doubt
Am I the victim of,
That you, then, unabashed,
Did what I never wished,
Confessed another love;
And I, submissive, felt
Unwanted and went out.


Paisaje marino

Mira, extraño, esta isla que ahora
la inquieta luz revela para deleitarte,
quédate parado aquí
y guarda silencio,
que a través de los cauces del oído
pase como un río
el oscilante sonido del mar.
El límite del pequeño campo se detiene aquí,
donde el muro de piedra caliza cae a la espuma
y sus altas cornisas se oponen al impulso
y al golpe de la marea,
los guijarros de revuelven tras el ole-
aje absorbente
y la gaviota se hospeda
un momento en su ladera escarpada.
A la distancia, como semillas flotantes, los barcos
se separan para llevar sus urgentes encargos;
y que todo el paisaje
se interne y se mueva
en la memoria como lo hacen ahora estas nubes,
que cruzan el espejo del puerto
y todo el verano a través del sereno andar de las aguas.

§

Seascape*

Look, stranger, at this island now
The leaping light for your delight discovers,
Stand stable here
And silent be,
That through the channels of the ear
May wander like a river
The swaying sound of the sea.
Here at the small field’s ending pause
Where the chalk wall falls to the foam, and its tall ledges
Oppose the pluck
And knock of the tide,
And the shingle scrambles after the suck-
ing surf,
and the gull lodges
A moment on its sheer side.
Far off like floating seeds the ships
Diverge on urgent voluntary errands;
And the full view
Indeed may enter
And move in memory as now these clouds do,
That pass the harbour mirror
And all the summer through the water saunter.


Epitafio de un tirano

Perfección, de algún tipo, era lo que él buscaba,
y la poesía que inventó era fácil de comprender;
conocía la estupidez humana como la palma de su mano
y tenía un enorme interés en ejércitos y flotas;
cuando reía, los respetables senadores reían a carcajadas,
y cuando lloraba, los niños pequeños morían en las calles.

§

Epitaph on A Tyrant*

Perfection, of a kind, was what he was after,
And the poetry he invented was easy to understand;
He knew human folly like the back of his hand,
And was greatly interested in armies and fleets;
When he laughed, respectable senators burst with laughter,
And when he cried the little children died in the streets.

 

The Dictator (2016), Artúr Várai

W. H. Auden leyendo “The Unknown Citizen”

*W. H. Auden, Collected Poems. New York: Vintage Books, 1991.

Poemas de Paul Durcan (1944)

Versiones de Alejandro Bajarlia
Abril, 2021

Deporte

No había muchos campos
en los que tuvieras esperanzas para mí,
pero el deporte era uno de ellos.
Cuando cumplí veintiún años
me eligieron para jugar
con el Sanatorio Mental de Grangegorman,
en un partido de visitante
contra el Sanatorio Mental de Mullingar.
Yo era paciente
del ala B.
Condujiste el auto a lo largo
de cincuenta millas
hasta Mullingar para verme
desde la banda de la cancha.

No sólo tenía miedo de decepcionar
al equipo, sino también a ti.
Era futbol gaélico.
Me pusieron de portero.
Había tipos enormes en el equipo
del Sanatorio Mental de Mullingar,
hombres de dientes separados, caras rojas,
cabello rizado y seboso, cejas tupidas.
Los de la línea delantera
medían más de uno ochenta
y pesaban unos 95 kilos.
Los tres, me informaron,
eran casos de esquizofrenia.

Se rumoraba
que el medio delantero
era un abogado alcohólico
que, en una discusión de cantina,
había castrado a su mejor amigo
pero no lo recordaba.
Lo hizo con buena intención… decían.
Su mejor amigo tuvo que emigrar
a Nigeria.

Para mi sorpresa,
no me achiqué ante los disparos.
Realicé tres o cuatro atajadas espectaculares,
estirándome al máximo para sacar
algún disparo hacia el córner,
saltando en lo alto para enviar algún otro disparo
sobre el travesaño y ganar un punto.
Yo estaba consciente
de que estabas parado en la banda
y eso me dio la motivación necesaria:
esa voluntad de morir
que es esencial para atletas y artistas.
Más que a nadie, eras tú a quien
quería hipnotizar, y después del juego —cuando
el Sanatorio Mental de Grangegorman
había derrotado al Sanatorio Mental de Mullingar
por 14 goles y 38 puntos contra 3 goles y 10 puntos—
olfateé tu aprobación cuando me diste la mano.
“Bien jugado, hijo”.

Quizá no fui hipnotizante,
pero tampoco fui mediocre.
Por fin había conseguido algo ante tu mirada.
Cuando cumplí veintiún años jugué en un
equipo ganador:
el equipo del Sanatorio Mental de Grangegorman.
Pocas veces, si acaso ocurrió, volvería
a elevarme a esas alturas ante tu mirada.

§

Sport*

There were not many fields
In which you had hopes for me
But sport was one of them.
On my twenty-first birthday
I was selected to play
For Grangegorman Mental Hospital
In an away game
Against Mullingar Mental Hospital.
I was a patient
In B Wing.
You drove all the way down,
Fifty miles,
To Mullingar to stand
On the sidelines and observe me.

I was fearful I would let down
Not only my team but you.
It was Gaelic football.
I was selected as goalkeeper.
There were big country men
On the Mullingar Mental Hospital team,
Men with gapped teeth, red faces,
Oily, frizzy hair, bushy eyebrows.
Their full forward line
Were over six foot tall
Fifteen stone in weight.
All three of them, I was informed,
Cases of schizophrenia.

There was a rumour
That their centre-half forward
Was an alcoholic solicitor
Who, in a lounge bar misunderstanding,
Had castrated his best friend
But that he had no memory of it.
He had meant well – it was said.
His best friend had to emigrate
To Nigeria.

To my surprise,
I did not flinch in the goals.
I made three or four spectacular saves,
Diving full stretch to turn
A certain goal around the corner,
Leaping high to tip another certain goal
Over the bar for a point.
It was my knowing
That you were standing on the sideline
That gave me the necessary motivation —
That will to die
That is as essential to sportsmen as to artists.
More than anybody it was you
I wanted to mesmerise, and after the game —
Grangegorman Mental Hospital
Having defeated Mullingar Mental Hospital
By 14 Goals and 38 points to 3 goals and 10 points –
Sniffing your approval, you shook hands with me.
‘Well played, son’.

I may not have been mesmeric
But I had not been mediocre.
In your eyes I had achieved something at last.
On my twenty-first birthday I had played on a winning team
The Grangegorman Mental Hospital team.
Seldom if ever again in your eyes
Was I to rise to these heights.


La chica que tenía las llaves de la cabaña de Pearse

Cuando tenía dieciséis años conocí a una chica morena;
su cabello oscuro era más oscuro por el brillo de su sonrisa;
era la chica que tenía las llaves de la cabaña de Pearse;
y su nombre era Cáit Killann.

La cabaña fue construida en la ladera de una colina;
recuerdo dos ventanas y una paz cósmica
de cuartos pardos y vacíos, y sobre las paredes encaladas
fotografías del apasionado y pálido Pearse.

Recuerdo la paja húmeda del tejado, vigas despellejadas
y que todo se veía mejor desde el fondo del campo;
yo me sentaba entre los juncos con mi lápiz y mi libro de cuentas
para compilar poemas de pasión para Cáit Killann.

Ella a menudo se paraba junto al alféizar de una ventana,
con las manos a los costados y las piernas separadas,
una falda roja como el sol y un bléiser negro como la luna,
mirando nuestro extraño mundo con los ojos bien abiertos.

Nuestro mundo era extraño porque no tenía futuro:
ella se iría a América al final del verano.
No tenía más opción que abandonar su casa,
la chica que tenía las llaves de la cabaña de Pearse.

Oh Cáit Killann, oh Cáit Killann,
te has marchado con las llaves de tu tierra natal.
Pero en esta mirada oscura como la del Greco, se refleja desde
tu Connemara el orgulloso rostro mortal de la hija del cartero.

§

The Girl with The Keys to Pearse’s Cottage*

When I was sixteen I met a dark girl;
Her dark hair was darker because her smile was so bright;
She was the girl with the keys to Pearse’s Cottage;
And her name was Cáit Killann.

The cottage was built into the side of a hill;
I recall two windows and a cosmic peace
Of bare brown rooms and on whitewashed walls
Photographs of the passionate and pale Pearse.

I recall wet thatch and peeling jambs
And how all was best seen from below in the field;
I used to sit in the rushes with ledger-book and pencil
Compiling poems of passion for Cáit Killann.

Often she used to linger on the sill of a window;
Hands by her side and brown legs akimbo;
In sun-red skirt and moon-black blazer;
Looking toward our strange world wide-eyed.

Our world was strange because it had no future;
She was America-bound at summer’s end.
She had no choice but to leave her home –
The girl with the keys to Pearse’s Cottage.

O Cáit Killann, O Cáit Killann,
You have gone with your keys from your own native place.
Yet here in this dark – El Greco eyes blaze back
From your Connemara postman’s daughter’s proudly mortal face.


Nessa

La conocí el primero de agosto
en el hotel Shangri-La,
me tomó del dedo índice
y me arrojó a su poza.
Y aquello fue un torbellino, un torbellino,
y poco faltó para ahogarme.

Quítate los pantalones, me dijo,
y lo hice a duras penas;
¿te importaría nadar?, me dijo,
y salté al Mar Irlandés.
Y aquello fue un torbellino, un torbellino,
y poco faltó para ahogarme.

Al regresar me caí en el campo
y ella cayó junto a mí.
Me habría quedado en el pasto junto a ella
toda mi vida, con Nessa:
Era un torbellino, un torbellino,
y poco faltó para ahogarme.

Oh, Nessa querida, Nessa querida,
¿te quedarás conmigo sobre las rocas?,
¿vendrás por mí al Mar Irlandés
y por mí soltarás tu cabello rojo?
Luego viajaremos a la ciudad de Dublín
en un taxi cubierto de polvo.
Oh, eres un torbellino, un torbellino,
y poco falta para ahogarme.

§

Nessa*

I met her on the First of August
In the Shangri-La Hotel,
She took me by the index finger
And dropped me in her well.
And that was a whirlpool, that was a whirlpool,
And I very nearly drowned.

Take off your pants, she said to me,
And I very nearly didn’t;
Would you care to swim? she said to me,
And I hopped into the Irish Sea.
And that was a whirlpool, that was a whirlpool,
And I very nearly drowned.

On the way back I fell in the field
And she fell down beside me.
I’d have lain in the grass with her all my life
With Nessa:
She was a whirlpool, she was a whirlpool,
And I very nearly drowned.

Oh Nessa my dear, Nessa my dear,
Will you stay with me on the rocks?
Will you come for me into the Irish Sea
And for me let your red hair down?
And then we will ride into Dublin City
In a taxi-cab wrapped-up in dust.
Oh you are a whirlpool, you are a whirlpool,
And I am very nearly drowned.


Camino a la casa de Mayo, invierno de 1949

Cuando dejamos atrás la ciudad ajena y extranjera de Dublín,
mi padre condujo el viejo Ford Anglia a través de la noche,
su hijo de cinco años viajaba en el asiento junto a él,
en el asiento rojo de piel sintética Rexine,
y una luna amarilla miraba a través del parabrisas.
“Papá, papá”, gritaba, “rebasa la luna”,
pero por muy rápido que fuera no podía rebasar la luna.
Cada pueblo que pasábamos era un hito
y sus nombres eran mágicas contraseñas a la eternidad:
Kilcock, Kinnegad, Strokestown, Elphin,
Tarmonbarry, Tulsk, Ballaghaderreen, Ballavarry;
Ahora estábamos en Mayo y la siguiente parada era Turlough,
el poblado de Turlough en el corazón de Mayo,
luego la casa de la madre de mi padre, llena de lámparas de aceite y mujeres,
y mi habitación sobre el bar que había abajo,
y en la mañana bramidos de ganado y cacareos de gallo:
la vida como un atuendo en apariencia impecable, espléndidamente rasgado
por sus chillidos y mujidos. Y al atardecer
caminaba con mi padre entre la alta yerba junto al río
platicando con él: algo inaudito en la ciudad.
Pero ese hogar no era el hogar y la luna no podía ser más rebasada
que la pesadilla diurna de la ciudad de Dublín:
de regreso avanzamos a lo largo del canal hasta la ciudad,
y en cada puerta cerrada resonaba nuestra mutua fatalidad;
vallas, empalizadas, asfalto y semáforos,
bloque tras bloque de los mentados condominios “modernos”:
miles de cruces de soledad plantadas
en la tumba cada vez más estrecha de la vida del padre;
en el vasto, vasto cementerio de la infancia del niño.

§

Going Home to Mayo, Winter, 1949*

Leaving behind us the alien, foreign city of Dublin
My father drove through the night in an old Ford Anglia,
His five-year-old son in the seat beside him,
The rexine seat of red leatherette,
And a yellow moon peered in through the windscreen.
‘Daddy, Daddy,’ I cried, ‘Pass out the moon,’
But no matter how hard he drove he could not pass out the moon.
Each town we passed through was another milestone
And their names were magic passwords into eternity:
Kilcock, Kinnegad, Strokestown, Elphin,
Tarmonbarry, Tulsk, Ballaghaderreen, Ballavarry;
Now we were in Mayo and the next stop was Turlough,
The village of Turlough in the heartland of Mayo,
And my father’s mother’s house, all oil-lamps and women,
And my bedroom over the public bar below,
And in the morning cattle-cries and cock-crows:
Life’s seemingly seamless garment gorgeously rent
By their screeches and bellowings. And in the evenings
I walked with my father in the high grass down by the river
Talking with him – an unheard-of thing in the city.
But home was not home and the moon could be no more outflanked
Than the daylight nightmare of Dublin city:
Back down along the canal we chugged into the city
And each lock-gate tolled our mutual doom;
And railings and palings and asphalt and traffic-lights,
And blocks after blocks of so-called ‘new’ tenements –
Thousands of crosses of loneliness planted
In the narrowing grave of the life of the father;
In the wide, wide cemetery of the boy’s childhood.


El trasplante de cabeza

El doctor me dijo: Tu padre necesita una nueva cabeza. Entonces dije al doctor: Puede darle mi cabeza.

Yo tenía los días contados —un matrimonio destruido, cáncer, dientes postizos, pesadillas—. “Sí”, fue su respuesta.

Ahora estoy acostado en la cama, pensando desde mi lejana cabeza cómo se verá mi padre con su nueva cabeza.

¿Se verá como un toro con la cabeza de un narciso

o como un obispo nonagenario con la cabeza de una ramera?

¿O como un halterófilo de peso completo con la cabeza de un zorro? ¿O como un árbol viejo y marchito con el sol entre sus ramas?

Mis sueños y recuerdos se escurrirán por sus piernas y sus brazos; mis ideas se filtrarán por su columna como las raíces de un árbol.

Y mis ojos girarán obedeciendo a quien ahora los hace rotar.

Sus amigos dirán: “Qué cambiado se ve el viejo Harry:

parece que su nueva cabeza le está haciendo mucho bien”.

Y cuando yo esté muerto, caminaré solo en el cementerio, un fantasma sin cabeza, un auténtico duende,

un irlandés absolutamente real, un giolla gan ceann.

§

The Head Transplant*

The doctor said to me: Your father needs a new head. So I said to the doctor: You can give him my head.

My days were numbered — broken marriage, cancer, False teeth, bad dreams — so ‘Yes’ was his answer.

Now I lie in my bed wondering away in my head What will my father look like with his new head?

Will he look like a bull with the head of a daffodil

Or like a nonagenarian pontiff with the head of a harlot?

Or like a heavyweight weightlifter with the head of a fox Or like a withered, aged, tree with the sun in its branches?

My dreams and memories will percolate down his legs and arms; My ideas will seep down his spine like the roots of a tree.

And my eyes will swivel in obeisance to their new rotator.

His friends will say: ‘Quite remarkable the change in Old Harry –

His new head seems to be doing him the world of good.

Jolly lucky that blackguard son of his snuffed it when he did.’

And I, when I’m dead, will walk alone in the graveyard, A ghost with no head, an authentic hobgoblin,

A truly real Irishman, a giolla gan ceann.

 

On the Move (Headless Man) (2001), Robert Chiarito

Una conversación con Paul Durcan.

*Paul Durcan, The Selected Paul Durcan. Saskatoon: Thistledown Press, 1989.

Poemas de Don Paterson (1963)

Versiones de Alejandro Bajarlia
Marzo, 2021

Los muertos

Negociamos con el fruto, la hoja y la flor;
aunque hablen algo distinto a la lengua de la estación,
los colores que refulgen desde la oscura marga
tienen algo del celoso olor

de los muertos que los rodean. ¿Qué sabemos del papel
que tienen en esto, los hermanos secretos de la rastra,
tonificadores del suelo que lubrican el barro
tan generosamente con su esencia, con su negra médula?

Pero he aquí la cuestión. ¿Nos ofrecen la flor y el fruto
por amor o sólo los arrojan
a nosotros, los dueños, como un golpe?

¿O son ellos los amos, dormidos entre las raíces,
que en su gran largueza nos conceden
ese algo híbrido: mitad fuerza bruta, mitad beso callado?

§

The Dead*

Our business is with fruit and leaf and bloom;
though they speak with more than just the season’s tongue—
the colours that they blaze from the dark loam
all have something of the jealous tang

of the dead about them. What do we know of their part
in this, those secret brothers of the harrow,
invigorators of the soil—oiling the dirt
so liberally with their essence, their black marrow?

But here’s the question. Are the flower and fruit
held out to us in love, or merely thrust
up at us, their masters, like a fist?

Or are they the lords, asleep amongst the roots,
granting to us in their great largesse
this hybrid thing—part brute force, part mute kiss?


Nada

¿Así que este mágico lugar ha de morir con nosotros?
Me refiero al mundo donde la memoria aún contiene
el aliento de tu temprana vida:
la blanca sombra del primer amor,
esa voz que se elevaba y caía
con tu propio corazón, la mano
que soñabas tomar en la tuya…
¿todas esas cosas amadas que arden
y nos despiertan
iluminan el cielo interior?
¿Todo ese mundo ha de esfumarse cuando muramos,
esa vida a la que hemos dado una nueva forma?
¿Los crisoles y los yunques del alma han
estado laborando para el polvo y el viento?

§

Nothing**

So is this magic place to die with us?
I mean that world where memory still holds
the breath of your early life:
the white shadow of first love,
that voice that rose and fell
with your own heart, the hand
you’d dream of closing in your own …
all those beloved burning things
that dawned on us,
lit up the inner sky?
Is this whole world to vanish when we die,
this life that we made new in our own fashion?
Have the crucibles and anvils of the soul
been working for the dust and for the wind?


Hojas

Los prisioneros de la elección infinita
han construido su casa
en un campo bajo el bosque
y están en paz.

Es otoño y las hojas muertas
que se dirigen hacia el río
arañan las ventanas como aves
o dejan señales en el camino.

En algún lugar hay un más allá
de hojas muertas,
un estadio lleno de infinitos
rumores y suspiros.

En algún lugar del cielo
de futuros perdidos
las vidas que pudimos haber vivido
han hallado su propia plenitud.

§

Leaves*

The prisoners of infinite choice
Have built their house
In a field below the wood
And are at peace.

It is autumn, and dead leaves
On their way to the river
Scratch like birds at the windows
Or tick on the road.

Somewhere there is an afterlife
Of dead leaves,
A stadium filled with an infinite
Rustling and sighing.

Somewhere in the heaven
Of lost futures
The lives that we might have lived
Have found their own fulfillment.


Los ojos

Cuando su amada murió
él decidió envejecer
y encerrarse dentro
de la casa vacía, solo,
con los recuerdos de ella
y el espejo grande y luminoso
donde se arreglaba el cabello.
Él atesoraba como un avaro
ese enorme bloque dorado,
pensando que ahí, al menos,
podía encerrar el pasado,
mantener algo intacto.

Pero cerca del primer aniversario,
comenzó a preguntarse, con horror,
el color de sus ojos: ¿Eran cafés, negros
o grises? ¿Verdes? ¡Dios! No lo recuerdo…

Una mañana de primavera, algo en él cedió;
con su dolor gemelo al hombro como una cruz,
cerró la puerta principal, salió a la calle
y, tras caminar unos diez metros, desde una oscura cerrada
percibió el destello de unos ojos. Se bajó el ala del sombrero
y siguió su camino… sí, así eran, así eran…

§

The Eyes**

When his beloved died
he decided to grow old
and shut himself inside
the empty house, alone
with his memories of her
and the big sunny mirror
where she’d fixed her hair.
This great block of gold
he hoarded like a miser,
thinking here, at least,
he’d lock away the past,
keep one thing intact.

But around the first anniversary,
he began to wonder, to his horror,
about her eyes: Were they brown or black,
or grey? Green? Christ! I can’t say…

One Spring morning, something gave in him;
shouldering his twin grief like a cross,
he shut the front door, turned into the street
and had walked just ten yards, when, from a dark close,
he caught a flash of eyes. He lowered his hat-brim
and walked on … yes, they were like that; like that …


Meditación

¿Mi corazón está dormido?
¿La colmena de mi sueño
ha caído en la quietud,
la rueda que impulsa
el rojo molino de la mente
se ha frenado poco a poco
hasta detenerse, colmando
las palas de sombra?

No, mi corazón está despierto,
completamente despierto;
busca en el horizonte
la blanca vela, escucha
a lo largo de la costa
el silencio ancestral.

§

Meditation**

Is my heart asleep?
Has the dream-hive
fallen still,
the wheel that drives
the mind’s red mill
slowed and slowed
to a stop, each scoop
full of only shadow?

No, my heart’s awake,
perfectly awake;
it watches the horizon
for the white sail, listens
along the shoreline
of the ancient silence.


Interrogatorio

No supe si era un limón amarillo
lo que sostenías en tu mano, Guiomar,
o el carrete donde herías
ese día único y perfecto. (¿Las locuras
del amor desatan los días,
los liberan del tiempo?). Sé
que había una sonrisa en tus labios…
¿Qué era lo que me ofrecías?
¿El tiempo se volvió fruto, robado
del huerto? ¿El tiempo sin jugar
de un dorado atardecer que se detuvo?
¿Un sol que atrapaste, dormida en el río?
¿El átomo de un verdadero amanecer
que incendiará las montañas?
¿El óbolo de tu propia ausencia?

§

An Interrogation**

I didn’t know if it was a yellow lemon
you held in your hand, Guiomar,
or the spool where you’d wound
that single perfect day. (Do love’s
derangements unstring the days,
cut them free from time?) I know
there was a smile on your lips …
What was it you were offering me?
Time come into fruit, stolen
from the grove? The unplayed time
of some stopped golden evening?
A sun you’d caught, asleep in the river?
The atom of the one true dawn
that will ignite the mountains?
The obol of your own absence?


Dormir

Los sueños dejan una telaraña de caminos
sobre la tierra oscura; un jardín
de lirios grises, abriéndose en silencio;
un laberinto que cargará tu llanto
durante horas y un pozo que no lo devolverá;
pequeños santuarios para los dioses en ruinas,
bóvedas cerradas, la escalera de un lunático
que forma una espiral entre los árboles…

Pequeñas marionetas pasan zapateando
con los rostros conocidos de los muertos.
Y ahora, donde el camino súbitamente florece
y vira, algo embozado de amanecer,
quimérico, se escapa a la distancia…

§

Sleep**

Dreams set down a web of paths
over the dark land; a garden
of grey lilies, opening in silence;
a labyrinth that will carry your cry
for hours, and a well that won’t return it;
tiny fanes to the beggared gods,
padlocked vaults, a lunatic staircase
that coils through the trees …

Little marionettes click past
with the known faces of the dead.
And now, where the path suddenly flowers
and turns, something dawn-cloaked,
chimerical, escapes into the distance…


Mirar

En esos días brillantes y tristes al borde de las estaciones
—si la luz o las lágrimas no han cerrado tus ojos—
realmente te conocerás si puedes hallar,
en lo profundo de la destruida memoria,
más allá de la vuelta de un pasillo en ruinas,
la galería fotográfica de las negruras
que fueron tus primeros sueños, y vuelve
a mirar uno a uno con perspicacia.
Entre los dones de la mente, este es esencial.

§

Seeing**

On those bright, sad days at the seasons’ edge
—if the light or the tears haven’t closed your eyes for you—
you’ll truly know yourself if you can find,
deep within in the gutted memory,
beyond the turn of some ruined corridor,
the picture-gallery of blacknesses
that were your earliest dreams, and one by one
stare them back to perspicacity.
Among the mind’s gifts, this is cardinal.

Elsewhere (2013), Arturo Sánchez Jr.

Don Paterson leyendo su poesía.

*Don Paterson en Poetry Foundation.

**Don Paterson. The Eyes. A Version of Antonio Machado. Londres: Faber & Faber, 1999.

Poemas de Roy Fuller (1912-1991)

Versiones de Alejandro Bajarlia
Marzo, 2021

Noche de invierno

Un búho ulula en la arboleda,
la luz de la luna convierte en malva el aire nocturno,
los árboles son regulares como cristales,
el camino en deshielo brilla como negras pistolas,
y atenuado por la tranquila nieve,
el viento apenas hace sentir su soplo.
¡Espantosa ave que llamas con puntualidad!
Su sonido inhumano cae extrañamente

en la escala de lo humano; y yo
soy obligado a colocar, además de ese grito,
la luna, los árboles y la abultada nieve
con lo que a mi pesar conozco.
Incluso el camino transmite una sensación
de estar fuera de la experiencia;
como si, esta noche de invierno en guerra,
el mundo que los humanos crearon ya no fuera humano.

§

Winter Night*

An owl is hooting in the grove,
The moonlight makes the night air mauve,
The trees are regular as crystals,
The thawing road shines black as pistols,
And muffled by the quiet snow
The wind is only felt to blow.
Dread bird that punctually calls!
Its sound inhuman strangely falls

Within the human scale; and I
Am forced to place, besides the cry,
The moon, the trees, the swollen snow,
Reluctantly with what I know.
Even the road conveys the sense
Of being outside experience;
As though, this winter night of war,
The world men made were man’s no more.


El bosque

Los espíritus, erguidos y viles, podrían moverse
con facilidad desde cualquier árbol y alterar
el claro de luz plateada, el generoso verdor.
Sólo mil años los contienen. Esbeltos,
como animales, los troncos se elevan; ese extraño
silencio es el silencio de un sospechoso.

Mi mundo de rostros se interpone: rostros
y uniformes, la carne sensible y ordinaria:
cuyos años son arrancados como los días, y todo el engranaje
del orden, de la conducta y su base se disuelve
como hielo en la corriente de negros fluidos de primavera.
El tiempo es los hombres: el bosque se mueve, exige
la soberanía de la magia sobre las manos,
el culto al miedo, un mundo de lugares terribles.

§

The Wood*

The spirits easily could move, erect
And vile, from every tree and change
The silver-lighted place, the kindly green.
Only a thousand years restrain them. Lean,
Like animals, the trunks ascend; the strange
Silence is the silence of a suspect.

My world of faces interposes: faces
And uniforms and common tender flesh:
Whose years are torn off like flesh and all the mesh
Of order and conduct and its basis
Dissolves like ice in spring’s black fluid races.
Time is the men: the forest moves, demands
The sovereignty of magic over hands,
The worship of fear, a world of fearful places.


La nieve

La mañana que nevó caminé solo a través
del parque desierto, los arbustos de piedra,
las verdes sombras de la hierba sin nieve bajo los tejos,
cada pisada rápida y violenta como un golpe.

Con la mente vacía como aquel cielo sin color,
vi los retoños muertos manchar la helada palidez
y me interné en una estrecha vereda entre
el barro de ramas cargadas de limpieza.

¿Qué fue entonces lo que penetró mi más íntimo ser,
al caminar a lo largo de aquel pequeño golfo:
qué recuerdo arquetípico del frío,
qué lobos, qué bosques, qué inquieta niñez?

§

The Snow*

The morning of the snow I walked alone
Through the deserted park, the bushes stone,
The snowless grass green shadows under yews,
Each footprint quick and violent as a bruise.

Empty of thought as was the sky of colour,
I saw the dead shoots blur the frozen pallor,
And turned into a narrow path between
The dirt of branches loaded with the clean.

What was it then that pierced my inmost self,
Walking alone along that little gulf:
What archetypal memory of cold,
What wolves, what forests, what unquiet child?


La imagen

Una araña en la bañera. La imagen observada:
significativa quizá, pero sin duda críptica.
Una criatura inmóvil y más bien abotagada,
el brillo de las barreras, verticales y blancas:
transmite preocupación, piedad mezclada con rencor.

Al siguiente día, con alguna sorpresa la hallamos ahí.
Parece que se ha movido una pulgada o dos, quizá.
Comienza a adquirir ese aire familiar
de los prisioneros para quienes el tiempo es errático:
la tía mugrosa olvidada en el ático.

Es bastante obvio que subió a través del drenaje,
por ignorancia o apatía se niega a regresar
por ese ducto. Hay que afrontar el problema;
y la vida sigue, aunque extraños intrusos
se muevan entre sus muebles ordinarios.

Nos negamos a matarla, por lo que deslizamos
una hoja de papel bajo las flexibles patas.
La ventana del baño muestra a la fugitiva
las linternas iluminadas del laburno que cuelga
en cobrizas hayas: a esa escena es arrojada.

Sin duda nos gustaría que fuera así de fácil
echar de casa todos los sufrimientos.
Pero la tristeza y la responsabilidad
de nuestra especie viven en la imagen observada:
una criatura semi-amada, inmóvil, abotagada.

§

The Image*

A spider in the bath. The image noted:
Significant maybe but surely cryptic.
A creature motionless and rather bloated,
The barriers shining, vertical and white:
Passing concern, and pity mixed with spite.

Next day with some surprise one finds it there.
It seems to have moved an inch or two, perhaps.
It starts to take on that familiar air
Of prisoners for whom time is erratic:
The filthy aunt forgotten in the attic.

Quite obviously it came up through the waste,
Rejects through ignorance or apathy
That passage back. The problem must be faced;
And life go on though strange intruders stir
Among its ordinary furniture.

One jibs at murder, so a sheet of paper
Is slipped beneath the accommodating legs.
The bathroom window shows for the escaper
The lighted lanterns of laburnum hung
In copper beeches – on which scene it’s flung.

We certainly would like thus easily
To cast out of the house all suffering things.
But sadness and responsibility
For our own kind lives in the image noted:
A half-loved creature, motionless and bloated.


El héroe

Cuando el héroe cumplió su misión
y la bestia yacía bajo la tierra,
durante el tiempo que ganó
a los hados que lo avasallaron

tuvo espacio para observar
que los campesinos aún sangraban
y que en el territorio rescatado
los gusanos seguían a la cabeza.

Un breve espacio: y de nuevo, donde
plácidamente comía su pescado,
viendo a través de la espesa cabellera
las velas desatadas y el sucio plato,

una pálida voz suplicaba ayuda.
Más tarde, al limpiar su arma, se estremeció
al sentir la sombra de la antigua bestia
caer sobre los tintos matices del mar.

§

The Hero*

When the hero’s task was done
And the beast lay underground,
In the time that he won
From the fates that pushed him round

He had space to contemplate
How the peasants still were bled
And that in the salvaged state
Worms continued at the head.

Little space: already, where
Sweetly he enjoyed his fish,
Seeing through the shouldered hair
Loosening sails and dirty fish,

Gasped a pale new plea for aid.
Cleaning his gun later, he
Felt with awe the old beast’s shade
Fall across the wine-dark sea.

Sunset amid Clouds over The Sea (1845), William Turner

Lectura de “The Image”

*Roy Fuller, Collected Poems. Londres: Andre Deutsch, 1969.

Poemas de Robert Bly (1926)

Versiones de Alejandro Bajarlia
Enero, 2021

La negra figura bajo el bote

Escuchamos frases: “Él me obligó a hacerlo”.
“Nunca quise esto”. El bote del niño es
empujado al mar y las corrientes de la marea
no tardan en guiarlo. Él se va a dormir.

Luego conoce a una mujer, se casa con ella a pesar
de que no quiere. “Fue la corriente”, dice.
Pero una figura negra y diminuta nada bajo el bote,
empujándolo. Ese hombre o dios labora toda la noche.

¿Y luego qué? Pasan los meses, los años, veinte años.
Mucha agua. El bote golpea la arena.
Es una isla: de esas donde viven los gigantes.
“No digas que no querías. Sólo prepárate”.

§

The Black Figure below The Boat*

We hear phrases: “He made me do it.”
“I never wanted that.” The boy’s boat gets
Pushed out on the sea, and before long the tidal
Currents guide it from beneath. He goes to sleep.

Then he meets a woman, and marries her even though
He doesn’t want to. He says, “It was the current.”
But some tiny black figure swims below the boat,
Pushing it. This man or god works all night.

Then what? Months go by, years, twenty years.
A lot of water. The boat hits gravel.
It’s an island—the kind where giants live.
“Don’t say you didn’t want it. Just get ready.”


Leyendo en una barca

Me sentía feliz de estar en esa barca, flotando
bajo hojas de roble que habían sido
esculpidas por la diestra luz.

Cuántas veces reí durante
la noche porque Ella
venía y se quedaba, o regresaba.

La barca se detuvo y yo desperté.
Pero las páginas seguían pasando. Salté
de regreso al libro y me puse al corriente.

No sentía dolor ni hambre,
amigo, me sentía vivo, durmiendo,
y todo ese tiempo leyendo un libro.

§

Reading in a Boat*

I was glad to be in that boat, floating
Under oak leaves that had been
Carved by crafty light.

How many times during the night
I laughed, because She
Came near, and stayed, or returned.

The boat stopped, and I woke.
But the pages kept turning. I jumped
Back in the book, and caught up.

I was not in pain, not hungry,
Friend, I was alive, sleeping,
And all that time reading a book.


El gato en la cocina

¿Has escuchado del niño que caminó junto
al agua negra? No diré mucho más.
Esperemos unos cuantos años. Quería que entraran en ella.
A veces un hombre camina junto a una laguna y una mano
sale de repente para jalarlo hacia dentro.
No había una intención,
precisamente. La laguna se sentía sola o necesitaba
calcio, los huesos servían. ¿Entonces qué ocurrió?
Era un poco como el viento nocturno, que es suave
y se mueve con lentitud, suspirando como una anciana
en su cocina a altas horas de la noche, moviendo sartenes,
encendiendo el fuego, preparando algo de comer para el gato.

§

The Cat in the Kitchen*

Have you heard about the boy who walked by
The black water? I won’t say much more.
Let’s wait a few years. It wanted to be entered.
Sometimes a man walks by a pond, and a hand
Reaches out and pulls him in.
There was no
Intention, exactly. The pond was lonely, or needed
Calcium, bones would do. What happened then?
It was a little like the night wind, which is soft,
And moves slowly, sighing like an old woman
In her kitchen late at night, moving pans
About, lighting a fire, making some food for the cat.


Deseo de experimentar todas las cosas

Un caballo ciego está parado entre los cerezos.
Los huesos de sus patas clavadas en la tierra fresca.
¡El corazón salta
casi hasta el cielo! Pero lamentos
y filamentos nos devuelven a la oscuridad.
La noche se apodera de nosotros.
Pero una garra
sale de las sombras
para iluminar el camino. Estaré bien.
Sigo mis ardientes huellas a través de la noche.

§

Wanting to Experience All Things*

A blind horse stands among cherry trees.
And legbones poking from cool earth.
The heart leaps
Almost up to the sky! But laments
And filaments pull us back into the dark.
Night takes hold of us.
But a paw
Comes out of the dark
To light the road. I’ll be all right.
I follow my own fiery traces through the night.


Un poema sobre no hacer nada

Después de caminar descalzo toda
la tarde, en mi cabaña,
me he vuelto largo y transparente…
como la babosa de mar
que ha vivido sola sin hacer nada
durante dieciocho mil años.

§

A Doing Nothing Poem*

After walking about all afternoon
Barefoot, in my shack,
I have grown long and transparent…
Like the sea slug
Who has lived alone doing nothing
For eighteen thousand years.


Sorprendido por el ocaso

Hay polvo desconocido cerca de nosotros,
olas que rompen sobre playas justo encima de la colina,
árboles colmados de aves que jamás hemos visto,
redes extendidas con peces negros.

Arriba el ocaso; alzamos la mirada y está ahí,
ha llegado a través de las redes de las estrellas,
a través de los tejidos de la hierba,
caminando con quietud sobre los santuarios de las aguas.

El día jamás terminará, pensamos:
nuestro cabello parece nacer para la luz del día;
pero, al final, las quietas aguas de la noche se alzarán
y nuestra piel verá a la distancia, como lo hace bajo el agua.

§

Surprised by Evening*

There is unknown dust that is near us,
Waves breaking on shores just over the hill,
Trees full of birds that we have never seen,
Nets drawn down with dark fish.

The evening arrives; we look up and it is there,
It has come through the nets of the stars,
Through the tissues of the grass,
Walking quietly over the asylums of the waters.

The day shall never end, we think:
We have hair that seems born for the daylight;
But, at last, the quiet waters of the night will rise,
And our skin shall see far off, as it does underwater.


En espera de las estrellas

1
¡Cuánto deseo que llegue la noche
otra vez —estoy inquieto toda la tarde—
y que las enormes estrellas aparezcan
en todo el cielo! —Los espacios negros entre las estrellas—
Y que el azul se desvanezca.

2
Trabajé en mis asuntos con la espalda hacia la ventana,
esperando la oscuridad que recuerdo
haber visto desde mi cuna.
Cuando subo y abro la puerta, soy
un salmón que se desliza sobre la arena hacia el océano.

3
Una estrella se alza solitaria en la oscuridad de occidente:
Arcturus. Cautivos en su amor, los árabes la nombraron
Guardián del Cielo. Creo
que fue en el vientre donde recibí
la sed por los cielos oscuros.

§

Waiting for the Stars*

1
How much I long for the night to come
Again—I am restless all afternoon—
And the huge stars to appear
All over the heavens!—The black spaces between stars—
And the blue to fade away.

2
I worked on things with my back to the window,
Waiting for the darkness that I remember
I saw from my cradle.
When I step over and open the door, I am
A salmon slipping over the gravel into the ocean.

3
One star stands alone in the western darkness:
Arcturus. Caught in their love, the Arabs called it
The Keeper of Heaven. I think
It was in the womb that I received
The thirst for the dark heavens.


Poema en tres partes

I
¡Oh, al amanecer pienso que viviré por siempre!
Estoy envuelto en mi alegre carne,
como la hierba está envuelta en sus nubes de verdor.

II
Me levanto de la cama, donde soñé
largas cabalgatas más allá de castillos y ardientes brasas,
el sol se posa felizmente sobre  mis rodillas;
he sufrido y sobrevivido la noche
bañado en agua oscura, como cualquier brizna de hierba.

III
Las fuertes hojas del arce,
que se sumergen en el viento, nos llaman a desaparecer
en las regiones ignotas del universo,
donde nos sentaremos al pie de una planta
y viviremos por siempre, como el polvo.

§

Poem in Three Parts*

I
Oh, on an early morning I think I shall live forever!
I am wrapped in my joyful flesh,
As the grass is wrapped in its clouds of green.

II
Rising from a bed, where I dreamt
Of long rides past castles and hot coals,
The sun lies happily on my knees;
I have suffered and survived the night
Bathed in dark water, like any blade of grass.

III
The strong leaves of the box-elder tree,
Plunging in the wind, call us to disappear
Into the wilds of the universe,
Where we shall sit at the foot of a plant,
And live forever, like the dust.


Cazando faisanes en un campo de maíz

I
¿Qué tiene de extraño un árbol solitario en un campo abierto?
Es un sauce. Doy vueltas y vueltas a su alrededor.
El cuerpo está extrañamente roto y no puedo dejarlo.
Al final me siento debajo de él.

II
Es un sauce solitario en medio de acres de maíz seco.
Sus hojas están dispersas en torno a su tronco y en torno a mí,
ya marchitas, con delicadas manchas negras,
sólo los tallos del maíz pueden hacer ruido ahora.

III
El sol es frío, arde a través de las heladas distancias del espacio.
La maleza murió congelada hace mucho.
¿Entonces por qué me gusta observar
el sol que se mueve sobre la fría piel de las ramas?

IV
La mente solitaria ha mudado hojas durante años.
Se aparta con las pequeñas criaturas cerca de sus raíces.
Estoy feliz en este lugar ancestral,
un sitio que se vería con facilidad por encima del maíz,
si fuera un joven animal dispuesto a volver a casa al atardecer.

§

Hunting Pheasants in a Cornfield*

I
What is so strange about a tree alone in an open field?
It is a willow tree. I walk around and around it.
The body is strangely torn, and cannot leave it.
At last I sit down beneath it.

II
It is a willow tree alone in acres of dry corn.
Its leaves are scattered around its trunk, and around me,
Brown now, and speckled with delicate black,
Only the cornstalks now can make a noise.

III
The sun is cold, burning through the frosty distances of space.
The weeds are frozen to death long ago.
Why then do I love to watch
The sun moving on the chill skin of the branches?

IV
The mind has shed leaves alone for years.
It stands apart with small creatures near its roots.
I am happy in this ancient place,
A spot easily caught sight of above the corn,
If I were a young animal ready to turn home at dusk.


Nevada en la tarde

I
La hierba se cubre a medias de nieve.
Fue esa clase de nevada que empieza al final de la tarde
y ahora las pequeñas casas de la hierba se oscurecen.

II
Si yo llevara mis manos abajo, cerca de la tierra,
¡podría tomar puñados de oscuridad!
Una oscuridad que siempre estuvo allí, que jamás advertimos.

III
Conforme la nieve aumenta, los tallos del maíz se pierden en la lejanía
y el granero se acerca cada vez más a la casa.
El granero se mueve solitario bajo la creciente tormenta.

IV
El granero está lleno de maíz y ahora se mueve hacia nosotros,
como un navío impulsado hacia nosotros en una tormenta de mar;
todos los marinos en cubierta han estado ciegos por muchos años.

§

Snowfall in the Afternoon*

I
The grass is half-covered with snow.
It was the sort of snowfall that starts in late afternoon,
And now the little houses of the grass are growing dark.

II
If I reached my hands down, near the earth,
I could take handfuls of darkness!
A darkness that was always there, which we never noticed.

III
As the snow grows heavier, the cornstalks fade farther away,
And the barn moves nearer to the house.
The barn moves all alone in the growing storm.

IV
The barn is full of corn, and moving toward us now,
Like a hulk blown toward us in a storm at sea;
All the sailors on deck have been blind for many years.

Ambience of Winter (1987), John A. Morrow

Robert Bly Poetry Reading

*Robert Bly. Collected Poems. New York: W. W. Norton & Company, 2018.

Poemas de Alastair Reid (1926-2014)

Versiones de Alejandro Bajarlia
Diciembre, 2020

Un ejemplo

Quizá el accidente de un pájaro
que cruza la ventana verde, la frase simultánea
de un lejano canto y un trabajador suspendido
en el capitel de la iglesia, cambiando el reloj dorado,
encienden el momento. En todo caso, una palabra
atrapa el fuego en ese instante de lucidez,
lo pasa a otra y pronto la página está en llamas
con un incendio de escritura. El reloj suena en la plaza.

Toda la tarde, en un garabato del tiempo,
el ánimo sigue ardiendo. La rima recuerda la rima
y las palabras evocan el momento en que el asombro
corrió a través de los sentidos como una flama.
Más tarde, la canción fue olvidada, el súbito pájaro
voló quién-sabe-a-dónde, la palabra incendiaria
hace rato fue tachada, el trabajador partió a casa,
el momento vuelve a arder, una vez restaurada
su espontaneidad. El poema se queda.

§

An Instance*

Perhaps the accident of a bird
crossing the green window, a simultaneous phrase
of far singing, and a steeplejack
poised on the church spire, changing the gold clock,
set the moment alight. At any rate, a word
in that instant of realizing catches fire,
ignites another, and soon the page is ablaze
with a wildfire of writing. The clock chimes in the square.

All afternoon, in a scrawl of time,
the mood still smoulders. Rhyme remembers rhyme,
and words summon the moment when amazement
ran through the senses like a flame.
Later, the song forgotten, the sudden bird
flown who-knows-where, the incendiary word
long since crossed out, the steeplejack gone home,
their moment burns again, restored
to its spontaneity. The poem stays.


Ascenso, vuelo, suceso

Di el nombre de la mullida ave, pero no te sorprendas
al verla caer precipitadamente,
fulminada en el vacío, hacia el casillero
columba palumbus, donde habrá de morir,
encajonada, ceñida, sin alas, en tu cabeza.

Que esa cosa de negro lomo y alas harapientas
que raya el agua del puerto y luego cae en picada
para levantarse, con la cabeza lisa y erguida
y un arenque acuñado en su pico,
es un arao, no está en ningún sitio
del asombro que causa su vuelo,
con esas alas que cortan el aire rígido y salino.

Que a esa planta giratoria de hojas puntiagudas,
vestida con la umbela púrpura más pálida,
multicéfala, teñida de azul, de tallo zancudo
al borde del arroyo, uno debe llamarla
angélica por brevedad, está por demás (pero admite
que el nombre mismo es hermoso).
Admite también que cualquier nombre
crea su propia música, que el sonido de brionia
o flor del cuchillo estalla y se convierte en flor,
y que falcón y falaropo echan a volar en el oído,
aun así, los nombres son para decirse en casa.

El punto es ver la gracia
más allá del reconocimiento, las formas
del ave que se alza, innominada, desconocida,
más allá del lenguaje, más allá de su sustantivo.
Los ojos se abren al ascenso, al vuelo, al suceso
y se siguen abriendo. Diverso, el mundo se ilumina
en los ojos que perciben sin reconocer.
Lo importante es el arrobamiento.
No el amor, sino el asombro de amar.

§

Growing, Flying, Happening*

Say the soft bird’s name, but do not be surprised
to see it fall
headlong, struck skyless, into its pigeonhole
columba palumbus and you have it dead,
wedged, neat, unwinged in your head.

That that black-backed tatter-winged thing
streaking the harbour water and then plummeting
down, to come up, sleek head-a-cock,
a minted herring shining in its beak,
is a guillemot, is neither here nor there
in the amazement of its rising,
wings slicing the stiff salt air.

That of that spindling spear-leaved plant,
wearing the palest purple umbel,
many-headed, blue-tinted, stilt-stalked
at the stream-edge, one should say briefly
angelica, is by-the-way (though grant
the name itself to be beautiful).
Grant too that any name
makes its own music, that bryony, sally-my-handsome
burst at their sound into flower,
and that falcon and phalarope fly off in the ear,
still, names are for saying at home.

The point is seeing the grace
beyond recognition, the ways
of the bird rising, unnamed, unknown,
beyond the range of language, beyond its noun.
Eyes open on growing, flying, happening,
and go on opening. Manifold, the world
dawns on unrecognizing, realizing eyes.
Amazement is the thing.
Not love, but the astonishment of loving.


Atisbos, indicios, presagios, momentos

Atisbos, como cuando
miras a través de la piel,
cuando las flores parecen
escuchar a escondidas
o la música de algún lugar
expresa tu ánimo;
cuando el sueño realiza
una sensación de morir
o el miedo crea fantasmas
con la ropa en una silla.

Indicios, como cuando
una habitación rima
con un tiempo perdido
o un libro se lee
como un sueño conocido;
cuando un olor recuerda
retratos, funerales,
cuando un deseo se cumple
o un espejo mira
a través de las distancias.

Presagios, como cuando
una sombra cae de ningún
lugar sobre la pared,
cuando un ave parece
imitar tu nombre,
cuando un gato te mira
como si algo supiera
o, cargado de augurio,
un cuervo grazna
cras cras desde un árbol.

Momentos, como cuando
la consciencia del aire vuelve
verdad las suposiciones,
cuando el roce de una mano
pronuncia una frase del pasado
o cuando, en equilibrio,
dos simpatías
se alivian una a otra
y el amor sucede,
como la canción, como el clima.

§

Oddments, Inklings, Omens, Moments*

Oddments, as when
you see through skin,
when flowers appear
to be eavesdropping,
or music somewhere
declares your mood;
when sleep fulfils
a feel of dying
or fear makes ghosts
of clothes on a chair.

Inklings, as when
some room rhymes
with a lost time,
or a book reads
like a well-known dream;
when a smell recalls
portraits, funerals,
when a wish happens
or a mirror sees
through distances.

Omens, as when
a shadow from nowhere
falls on a wall,
when a bird seems
to mimic your name,
when a cat eyes you
as though it knew
or, heavy with augury,
a crow caws
cras cras from a tree.

Moments, as when
the air’s awareness
makes guesses true,
when a hand’s touch
speaks past speech
or when, in poise,
two sympathies
lighten each other,
and love occurs
like song, like weather.


La espiral

Las estaciones de este año van en mi equipaje.
Ahora, al descolgar el último cuadro de la pared,
cierro los ojos de la habitación. Las pisadas
retumban en la desnudez de la escalera.
Los fantasmas de la familia se desvanecen en el aire.
Los espejos reflejan el silencio. No hay mensaje.
En la quietud del salón espero la llegada de un auto.
Atrás, la casa quedará reducida a un nombre.

Lugares, direcciones, rostros abandonados.
El presente es un viento artero
que arrasa días y promesas.
El mañana es la adivinación de un gitano.
Abandonado en ciudades, soñando con el verdor
o aturdido por los viajes, temo la llegada
del cambio, el cambio es donde vivo.

Sólo por posibilidad
elijo dejar atrás
cada lengua, cada país.
¿Será este lugar un fin
o habrá algún otro,
más verdadero, más raro?

A menudo, en el sueño,
llegan paisajes abandonados
representando un tema constante:
¿Nos has dejado atrás?
¿Qué te falta aún por hallar?

En todo el espiral de la distancia,
a través del tiempo y la turbulencia,
el ser arraigado que hay en mí
cartografía su verdadero país.

Y así como mi padre encontró
su pequeña isla erosionada,
yo llegaré a la tierra

donde ese pequeño hombre, mi hijo,
pueda pasar sus años.

Para él, también, llegará el tiempo.

§

The Spiral*

The seasons of this year are in my luggage.
Now, lifting the last picture from the wall,
I close the eyes of the room. Each footfall
clatters on the bareness of the stair.
The family ghosts fade in the hanging air.
Mirrors reflect the silence. There is no message.
I wait in the still hall for a car to come.
Behind, the house will dwindle to a name.

Places, addresses, faces left behind.
The present is a devious wind
obliterating days and promises.
Tomorrow is a tinker’s guess.
Marooned in cities, dreaming of greenness,
or dazed by journeys, dreading to arrive
change, change is where I live.

For possibility,
I choose to leave behind
each language, each country.
Will this place be an end,
or will there be one other,
truer, rarer?

Often now, in dream,
abandoned landscapes come,
figuring a constant theme:
Have you left us behind?
What have you still to find?

Across the spiral distance,
through time and turbulence,
the rooted self in me
maps out its true country.

And, as my father found
his own small weathered island,
so will I come to ground

where that small man, my son,
can put his years on.

For him, too, time will turn.


Donde yace la verdad

Los mapas, una vez hechos,
dejan la impresión de que un lugar ha muerto.

Las palabras, una vez dichas,
anclan remolinos en la cabeza.

Los votos, una vez tomados,
se pudren en las sombras de un tiempo abandonado.

Oh, entiende
que el paisaje de la mente crece en arena movediza,

que donde estamos
es mitad tierra sólida, mitad cabeza en el aire,

una zona crepuscular
donde la carne variable y el fantasma invariable son uno,

y lo que es verdad
yace entre ti y la idea de ti,

una fricción,
incesante, entre el hecho y la ficción.

§

Where Truth Lies*

Maps, once made,
leave the impression of a place gone dead.

Words, once said,
anchor the swirlings in the head.

Vows, once taken,
waste in the shadows of a time forsaken.

Oh, understand
how the mind’s landscape grows from shifting sand,

how where we are
is half on solid ground, half head-in-air,

a twilit zone
where changing flesh and changeless ghost are one,

and what is true
lies between you and the idea of you

a friction,
restless, between the fact and the fiction.


La curiosidad

pudo haber matado al gato; es más probable
que haya tenido mala fortuna, sino es que curiosidad
de ver cómo era la muerte, al no hallar la razón
de seguir lamiéndose las patas o de procrear
camada tras camada de mininos, predeciblemente.

Sin embargo, ser curioso
tiene su riesgo. Desconfiar
de lo que siempre se dice, de lo que parece,
hacer preguntas raras, intervenir en los sueños,
abandonar el hogar, olisquear ratas o tener corazonadas
aleja a los gatos de esos círculos caninos donde
canastas olorosas, esposas decentes y buenos almuerzos
son el orden de las cosas, y donde prevalecen
los meneos de colas y las cabezas poco curiosas.
Acéptalo. La curiosidad
no nos causará la muerte:
más bien la falta de ella.
Jamás querer mirar
el otro lado de la colina
o aquel improbable país
donde vivir es un idilio
(aunque quizá un infierno)
nos mataría a todos.
Sólo los curiosos,
si es que viven, tienen una historia
que vale la pena contar.

Los perros dicen que los gatos aman demasiado,
que son irresponsables y volubles, que tienen muchas esposas
y abandonan a sus hijos, que estremecen las cenas
con las historias de sus nueve vidas.
Bueno, son afortunados. Déjenlos tener
nueve vidas y ser contradictorios,
bastante curiosos para cambiar y resignarse a pagar
el precio felino, que es morir
y morir una y otra vez,
cada vez con más dolor.
Una minoría de un solo gato
es todo cuanto hace falta
para decir la verdad. Y lo que los gatos han de decir
cada vez que regresan del infierno
es esto: que morir es lo que hacen los vivos,
que morir es lo que hacen los amantes,
y los perros muertos son quienes no saben que,
para vivir, morir es lo que cada uno debe hacer.

§

Curiosity*

may have killed the cat; more likely
the cat was just unlucky, or else curious
to see what death was like, having no cause
to go on licking paws, or fathering
litter on litter of kittens, predictably.

Nevertheless, to be curious
is dangerous enough. To distrust
what is always said, what seems,
to ask odd questions, interfere in dreams,
leave home, smell rats, have hunches
do not endear cats to those doggy circles
where well-smelt baskets, suitable wives, good lunches
are the order of things, and where prevails
much wagging of incurious heads and tails.
Face it. Curiosity
will not cause us to die–
only lack of it will.
Never to want to see
the other side of the hill
or that improbable country
where living is an idyll
(although a probable hell)
would kill us all.
Only the curious
have, if they live, a tale
worth telling at all.

Dogs say cats love too much, are irresponsible,
are changeable, marry too many wives,
desert their children, chill all dinner tables
with tales of their nine lives.
Well, they are lucky. Let them be
nine-lived and contradictory,
curious enough to change, prepared to pay
the cat price, which is to die
and die again and again,
each time with no less pain.
A cat minority of one
is all that can be counted on
to tell the truth. And what cats have to tell
on each return from hell
is this: that dying is what the living do,
that dying is what the loving do,
and that dead dogs are those who do not know
that dying is what, to live, each has to do.

By Day She Made Herself into A Cat (1920), Arthur Rackham

A Restless Content. Documental sobre Alastair Reid

*Alastair Reid, An Alastair Reid Reader. Selected Prose and Poetry. Hanover: Middlebury College Press, 1994.

Poemas de Derek Mahon (1941-2020)

Versiones de Alejandro Bajarlia
Octubre, 2020

Todo va a estar bien

¿Cómo no he de alegrarme al contemplar
las nubes que se despejan más allá de la claraboya
y la alta marea reflejada en el techo?
Habrá agonía, habrá agonía,
pero no hay necesidad de pensar en eso.
Los versos fluyen de la mano con espontaneidad
y la fuente secreta es el corazón atento.
El sol se levanta a pesar de todo
y las lejanas ciudades son hermosas y brillantes.
Me recuesto aquí bajo la rebelión de la luz solar
mirando el amanecer y el vuelo de las nubes.
Todo va a estar bien.

§

Everything Is Going to Be Alright*

How should I not be glad to contemplate
the clouds clearing beyond the dormer window
and a high tide reflected in the ceiling?
There will be dying, there will be dying,
but there is no need to get into that.
The lines flow from the hand unbidden
and the hidden source is the watchful heart.
The sun rises in spite of everything
and the far cities are beautiful and bright.
I lie here in a riot of sunlight
watching the day break and the clouds flying.
Everything is going to be alright.


Antártica

(a Richard Ryan)

“Ahora voy a salir y quizá esté fuera por un tiempo”.
Los otros asienten, fingiendo ignorancia.
En el corazón de lo ridículo, de lo sublime.

Él los deja leyendo y comienza a escalar,
empujando su fantasma entre el aullido de la nieve;
ahora va a salir y quizá esté fuera por un tiempo.

La tienda se desvanece bajo su corteza de escarcha
y el aterimiento es remplazado por el vértigo:
en el corazón de lo ridículo, de lo sublime.

¿Debemos considerar una especie de crimen
el entumido auto-sacrificio del más débil? No,
ahora va a salir y quizá esté fuera por un tiempo:

de hecho, por siempre. Enzima solitaria, aunque
la noche no ceda destello alguno, habrá resplandor
en el corazón de lo ridículo, de lo sublime.

Él se aparta de la pantomima terrenal
serenamente, consciente de que es hora de partir.
“Ahora voy a salir y quizá esté fuera por un tiempo”.
En el corazón de lo ridículo, de lo sublime.

§

Antarctica*

(for Richard Ryan)

‘I am just going outside and may be some time.’
The others nod, pretending not to know.
At the heart of the ridiculous, the sublime.

He leaves them reading and begins to climb,
Goading his ghost into the howling snow;
He is just going outside and may be some time.

The tent recedes beneath its crust of rime
And frostbite is replaced by vertigo:
At the heart of the ridiculous, the sublime.

Need we consider it some sort of crime,
This numb self-sacrifice of the weakest? No,
He is just going outside and may be some time

In fact, for ever. Solitary enzyme,
Though the night yield no glimmer there will glow
At the heart of the ridiculous, the sublime.

He takes leave of the earthly pantomime
Quietly, knowing it is time to go.
‘I am just going outside and may be some time.’
At the heart of the ridiculous, the sublime.


Primavera en Belfast

Caminando a solas en esta mañana de viento
bajo una marea de luz solar entre lluvia y lluvia,
reanudo mi vieja conspiración con la piedra
húmeda y las complejas imágenes del estrábico corazón.
Una vez más, como antes, recuerdo no olvidar.

Hay un perverso orgullo en estar del lado
de los ángeles caídos y no querer levantarse.
Podríamos salvarnos con poner la mirada en la colina
en lo alto de cada calle, pues ahí está,
eternamente, aunque sin relevancia, a la vista…

pero en lugar de eso cedemos a las fórmulas del humor,
al misterio ilegítimo del guiño de reconocimiento;
o guardamos un lúgubre silencio en la luz y la sombra,
ensayando nuestras astutas salvaciones bajo
la mirada fría de un Dios mojigato.

Una parte de mi mente debe aprender a conocer su lugar.
Las cosas que suceden en las cocinas
y en los resonantes callejones de esta desesperada ciudad
deberían ocupar más que mi casual interés,
exigir más interés que mi casual compasión.

§

Spring in Belfast*

Walking among my own this windy morning
In a tide of sunlight between shower and shower,
I resume my old conspiracy with the wet
Stone and the unwieldy images of the squinting heart.
Once more, as before, I remember not to forget.

There is a perverse pride in being on the side
Of the fallen angels and refusing to get up.
We could all be saved by keeping an eye on the hill
At the top of every street, for there it is,
Eternally, if irrelevantly, visible —

But yield instead to the humorous formulae,
The spurious mystery in the knowing nod;
Or we keep sullen silence in light and shade,
Rehearsing our astute salvations under
The cold gaze of a sanctimonious God.

One part of my mind must learn to know its place.
The things that happen in the kitchen houses
And echoing back streets of this desperate city
Should engage more than my casual interest,
Exact more interest than my casual pity.


Vidas después de la muerte

(a James Simmons)

1

Despierto en un oscuro piso
al suave rugido del mundo.
Las palomas se hacinan sobre los blancos
techos mientras corro las cortinas
y veo caer sobre Londres
la lluvia fresca a la luz de la mañana.

Este es nuestro elemento, la brillante
razón en que confiamos
para las soluciones a largo plazo.
Los oradores parlotean y las armas
llegan a un callejón;
pero no perdemos la fe

en que los asuntos de ahora
sorprenderán a los niños educados
en sus escuelas no sectarias
y los lugares oscuros
refulgirán de amor y poesía
cuando el poder del bien prevalezca.

Qué clase de mierda burguesa somos
para imaginar por un segundo
que nuestros ideales privilegiados
son sabiduría divina, y que las tenues
formas que se arrodillan a mediodía
en la ciudad no somos nosotros mismos.

2

Viajo en barco para ir a casa
por primera vez en años.
Alguien toca una guitarra
en la oscura cubierta mientras
una gaviota sueña en el mástil,
las olas salpicadas de luna se regodean.

El barco tiembla al amanecer, entra
formando un amplio arco
para regresar vibrando al lago gris
más allá del buque faro y la boya,
de las gradas y el árido muelle
donde arde un foco desnudo;

desciendo en la costa bajo una fina lluvia
y camino a una ciudad tan cambiada
por cinco años de guerra
que apenas reconozco
los lugares donde crecí,
los rostros que tratan de explicar.

Pero las colinas conservan el mismo
gris azul en el cielo de Belfast.
Quizá si me hubiera quedado
a vivir los bombardeos
al fin podría haber madurado
y aprendido lo que significa hogar.

§

Afterlives*

(for James Simmons)

1

I wake in a dark flat
To the soft roar of the world.
Pigeons neck on the white
Roofs as I draw the curtains
And look out over London
Rain-fresh in the morning light.

This is our element, the bright
Reason on which we rely
For the long-term solutions.
The orators yap, and guns
Go off in a back street;
But the faith doesn’t die

That in our time these things
Will amaze the literate children
In their non-sectarian schools
And the dark places be
Ablaze with love and poetry
When the power of good prevails.

What middle-class shits we are
To imagine for one second
That our privileged ideals
Are divine wisdom, and the dim
Forms that kneel at noon
In the city not ourselves.

2

I am going home by sea
For the first time in years.
Somebody thumbs a guitar
On the dark deck, while a gull
Dreams at the masthead,
The moon-splashed waves exult.

At dawn the ship trembles, turns
In a wide arc to back
Shuddering up the grey lough
Past lightship and buoy,
Slipway and dry dock
Where a naked bulb burns;

And I step ashore in a fine rain
To a city so changed
By five years of war
I scarcely recognize
The places I grew up in,
The faces that try to explain.

But the hills are still the same
Grey-blue above Belfast.
Perhaps if I’d stayed behind
And lived it bomb by bomb
I might have grown up at last
And learnt what is meant by home.


La lluvia de la tormenta

El parpadeo de un relámpago, luego
un rumor, un rugido de lluvia blanca
que aumenta su volumen, crujiendo sobre la tierra,
inundando la grava con un oleaje de sonido.
Las gotas tañen como timbales o brillan
como corcheas en un renglón.

Repica sobre la hojalata expuesta,
una suite para el agua, el viento y el cesto,
un Poulenc tintineante o las cuerdas de lluvia intensamente
quejumbrosas de Brahms, una sección completa de cuerdas
que describe las formas del pensamiento en cálidas
vibraciones auto-referenciales

y en ondas que se dispersan. Pronto
el rugido susurrante es un recital.
Multitudes de lluvia se atropellan, clamorosas y vitales,
batallan en arroyos atravesando la tarde.
El ritmo deviene un latido regular;
el vapor se levanta, calidez corporal:

y ahora hay ruido de ciudad,
fragmentos grabados de pop y rock,
las percusiones, el estridente shock electrónico,
una vasta polifonía, el denso estribillo
del lamento de la sirena, la troca y el tren
y gritos incoherentes.

Toda la vida humana se encuentra
en lo ilimitado, estruendo continuo
cuyas lentas y difusas implosiones congregan
radios y alarmas de autos, bocinazos y pitidos,
y en una crèche voces diminutas
que penetran el aire húmedo.

Suciedad y decadencia,
el raquítico ajetreo de la franquicia global,
guerras por el petróleo y guerras por el agua, el crescendo
diatónico de una economía mundial en cascada
se escuchan en el frenético golpeteo
de esta suntuosa cadencia.

La voz de Baal explota,
rabiando y retumbando alrededor de las nubes,
desesperado por destruir los espacios autosuficientes
y restaurar su fallida hegemonía
en Canaán antes de mudarse
a lugares más ordinarios.

Después de un rato los enlazados acordes
se atenúan, un sol acuoso resplandece,
el aluvión cesa lentamente, el canto gutural
se sosiega; un tordo canta y terceros discordantes
se disipan como un concierto que se agota
en el subdominante.

La multitud del furioso aguacero se aleja
gruñendo hacia campos y granjas distantes.
Los desagües siguen vivos con el chorreo del agua,
unas últimas gotas escurren de una alcantarilla rota;
pero la tormenta que creó tanto escándalo
ha dejado de interesarse en nosotros.

§

The Thunder Shower*

A blink of lightning, then
a rumor, a grumble of white rain
growing in volume, rustling over the ground,
drenching the gravel in a wash of sound.
Drops tap like timpani or shine
like quavers on a line.

It rings on exposed tin,
a suite for water, wind and bin,
plinky Poulenc or strongly groaning Brahms’
rain-strings, a whole string section that describes
the very shapes of thought in warm
self-referential vibes

and spreading ripples. Soon
the whispering roar is a recital.
Jostling rain-crowds, clamorous and vital,
struggle in runnels through the afternoon.
The rhythm becomes a regular beat;
steam rises, body heat—

and now there’s city noise,
bits of recorded pop and rock,
the drums, the strident electronic shock,
a vast polyphony, the dense refrain
of wailing siren, truck and train
and incoherent cries.

All human life is there
in the unconfined, continuous crash
whose slow, diffused implosions gather up
car radios and alarms, the honk and beep,
and tiny voices in a crèche
piercing the muggy air.

Squalor and decadence,
the rackety global-franchise rush,
oil wars and water wars, the diatonic
crescendo of a cascading world economy
are audible in the hectic thrash
of this luxurious cadence.

The voice of Baal explodes,
raging and rumbling round the clouds,
frantic to crush the self-sufficient spaces
and re-impose his failed hegemony
in Canaan before moving on
to other simpler places.

At length the twining chords
run thin, a watery sun shines out,
the deluge slowly ceases, the guttural chant
subsides; a thrush sings, and discordant thirds
diminish like an exhausted concert
on the subdominant.

The angry downpour swarms
growling to far-flung fields and farms.
The drains are still alive with trickling water,
a few last drops drip from a broken gutter;
but the storm that created so much fuss
has lost interest in us.


Octubre

El encalado monasterio donde nos sentamos
a escuchar el Ageo y a contemplar
una cápsula espacial entre las estrellas
estará cerrado desde ahora para el invierno,
y en los bares del puerto,
libres de la muchedumbre del yate,
estarán sirviendo ouzos por la mañana a los tripulantes
del Aghios Ioannis y del Nikolaos,
donde juegan dominós
a la luz de una lámpara de parafina.

Europa, tras la primera lluvia de invierno,
brilla con una luz cadavérica.
Un viento frío barre el confiscado parque infantil,
una multitud de hojas avanza como almas muertas
por las avenidas desoladas como si condujeran
al reino de los muertos.
Un desertor alcohólico
toca “La era del rock” con un solo dedo
en el piano de cola de su apartamento de Moscú,
el largo viaje del día hacia la noche
a punto de culminar. Algún frío destino
nos aguarda en el fin del mundo.

Como las hojas, nos acercamos
a la vista del último río,
a su son et lumière,
al aliento del mar nocturno.
Como si ya fuéramos fantasmas,
buscamos en los bolsillos la moneda estigia.

§

October*

The whitewashed monastery where we sat
listening to the Aegean and watched
a space capsule among the stars
will be closed now for the winter
and the harbour bars,
cleared of the yacht crowd,
will be serving dawn ouzos to the crews
of the Aghios Ioannis and Nikolaos
where they play dominoes
by the light of a paraffin lamp.

Europe, after the first rain of winter,
shines with a corpse-light.
A cold wind scours the condemned playground,
leaves swarm like dead souls
down bleak avenues as if they led
to the kingdom of the dead.
An alcoholic defector
picks out ‘Rock of Ages’ with one finger
on the grand piano in his Moscow flat,
his long day’s journey into night
almost complete. Some cold fate
awaits us at the end of the earth.

Like the leaves we are coming
within sight of the final river,
its son et lumière
and breath of the night sea.
As if ghosts already,
we search our pockets for the Stygian fare.


Datos

Una vez más vuelvo a advertir las cosas peculiares
que advertí cuando era niño: las primaveras ocultas,
el sonido del silencio, pelusa en los manteles,
el sabor a sal del yodo, los aromas de la ropa,
las ásperas vetas de la madera, una cifrada interfaz
de marea menguante y la carrera de la marea entrante.

La luz, cálida sobre la “fanática existencia”
del mobiliario y los pulidos acabados de las cocinas,
sobre el taller rural, el corral de las gallinas y el heno podado,
ilumina todo, incluso en el día más lluvioso,
con el fulgor reflejado o intrínseco
de un mundo intencionado que creemos conocer:

la fuerza inerte y potencial de las cosas materiales.
Nuestro conocimiento es instrumental, nuestros hechos, irreales
porque no son vividos, ni sentidos, ¿qué podemos emplear
como sabiduría sino estas feroces realidades?
No necesitamos telescopios para apreciar
la música silenciosa del cielo en la noche;

tampoco necesitamos computadoras para contemplar
la resonancia mórfica donde los vencejos migran
en cerrada formación desde la boca de un río,
sabiendo por instinto cuando viajar hacia el sur
y, también por instinto, desandando el vuelo
cuando el espino echa hojas y su flor se ilumina.

§

Data*

I’m noticing once again the singular things
I noticed as a boy: the hidden springs,
the sound of silence, nap of tablecloths,
sea taste of iodine, the scents of clothes,
raw grain of wood, a scrambling interface
of ebbing tide and incoming tide race.

Light, hot on the “fanatical existence”
of furniture and the brightwork of kitchens,
on country garage, hen run and mown hay,
shines everything, even on the rainiest day,
with the reflected or intrinsic glow
of an intentional world we think we know

the inert, potential force of things material.
Our knowledge instrumental, our facts unreal
because unlived, unfelt, what can we use
for wisdom but these fierce realities?
We don’t need telescopes to appreciate
the silent music of the sky at night;

nor do we need computers to contemplate
that morphic resonance where swifts migrate
in close formation from a river mouth
knowing by instinct when to travel south,
also by instinct to retrace their flight
when hawthorn is in leaf, its flowers alight.

Vencejos (2019), Ruth Chappell

Derek Mahon leyendo “Everything Is Going to Be Alright”

*Derek Mahon, New Selected Poems. Londres: Faber & Faber, 2016.

Poemas de Raymond Carver (1938-1988)

Versiones de Alejandro Bajarlia
Octubre, 2020

 

Holgazán

Los que eran mejor que nosotros eran gente holgada.
Vivían en casas pintadas y tenían inodoros.
Conducían autos de modelos y marcas reconocidos.
Los más pobres estaban afligidos y no trabajaban.
Sus extraños autos aguardaban en cajones de sucios depósitos.
Los años pasan y todo y todos
son remplazados. Pero al menos esto sigue siendo verdad:
Nunca me gustó trabajar. Mi meta siempre fue
ser un holgazán. Veía mérito en eso.
Me agradaba la idea de sentarme en una silla
frente a tu casa por horas enteras, sin hacer nada
más que usar sombrero y beber refresco de cola.
¿Qué tiene eso de malo?
Chupar un cigarrillo de tanto en tanto.
Escupir. Tallar objetos de madera con una navaja.
¿Qué daño hay en ello? Llamar de vez en cuando
a los perros para cazar conejos. Inténtalo alguna vez.
Detener cada tanto a un niño gordo y rubio como yo
y decirle: “¿No te conozco?”.
Y no: “¿Qué vas a hacer cuando seas grande?”.

§

Shiftless*

The people who were better than us were comfortable.
They lived in painted houses with flush toilets.
Drove cars whose year and make were recognizable.
The ones worse off were sorry and didn’t work.
Their strange cars sat on blocks in dusty yards.
The years go by and everything and everyone
gets replaced. But this much is still true—
I never liked work. My goal was always
to be shiftless. I saw the merit in that.
I liked the idea of sitting in a chair
in front of your house for hours, doing nothing
but wearing a hat and drinking cola.
What’s wrong with that?
Drawing on a cigarette from time to time.
Spitting. Making things out of wood with a knife.
Where’s the harm there? Now and then calling
the dogs to hunt rabbits. Try it sometime.
Once in a while hailing a fat, blond kid like me
and saying, “Don’t I know you?”
Not, “What are you going to be when you grow up?”


El pequeño cuarto

Había una enorme factura.
Las palabras volaban como piedras a través de las ventanas.
Ella gritó y gritó, como el Ángel del Juicio Final.

Luego salió el sol y una estela
apareció en el cielo de la mañana.
En el súbito silencio, el pequeño cuarto se colmó
de una extraña soledad mientras él secaba las lágrimas de ella.
Se volvió como todos los pequeños cuartos de la tierra
a los que la luz le cuesta penetrar.

Cuartos donde las personas se gritan y se hieren unas a otras.
Y después sienten dolor y soledad.
Incertidumbre. La necesidad de consuelo.

§

The Little Room*

There was a great reckoning.
Words flew like stones through windows.
She yelled and yelled, like the Angel of Judgment.

Then the sun shot up, and a contrail
appeared in the morning sky.
In the sudden silence, the little room
became oddly lonely as he dried her tears.
Became like all the other little rooms on earth
light finds hard to penetrate.

Rooms where people yell and hurt each other.
And afterwards feel pain, and loneliness.
Uncertainty. The need to comfort.


Desde la luz de oriente

La casa se sacudió y gritó toda la noche.
Hacia la mañana, volvió la calma. Los niños,
que buscan algo de comer, se abren
paso entre el desorden de la sala
para llegar al desorden de la cocina.
Ahí está Papá, dormido en el sillón.
Seguro dejan de mirar. ¿Quién no lo haría?
Escuchan sus violentos ronquidos
y comprenden que la vieja forma de vida
ha vuelto a comenzar. ¿Entonces qué hay de nuevo?
Pero lo realmente terrible, lo que los lleva a observar,
es que el árbol de navidad ha sido derrumbado.
Yace sobre su costado frente a la chimenea.
El árbol que ayudaron a decorar. Ahora está destrozado,
los témpanos y los bastones de caramelo
cubren la alfombra. ¿Pero cómo pudo suceder algo así?
Y advierten que Papá ha abierto el regalo
que recibió de Mamá. Es un trozo de soga
con una mitad dentro y una mitad fuera de la bonita caja.
Que vayan a colgarse
los dos, es lo que les gustaría decir.
Al diablo con eso y
con ellos, es lo que están pensando. Entretanto,
hay cereal en la alacena, leche
en el refrigerador. Llevan sus tazones
adonde está la tele, buscan su programa,
intentan olvidar el desorden en todos lados.
Suben el volumen. Más fuerte y luego más fuerte.
Papá se da la vuelta y se queja. Los niños ríen.
Le suben un poco más para que él sepa
que está vivo. Alza su mano. Comienza la mañana.

§

From the East Light*

The house rocked and shouted all night.
Toward morning, grew quiet. The children,
looking for something to eat, make
their way through the crazy living room
in order to get to the crazy kitchen.
There’s Father, asleep on the couch.
Sure they stop to look. Who wouldn’t?
They listen to his violent snores
and understand that the old way of life
has begun once more. So what else is new?
But the real shocker, what makes them stare,
is that their Christmas tree has been turned over.
It lies on its side in front of the fireplace.
The tree they helped decorate.
It’s wrecked now, icicles and candy canes
litter the rug. How’d a thing like this happen, anyway?
And they see Father has opened
his present from Mother. It’s a length of rope
half-in, half-out of its pretty box.
Let them both go hang
themselves, is what they’d like to say.
To hell with it, and
them, is what they’re thinking. Meanwhile,
there’s cereal in the cupboard, milk
in the fridge. They take their bowls
in where the TV is, find their show,
try to forget about the mess everywhere.
Up goes the volume. Louder, and then louder.
Father turns over and groans. The children laugh.
They turn it up some more so he’ll for sure know
he’s alive. He raises his head. Morning begins.


Felicidad

Es tan temprano que aún está oscuro.
Estoy cerca de la ventana con un café
y esa cosa habitual de la temprana mañana
que pasa por pensamiento.

Entonces veo un niño y su amigo
subiendo el camino
para entregar el periódico.

Usan gorras y suéteres,
y uno de ellos tiene un morral en su hombro.
Están tan felices
que no dicen nada, esos chicos.

Pienso que, si pudieran, se tomarían
de los brazos.
Es temprano en la mañana
y están haciendo algo juntos.

Avanzan, lentamente.
El cielo se está iluminando,
aunque la pálida luna aún cuelga sobre el agua.

Con tal belleza que por un minuto
ni la muerte, ni la ambición, ni siquiera el amor
irrumpen en esto.

Felicidad. Pasa
inesperadamente. Y, sin duda, se va más allá
de cualquier palabra matutina acerca de ella.

§

Happiness•

So early it’s still almost dark out.
I’m near the window with coffee,
and the usual early morning stuff
that passes for thought.

When I see the boy and his friend
walking up the road
to deliver the newspaper.

They wear caps and sweaters,
and one boy has a bag over his shoulder.
They are so happy
they aren’t saying anything, these boys.

I think if they could, they would take
each other’s arm.
It’s early in the morning,
and they are doing this thing together.

They come on, slowly.
The sky is taking on light,
though the moon still hangs pale over the water.

Such beauty that for a minute
death and ambition, even love,
doesn’t enter into this.

Happiness. It comes on
unexpectedly. And goes beyond, really,
any early morning talk about it.


Una proeza

Esa anciana que limpiaba la casa de ellos
había visto y escuchado las cosas más sorprendentes.
Visiones de platos y botellas volando.
Un cenicero viajando como un misil
que golpeó la cabeza del perro.
Una vez se permitió entrar y halló una enorme
ensalada en medio de la mesa del comedor.
Estaba espolvoreada con crotones mohosos.
La mesa estaba puesta para seis, pero nadie
había comido. El polvo cubría las tazas y la platería.
Arriba un hombre suplicaba
que no volvieran a jalarle el cabello desde la raíz.
Por favor, por favor, por favor, gritaba.

Su trabajo era poner la casa en orden.
Al menos tenerla como la había dejado la última vez.
Eso era todo. Nadie le pedía su opinión
y ella no la daba. Se ponía su delantal.
Abría por completo el agua caliente, ahogando
aquel otro sonido. Hundía sus brazos en la espuma
hasta los codos. Se apoyaba sobre la barra.
Y miraba hacia el patio trasero, donde tenían
el juego de columpios y pasamanos oxidados.
Si se quedaba mirando, estaba segura de ver
al elefante salir de entre los árboles y barritar
como lo hacía cada lunes en esa casa, a esa hora.

§

A Tall Order*

This old woman who kept house for them,
she’d seen and heard the most amazing things.
Sights like plates and bottles flying.
An ashtray traveling like a missile
that hit the dog in the head.
Once she let herself in and found a huge
salad in the middle of the dining-room table.
It was sprinkled with moldy croutons.
The table was set for six, but nobody
had eaten. Dust filmed the cups and silver.
Upstairs a man pleaded
not to have his hair pulled by the roots again.
Please, please, please he cried.

Her job was to set the house in order.
At least make it like she’d left it last time.
That was all. Nobody asked her opinion,
and she didn’t give it. She put on her apron.
Turned the hot water on full, drowning out
that other sound. Her arms went into the suds
to her elbows. She leaned on the counter.
And stared into the backyard where they kept
the rusty swing and jungle-gym set.
If she kept watching, she was sure to see
the elephant step out of the trees and trumpet
as it did every Monday at this house, at this hour.


La sala de autopsias

Entonces era joven y tenía la fuerza de diez.
Para cualquier cosa, pensaba. Pero parte de mi trabajo
en la noche era asear la sala de autopsias
una vez que el forense terminaba su trabajo. Sin embargo,
a veces terminaban temprano o demasiado tarde.
Pues, para ayudarme, dejaban cosas sobre
su mesa especialmente diseñada. Un pequeño bebe,
quieto como una piedra y frío como la nieve. En otra ocasión,
un enorme hombre negro de cabello blanco cuyo pecho
había sido abierto. Todos sus órganos vitales
reposaban en una bandeja junto a su cabeza. La manguera
seguía drenando, las luces de arriba brillaban.
Y una vez había una pierna, una pierna de mujer,
sobre la mesa. Una pierna pálida y torneada.
Sabía lo que era. Las había visto antes.
Aun así, me dejó sin aliento.

Cuando llegaba a casa en la noche, mi esposa decía:
“Cariño, todo va a estar bien. Vamos a tener
otra vida”. Pero no era
tan fácil. Ella tomaba mi mano entre las suyas
y la apretaba, mientras yo me recargaba en el sofá
y cerraba los ojos. Pensando en… algo.
No sé qué. Pero la dejaba llevar
mi mano a su pecho. En ese momento
abría los ojos y miraba al techo o también
al piso. Luego mis dedos se desviaban a su pierna.
Que era cálida y torneada, dispuesta a estremecerse,
a levantarse ligeramente, con el más leve contacto.
Pero mi pensamiento era confuso e inestable.
Nada sucedía. Todo sucedía. La vida
era una piedra, demoledora y punzante.

§

The Autopsy Room*

Then I was young and had the strength of ten.
For anything, I thought. Though part of my job
at night was to clean the autopsy room
once the coroner’s work was done. But now
and then they knocked off early, or too late.
For, so help me, they left things out
on their specially built table. A little baby,
still as a stone and snow cold. Another time,
a huge black man with white hair whose chest
had been laid open. All his vital organs
lay in a pan beside his head. The hose
was running, the overhead lights blazed.
And one time there was a leg, a woman’s leg,
on the table. A pale and shapely leg.
I knew it for what it was. I’d seen them before.
Still, it took my breath away.

When I went home at night my wife would say,
“Sugar, it’s going to be all right. We’ll trade
this life in for another.” But it wasn’t
that easy. She’d take my hand between her hands
and hold it tight, while I leaned back on the sofa
and closed my eyes. Thinking of … something.
I don’t know what. But I’d let her bring
my hand to her breast. At which point
I’d open my eyes and stare at the ceiling, or else
the floor. Then my fingers strayed to her leg.
Which was warm and shapely, ready to tremble
and raise slightly, at the slightest touch.
But my mind was unclear and shaky. Nothing
was happening. Everything was happening. Life
was a stone, grinding and sharpening.


Fotografía de mi padre a sus veintidós años

Octubre. Aquí en su cocina fría y extraña
contempló el rostro joven y avergonzado de mi padre.
Con sonrisa apenada, sostiene en una mano una tira
de perca espinosa y amarilla, en la otra
una botella de cerveza Carlsbad.

Con jeans y camisa de mezclilla, está apoyado
en la defensa frontal de un Ford 1934.
Le gustaría aparecer fuerte y pretencioso para la posteridad,
llevar su viejo sombrero inclinado hacia la oreja.
Toda su vida mi padre quiso ser arrojado.

Pero los ojos lo traicionan, también las manos
que muestran con debilidad la perca muerta
y la botella de cerveza. Padre, te amo,
pero ¿cómo puedo agradecerte, yo que tampoco puedo sostener
mi licor y ni siquiera conozco lugares para pescar?

§

Photograph of My Father in His Twenty Second Year•

October. Here in this dank, unfamiliar kitchen
I study my father’s embarrassed young man’s face.
Sheepish grin, he holds in one hand a string
of spiny yellow perch, in the other
a bottle of Carlsbad Beer.

In jeans and denim shirt, he leans
against the front fender of a 1934 Ford.
He would like to pose bluff and hearty for his posterity,
Wear his old hat cocked over his ear.
All his life my father wanted to be bold.

But the eyes give him away, and the hands
that limply offer the string of dead perch
and the bottle of beer. Father, I love you,
yet how can I say thank you, I who can’t hold my liquor either,
and don’t even know the places to fish?


Hijo

Esta mañana me despertó una voz de la infancia
que dice: Hora de levantarse, me levanto.
Toda la noche, en mi sueño, traté
de hallar un lugar donde mi madre pueda vivir
y ser feliz. Si quieres que me vuelva loca,
dice la voz, está bien. De lo contrario,
¡sácame de aquí! Yo soy el culpable
de llevarla a ese pueblo que odia.
De poner tan cerca a esos vecinos que odia.
De comprar esos muebles que odia.
¿Por qué mejor no me diste dinero y me dejaste gastarlo?
Quiero regresar a California, dice la voz.
Esta mañana no hay respuesta para eso
ni para nada en este mundo. El teléfono no para
de sonar. No puedo acercarme a él por temor
a escuchar mi nombre otra vez. El mismo nombre
al que mi padre respondió durante 53 años.
Antes de ir por su recompensa.
Murió justo después de decir: “Lleva esto
a la cocina, hijo”.
La palabra hijo saliendo de sus labios.
Temblando en el aire para que todos la escuchen.

§

Son*

Awakened this morning by a voice from my childhood
that says Time to get up, I get up.
All night long, in my sleep, trying
to find a place where my mother could live
and be happy. If you want me to lose my mind,
the voice says okay. Otherwise,
get me out of here! I’m the one to blame
for moving her to this town she hates. Renting
her the house she hates.
Putting those neighbors she hates so close.
Buying the furniture she hates.
Why didn’t you give me money instead, and let me spend it?
I want to go back to California, the voice says.
I’ll die if I stay here. Do you want me to die?
There’s no answer to this, or to anything else
in the world this morning. The phone rings
and rings. I can’t go near it for fear
of hearing my name once more. The same name
my father answered to for 53 years.
Before going to his reward.
He died just after saying “Take this
into the kitchen, son.”
The word son issuing from his lips.
Wobbling in the air for all to hear.


Esta mañana

Esta mañana fue increíble. Una menuda nieve
reposaba sobre la tierra. El sol flotaba en el cielo
azul y despejado. El mar era azul y verde azulado,
hasta donde mis ojos podían ver.
Apenas unas ondas. Tranquilas. Me vestí y salí
a dar un paseo: resuelto a no volver
hasta absorber lo que la Naturaleza ofrecía.
Pasé cerca de unos árboles viejos e inclinados.
Crucé un campo con rocas desperdigadas
en el que la nieve se había acumulado. Seguí
caminando hasta llegar al acantilado.
Desde ahí contemplé el mar, el cielo y
las gaviotas que giraban sobre la playa blanca
a la distancia. Todo era hermoso. Todo bañado por una luz
pura y fría. Pero, como de costumbre, mis pensamientos
comenzaron a vagar. Tuve que hacer
un esfuerzo para ver lo que estaba viendo
y no otra cosa. Tuve que decirme que eso era lo que
importaba y no lo otro. (¡Y lo vi
durante uno o dos minutos!). Durante uno o dos minutos
se llevó mis frecuentes reflexiones sobre
lo correcto y lo incorrecto: el deber,
los dulces recuerdos, los pensamientos sobre la muerte,
cómo debí tratar a mi primera esposa. Todas las cosas
que esperé se alejarían esa mañana.
Los asuntos con los que vivo todos los días. Aquello
que he pisoteado para mantenerme vivo.
Pero durante uno o dos minutos me olvidé
de mí mismo y de todo lo demás. Sé que lo hice.
Pues cuando me di la vuelta no supe
dónde estaba. Hasta que unas aves se alzaron
desde los torcidos árboles. Y volaron
en la dirección a la que necesitaba ir.

§

This Morning•

This morning was something. A little snow
lay on the ground. The sun floated in a clear
blue sky. The sea was blue, and blue-green,
as far as the eye could see.
Scarcely a ripple. Calm. I dressed and went
for a walk — determined not to return
until I took in what Nature had to offer.
I passed close to some old, bent-over trees.
Crossed a field strewn with rocks
where snow had drifted. Kept going
until I reached the bluff.
Where I gazed at the sea, and the sky, and
the gulls wheeling over the white beach
far below. All lovely. All bathed in a pure
cold light. But, as usual, my thoughts
began to wander. I had to will
myself to see what I was seeing
and nothing else. I had to tell myself this is what
mattered, not the other. (And I did see it,
for a minute or two!) For a minute or two
it crowded out the usual musings on
what was right, and what was wrong — duty,
tender memories, thoughts of death, how I should treat
with my former wife. All the things
I hoped would go away this morning.
The stuff I live with every day. What
I’ve trampled on in order to stay alive.
But for a minute or two I did forget
myself and everything else. I know I did.
For when I turned back I didn’t know
where I was. Until some birds rose up
from the gnarled trees. And flew
in the direction I needed to be going.


Atardecer

Aquel lánguido atardecer de verano fui a pescar solo.
Pescaba a medida que la oscuridad avanzaba.
Experimenté una sensación de pérdida excepcional y luego
una alegría excepcional cuando llevé un salmón plateado
a la lancha y metí una red debajo del pescado.
¡Corazón secreto! Cuando miré el agua que ondeaba
y el oscuro contorno de las montañas
detrás del pueblo, nada me insinuó
que sufriría tanto este deseo
de regresar una vez más, antes de que muera.
Lejos de todo, lejos de mí mismo.

§

Evening*

I fished alone that languid autumn evening.
Fished as darkness kept coming on.
Experiencing exceptional loss and then
exceptional joy when I brought a silver salmon
to the boat, and dipped a net under the fish.
Secret heart! When I looked into the moving water
and up at the dark outline of the mountains
behind the town, nothing hinted then
I would suffer so this longing
to be back once more, before I die.
Far from everything, and far from myself.


La corriente

Estos peces no tienen ojos
estos peces plateados que vienen a mis sueños,
esparciendo su hueva y su esperma
en los bolsillos de mi mente.

Pero hay uno que se acerca:
pesado, cicatrizado, silencioso como el resto,
que sólo resiste contra la corriente,

cerrando su oscura boca contra
la corriente, cerrándola y abriéndola
mientras se aferra a la corriente.

§

The Current•

These fish have no eyes
these silver fish that come to me in dreams,
scattering their roe and milt
in the pockets of my brain.

But there’s one that comes—
heavy, scarred, silent like the rest,
that simply holds against the current,

closing its dark mouth against
the current, closing and opening
as it holds to the current.

El viaje del héroe, Alfredo Arreguín

La vida de Raymond Carver. Documental

*Raymond Carver, Ultramarine. Poems. Vintage Books: Nueva York, 2015.

· Raymond Carver en All Poetry.